{"id":29,"date":"2017-12-06T00:00:00","date_gmt":"2017-12-06T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/index.php\/2017\/12\/06\/qu-pas-en-curuguaty-el-golpe-y-los-l-mites-del-pensamiento-hegem-nico-82aa26ac9052\/"},"modified":"2020-10-01T18:21:46","modified_gmt":"2020-10-01T18:21:46","slug":"que-paso-en-curuguaty-el-golpe-y-los-limites-del-pensamiento-hegemonico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/2017\/12\/06\/que-paso-en-curuguaty-el-golpe-y-los-limites-del-pensamiento-hegemonico\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Curuguaty? El golpe y los l\u00edmites del pensamiento hegem\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<figure><figcaption><\/figcaption><\/figure>\n<p id=\"25c1\" class=\"graf graf--p graf-after--figure\">Yo hab\u00eda anotado una serie de puntos a ser presentados en la sesi\u00f3n de hoy, de acuerdo al prop\u00f3sito de este encuentro, orientado a plantear determinadas cuestiones para que las mismas sean conversadas en conjunto luego. Pero anoche, durante la cena que reuni\u00f3 al grupo de expositores, ciertos temas vinculados a la agenda de este workshop fueron tratados de manera tan interesante, que decid\u00ed incorporarlos a esta exposici\u00f3n.<\/p>\n<p id=\"3755\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">En primer lugar, el golpe de Estado que en 2012 derroc\u00f3 a Lugo, el presidente de Paraguay, como un hecho fundacional o como un acontecimiento, si se quiere. Detr\u00e1s del golpe est\u00e1 la tragedia de Curuguaty, ocurrida una semana antes: la matanza de 11 campesinos y 6 polic\u00edas en un supuesto enfrentamiento que prepar\u00f3 las condiciones para que se diese el golpe. Nunca fue aclarado este confuso siniestro, que provoc\u00f3 una fuerte reacci\u00f3n dentro y fuera del pa\u00eds; a poco m\u00e1s de un a\u00f1o de cometido ese crimen, solo fueron investigados, procesados, juzgados y encarcelados campesinos y campesinas. A pesar de la intensa movilizaci\u00f3n ciudadana y la presi\u00f3n internacional, no se logr\u00f3 evitar la c\u00e1rcel, impuesta sin ninguna prueba, y mediante un juicio ileg\u00edtimo, a este grupo que se encuentra preso hasta hoy.<\/p>\n<p id=\"c7fa\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Entonces, una primera cuesti\u00f3n que yo estuve pensando a partir de lo que hablamos ayer, es c\u00f3mo este hecho, este <em class=\"markup--em markup--p-em\">acontecimiento<\/em>, en el sentido en que Javier Tr\u00edmboli nombraba este t\u00e9rmino \u2013el acontecer en cuyo sustrato cultural reside su mayor radicalidad\u2013, promueve la expresi\u00f3n de ciertos movimientos extremos como los emergidos en torno al caso Curuguaty. La tragedia de Curuguaty est\u00e1 detr\u00e1s del golpe: la precedi\u00f3 una semana. Pero tambi\u00e9n lo est\u00e1 en el sentido de una historia oscura que sostiene cuestiones imposibles de entender racionalmente. Y detr\u00e1s del golpe se encuentra la escena fundacional levantada sobre la mala distribuci\u00f3n de la tierra en el Paraguay, desde la Guerra de la Triple Alianza (1865\u20131870). Entonces hab\u00eda comenzado una asimetr\u00eda que se volvi\u00f3 estructural y que fue imposible de corregir, porque hacerlo hubiera exigido apelar a pol\u00edticas p\u00fablicas radicales dirigidas a una nueva distribuci\u00f3n de la tierra. De hecho, Lugo no pudo hacerlo; por m\u00e1s progresista que haya sido su gobierno, no tuvo tiempo ni poder suficientes como para, no digo ya resolver, sino encarar profundamente la cr\u00f3nica desigualdad en la propiedad de la tierra en el Paraguay. Por otra parte, esta feroz desigualdad se hab\u00eda ido agravando por el empleo abusivo de agroqu\u00edmicos y transg\u00e9nicos, las expoliaciones de tierras ind\u00edgenas, los monocultivos y, en general, la continuaci\u00f3n de una pol\u00edtica extractivista que tampoco pudo ser erradicada por los gobiernos progresistas de la regi\u00f3n. Por \u00faltimo, el desastre se ve agravado por la irrupci\u00f3n de intereses mafiosos que conforman un narco-poder paralelo, traban la constituci\u00f3n de una hegemon\u00eda sustentable a nivel de Estado y plantean, consecuentemente, problemas serios a la hora de imaginar la tensi\u00f3n hegemon\u00eda\/contra-hegemon\u00eda.<\/p>\n<p id=\"cffe\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Las oscuras y muy complejas cuestiones que plantea la masacre campesina fueron condensadas en una sola pregunta, que se volvi\u00f3 un lema pol\u00edtico: <em class=\"markup--em markup--p-em\">\u00bfQue pas\u00f3 en Curuguaty?<\/em> Tras esta pregunta inquietante no se demanda solo la justicia procesal y la libertad a los presos en el curso de una causa espec\u00edfica: se cuestiona todo un sistema de arbitrariedades y desigualdades, motivo de miseria del campesinado y de violaci\u00f3n de sus derechos fundamentales. La pregunta abre un espacio de diferimiento continuo, de suspenso: abre un abismo donde resuenan miles de preguntas. Hay demasiados interrogantes posibles y ninguna respuesta definitiva. Curuguaty conforma, pues, un <em class=\"markup--em markup--p-em\">acontecimiento<\/em>; es decir, una disrupci\u00f3n brutal que abre una brecha en el tiempo, cambia o altera las cosas y genera situaciones que no pueden ser clausuradas por medio de una acci\u00f3n, una respuesta, una medida determinada. El acontecimiento abre heridas y fisuras en las que quedan persistiendo la aflicci\u00f3n y resonando las preguntas. Pero tambi\u00e9n abre un espacio productivo donde se renuevan interrogaciones, interpelaciones y cuestionamientos; indica un punto que exige significaciones nuevas.<\/p>\n<p id=\"16a8\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Las preguntas pendientes obligan a mantener la actitud cuestionadora, la guardia alta, la alerta ante algo cuya oscuridad sigue amenazando. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Curuguaty? \u00bfQu\u00e9 sigue pasando en Curuguaty? En Curuguaty pasaron demasiadas cosas; pasaron y siguen pasando hechos inabarcables por una respuesta, por un relato solo: la expoliaci\u00f3n de la tierra, el crimen muy bien tramado; la tremenda exclusi\u00f3n de los campesinos, la reemergencia de sus temidos movimientos; el corrupto sistema del poder judicial al servicio siempre de los poderosos. Y entre esos hechos debe considerarse la permanencia o la resurgencia del modelo de la oligarqu\u00eda fraudulenta estronista, que nunca desapareci\u00f3 del todo, que lo que hizo fue reajustarse a las nuevas coyunturas y fortalecer la corrupci\u00f3n con el narco-poder que irrumpe en Am\u00e9rica Latina desde hace d\u00e9cadas y que en el Paraguay est\u00e1 comenzando a tomar una fuerza particular, de alarmantes proporciones y proyecciones.<\/p>\n<p id=\"b398\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Entonces, son muchos los factores presentes en el golpe de Estado que derroc\u00f3 a Lugo. Y son muchas las inc\u00f3gnitas que siguen oscureciendo y apa\u00f1ando la conjura de los golpistas. No se sabe a ciencia cierta si la tragedia de Curuguaty fue un accidente, aprovechado astutamente luego por los golpistas para argumentar el tramposo juicio pol\u00edtico, o si se trat\u00f3 de un crimen, cavilosamente calculado por ciertas fuerzas de la derecha para cumplir una conspiraci\u00f3n largamente preparada. Este punto se ha vuelto una pieza central de la pregunta sobre lo ocurrido en Curuguaty. Aparentemente, el crimen nunca se aclarar\u00e1, pero la institucionalidad democr\u00e1tica del Paraguay ha quedado tambaleante y siguen presos campesinos y campesinas inocentes, involucrados sin prueba alguna en el caso Curuguaty (ning\u00fan polic\u00eda fue siquiera investigado).<\/p>\n<p id=\"1c57\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">El <em class=\"markup--em markup--p-em\">impeachment<\/em> de Lugo ocurri\u00f3, como queda dicho, exactamente una semana despu\u00e9s de la tragedia de Curuguaty. Fue, en verdad, un golpe de Estado mal disfrazado de juicio pol\u00edtico: la figura constitucional de la destituci\u00f3n del presidente ni siquiera se encontraba sustentada en un reglamento; \u00e9ste fue preparado ad hoc, a las apuradas y en tiempo r\u00e9cord. El presidente recibi\u00f3 24 horas de tiempo para preparar su defensa y el juicio fue liquidado de manera rapid\u00edsima, invocando figuras sin prueba, empleando un discurso desestructurado y desoyendo las razones de la defensa. El mismo desprecio por las formas jur\u00eddicas se demostr\u00f3 luego en el caso Curuguaty. El juicio penal comenz\u00f3 obviando la definici\u00f3n del delito (que ni siquiera fue tipificado como homicidio, aunque hubo 17 muertos), y se desarroll\u00f3 sin probar ninguna de las acusaciones. As\u00ed, los campesinos fueron imputados sin causas ni pruebas justificadas. El fiscal, el siniestro Rachid, actu\u00f3 saltando por encima de todas las normas jur\u00eddicas elementales, pisoteando principios jur\u00eddicos y desconociendo la normativa b\u00e1sica de un estado de derecho que, en los \u00faltimos tiempos, desde la transici\u00f3n a la democracia, ven\u00eda siendo cumplida, no s\u00e9 si escrupulosamente, pero por lo menos con cuidado. Y en este caso no hubo ninguna preocupaci\u00f3n por las formas. Se invoc\u00f3 distra\u00eddamente el derecho fuera de todo cumplimiento de sus principios y formas.<\/p>\n<p id=\"8a71\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Un aspecto de la conversaci\u00f3n que mantuvimos anoche se vincula muy bien con la situaci\u00f3n reci\u00e9n planteada: el tema de las justificaciones legitimadoras de nacionalidad, de clase o de poder en cualquiera de sus formas. Este tema moviliza representaciones e imaginarios en clave de ideolog\u00eda (o ideolog\u00eda en clave de representaciones e imaginarios) y lo hace en los terrenos brumosos de la cultura, del arte, del mito: all\u00ed donde se afirma el juego de las identidades colectivas, basadas en adhesiones e identificaciones en las que se sostienen los grandes discursos. \u00c9stos lograr\u00e1n vigencia y arraigo en cuanto sean avalados por la seguridad que inspira el funcionamiento (a veces puramente aparente) o por la creencia, la confianza y el entusiasmo que despiertan determinados programas en diversos agentes sociales. La construcci\u00f3n de la hegemon\u00eda, en el sentido gramsciano del t\u00e9rmino, se orienta en este sentido.<\/p>\n<p id=\"86f6\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Ahora bien, el caso es que en las situaciones que estamos analizando \u2012Curuguaty y el golpe de Estado paraguayo\u2012 no se cuidaron las formas que aseguran el funcionamiento hegem\u00f3nico: todo se hizo de manera brutal, sin mediaciones ret\u00f3ricas ni mayores justificaciones legales. Es como si de pronto se hubiera desprendido la cobertura ideol\u00f3gica o representacional empleada para enmascarar la jugada oculta del poder. Quiz\u00e1 nos encontremos en un momento de reformulaci\u00f3n del modelo cl\u00e1sico de hegemon\u00eda, que precisa una escena distorsionada por humos y espejos, por disfraces y m\u00e1scaras. Mirando m\u00e1s lejos, el caso Trump es ilustrativo de este corrimiento del velo ideol\u00f3gico: se trata de un modelo brutal, despreocupado de los buenos modales, que exige lo <em class=\"markup--em markup--p-em\">politically correct <\/em>tan prudentemente cuidado por Obama e Hillary Clinton. Cae la m\u00e1scara y aparece el horror, sin mediaciones representacionales que disimulen la violencia esencial del poder total.<\/p>\n<p id=\"5752\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Resulta oportuno vincular este tema con el del an\u00e1lisis cultural. Otra de las cuestiones que se discuti\u00f3 en la cena de anoche fue la relativa a la resistencia de las ciencias sociales a incorporar la perspectiva cultural. Cierta tradici\u00f3n \u201cdura\u201d \u2012cientificista, cuantitativista, positivista en fin\u2012 teme la \u201cobjetividad\u201d de la perspectiva cultural, considerada excesivamente metaf\u00f3rica y ret\u00f3rica, basada en puras conjeturas, cuando no en delirios. Pero el santo temor a la met\u00e1fora que arrastra esta tradici\u00f3n, impide considerar suficientemente que asuntos de gran relevancia pol\u00edtica tales como la construcci\u00f3n de la identidad, la tensi\u00f3n hegemon\u00eda\/contrahegemon\u00eda, la concertaci\u00f3n del contrato social y el juego del consenso y el disenso, son oriundos del campo cultural, la escena de la representaci\u00f3n por excelencia. La representaci\u00f3n supone una ausencia primera: parte de algo que no est\u00e1 pero que aparece figurado en un personaje; moviliza ficciones, abstracciones simbolizadas en ideas; o bien, encarna sujetos que delegan el poder de sus presencias, que comisionan sus decisiones. El hecho de que la escena cultural parta de un vac\u00edo (lo ausente representado) provoca desconfianza en el pensamiento basado en cifras duras y verificaciones. Pero es innegable que el cuerpo social incuba zonas oscuras e impulsa fuerzas sin nombre y deseos sin objeto detectable que no pueden ser explicados; as\u00ed, la sociedad se encuentra abierta por brechas imposibles de ser colmadas. Estos vac\u00edos no pueden ser expuestos en t\u00e9rminos \u201ccient\u00edficos\u201d: precisan de los rodeos de la est\u00e9tica, la antropolog\u00eda, el psicoan\u00e1lisis o la filosof\u00eda; reg\u00edmenes del pensar que, en alg\u00fan momento de sus quehaceres, trabajan la falta, cuando no hacen de ella su (no) objeto central. Desde el rodeo po\u00e9tico o la construcci\u00f3n imaginaria, se vislumbran rincones fundamentales que no pueden ser cubiertos por el lenguaje; no pueden ser descifrados en t\u00e9rminos l\u00f3gico-discursivos.<\/p>\n<p id=\"12d7\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">En alg\u00fan momento de la cena de anoche se nombr\u00f3 a Lacan. Personalmente, me parece uno de los autores m\u00e1s complicados de ser le\u00eddo. Pero \u00e9l tuvo la generosidad, o el descuido, de facilitar un poco las cosas afirmando que lo esencial de su legado te\u00f3rico radica en la figura del triple registro, no solo accesible de ser comprendida, sino dispuesta a ser aplicada a muy diferentes situaciones culturales. Asumo la osad\u00eda de exponer, de manera simplificada, esta figura a los solos fines de esta exposici\u00f3n y consciente de que las aplicaciones que har\u00e9 de la misma se internan en \u00e1mbitos diversos a los de su origen; creo que todo concepto fecundo es maleable y generoso: se presta a ser empleado con libertad por quien lo considera \u00fatil. Bueno, la tal figura moviliza tres \u00f3rdenes. El primero incluye las representaciones y s\u00edmbolos, los c\u00f3digos; el lenguaje b\u00e1sicamente. Coincide con el espacio de la cultura en sentido amplio. El segundo, el registro de lo real \u2012que no debe ser confundido con \u201cla realidad\u201d\u2012, comprende aquello que no puede ser simbolizado: la Cosa imposible, que, fuera del concepto y la palabra, podr\u00eda referirse a las fuerzas incomprensibles del universo, a las negruras del inconsciente, al agujero arcano alrededor del cual se instituyen las culturas, a los dioses enigm\u00e1ticos, a lo traum\u00e1tico indescifrable o a experiencias humanas extremas que rebasan el lenguaje. Estos duros vac\u00edos de significaci\u00f3n son inabordables por el orden simb\u00f3lico pero pueden ser avizorados, si no develados, por las im\u00e1genes, que integran el tercer r\u00e9gimen, el imaginario. Si bien las im\u00e1genes no pueden aprehender lo real intratable, s\u00ed pueden acercar pistas fugaces, manifestar s\u00edntomas de la perturbadora falta que ronda la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p id=\"a7c2\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Al llegar a este punto, desembocamos de nuevo en el lugar que nos interesa, all\u00ed donde resuena la pregunta <em class=\"markup--em markup--p-em\">\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Curuguaty?<\/em>, tratada ahora como perteneciente al r\u00e9gimen de lo real y considerada, como tal, indicio de la brecha irremediable que raja la base social. La imagen \u2012dispositivo esencial de la cultura, especialmente del arte\u2012 sirve para avistar el lado nocturno que comienza despu\u00e9s de las palabras; sirve para relampaguear sobre la ausencia porque es una entidad anfibia: oscila entre lo que est\u00e1 y no est\u00e1, entre lo ausente y lo representado. La imagen es, por eso, un instrumento clave de la representaci\u00f3n, pero escapa a la representaci\u00f3n: ilumina como un fogonazo el otro lado, el irrepresentable.<\/p>\n<p id=\"cd77\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">La tensi\u00f3n entre lo que es y no es, entre lo oculto y lo presente, permite exploraciones m\u00e1s audaces del concepto, empujado a discutir su propio l\u00edmite, a admitir un m\u00e1s all\u00e1 de la representaci\u00f3n e, incluso, a asumir una zona de vac\u00edo o de radical imposibilidad que desaf\u00eda los contornos establecidos. Aquel <em class=\"markup--em markup--p-em\">m\u00e1s all\u00e1 <\/em>y este vac\u00edo constituyen obsesiones propias del arte, pero tambi\u00e9n impulsan otras \u00e1reas del hacer y del pensamiento. Cito la pol\u00edtica porque es un espacio cercano al tema de la pregunta de Curuguaty. Y cito, como caso ilustrativo, a Ranci\u00e8re, para quien lo pol\u00edtico se constituye a trav\u00e9s de un desacuerdo radical: un acto conflictivo que quebranta el orden instituido de la representaci\u00f3n; promueve la irrupci\u00f3n, en la escena del poder, de actores omitidos; y exige la redistribuci\u00f3n de los lugares m\u00e1s all\u00e1 de esa escena, m\u00e1s all\u00e1 del concertado espacio de la representaci\u00f3n.<\/p>\n<p id=\"8537\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">En cuanto ese acto emancipatorio supone una laboriosa construcci\u00f3n hist\u00f3rica, deviene contingente: puede o no ocurrir, pendula entre lo posible y lo imposible. Desde este supuesto, la utop\u00eda es vuelta a ser pensada en su sentido etimol\u00f3gico de <em class=\"markup--em markup--p-em\">no-lugar<\/em>; incluye el riesgo de un obst\u00e1culo insalvable en su cumplimiento pleno e incuba un espacio vac\u00edo, disponible para la resignificaci\u00f3n de pr\u00e1cticas diversas. La cr\u00edtica del pragmatismo de la pol\u00edtica, que concibe \u00e9sta como \u201carte de lo posible\u201d, permite incluir el azar de lo no-posible, m\u00e1s all\u00e1 de los c\u00e1lculos de la l\u00f3gica instrumental y las certezas mesi\u00e1nicas de un destino hist\u00f3rico ineludible. Ese riesgo implica el resarcimiento de una expectativa: lo que no ha sido cumplido habilita un espacio abierto para el acontecimiento; un margen para lo no previsto, que podr\u00eda irrumpir, propicio a la causa emancipatoria. Hace pocas d\u00e9cadas habr\u00eda sido impensable que llegar\u00edan a coincidir en la presidencia de pa\u00edses sudamericanos un exguerrillero, un exobispo de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, un exobrero, un ind\u00edgena y tres mujeres. Esto ocurri\u00f3. Pero tambi\u00e9n ocurri\u00f3 el retorno de una derecha inesperada. Trump tambi\u00e9n era impensable, como eran imprevisibles hace unos a\u00f1os las figuras de Temer, Macri y Cartes, por citar solo casos del Cono Sur latinoamericano.<\/p>\n<p id=\"b638\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">De nuevo, la pregunta que sirve de eje a esta exposici\u00f3n, <em class=\"markup--em markup--p-em\">\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Curuguaty?<\/em>, marca el tiempo-espacio abierto de una expectativa, indica una posici\u00f3n de espera ante la posibilidad de lo que hoy parece imposible. Pero debemos adem\u00e1s tener claro que, sujeta al riesgo de la contingencia m\u00e1s radical, la pregunta tambi\u00e9n se expone a la amenaza de que la tragedia de Curuguaty no signifique el final sino el reinicio de un tiempo que parec\u00eda ya consumado. La tensi\u00f3n, indecidible, entre lo posible y lo imposible, de cara a una posici\u00f3n emancipatoria, desorienta un pensamiento de lo pol\u00edtico basado en el puro an\u00e1lisis de las perspectivas probables habilitadas por estimaciones razonables, cifras y c\u00e1lculos. Es por eso que el arte juega ac\u00e1 un papel importante: permite imaginar dimensiones temporales paralelas que solo pueden ser abordadas de costado y de manera ef\u00edmera, a trav\u00e9s de rodeos ret\u00f3ricos y presunciones m\u00e1s cercanas al delirio que a la hip\u00f3tesis argumentada o el dato emp\u00edricamente comprobable.<\/p>\n<p id=\"13f3\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Ciertos puntos oscuros, reacios a toda explicaci\u00f3n, pueden no ser interpretados, pero s\u00ed interceptados intempestivamente por un pensamiento basado en los extrav\u00edos de la ficci\u00f3n, la fantas\u00eda o el desvar\u00edo. Algunos psicoanalistas, que asumen que la terapia se basa en gran parte en un delirio, est\u00e1n descubriendo el chamanismo ind\u00edgena como campo fecundo de conocimiento y sabidur\u00eda; como perspectiva desde donde considerar visiones diferentes de lo inasequible, lo aleatorio y lo virtualmente factible. Sostener este enfoque no equivale a defender una posici\u00f3n irracional o anticient\u00edfica, sino admitir que los l\u00edmites del lenguaje, la verificabilidad y el concepto no detienen la pulsi\u00f3n del mirar y el conocer; significa asumir que los obst\u00e1culos que levanta la dura realidad no paralizan el af\u00e1n tendido tras causas que, cada vez m\u00e1s, parecen imposibles. Significa, en fin, que la diversidad de posiciones podr\u00eda renovar las expectativas m\u00e1s all\u00e1 del pesimismo promovido por la situaci\u00f3n actual de la regi\u00f3n (del mundo\u2026), pero tambi\u00e9n m\u00e1s all\u00e1 del voluntarismo inocente que conf\u00eda en el car\u00e1cter indefectible de la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p id=\"c2c3\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Para cerrar esta sesi\u00f3n quiero volver sobre el tema de la hegemon\u00eda, ubicado en el fondo de las cuestiones b\u00e1sicas que estamos tratando con relaci\u00f3n a la escena pol\u00edtica del Paraguay. En t\u00e9rminos convencionales, el \u00faltimo poder hegem\u00f3nico lo tuvo Stroessner; era un poder basado en parte en la dominaci\u00f3n y la represi\u00f3n; una \u201chegemon\u00eda a palos\u201d, en t\u00e9rminos de Gramsci, pero obviamente tambi\u00e9n sustentado en la construcci\u00f3n de consensos y diferentes dispositivos de seducci\u00f3n y persuasi\u00f3n social. Los sucesivos gobiernos de la llamada \u201ctransici\u00f3n a la democracia\u201d no pudieron mantener el control hegem\u00f3nico y tuvieron que apelar a complicados mecanismos de ingenier\u00eda pol\u00edtica para articular reg\u00edmenes endebles, sacudidos por la zozobra de alianzas oportunistas, provisionales. Algo similar ocurri\u00f3 en otros pa\u00edses de la regi\u00f3n. Ahora bien, si la hegemon\u00eda no la ejerc\u00eda el Estado, \u00bfqui\u00e9n o qui\u00e9nes la detentaban? Fundamentalmente poderes f\u00e1cticos que en parte usurpan el aparato del Estado en funci\u00f3n de intereses propios, corporativos, no p\u00fablicos. Como estos intereses aparecen formulados en clave de Estado, opuestos a su propia l\u00f3gica, entonces crean desplazamientos, desconciertos y extrav\u00edos. La construcci\u00f3n de poder contrahegem\u00f3nico resulta as\u00ed muy dif\u00edcil. Cuesta enfrentar poderes l\u00edquidos, espectrales; poderes que esconden sus verdaderos rostros, se reconfiguran constantemente y no se confrontan en t\u00e9rminos de cosa p\u00fablica. Tambi\u00e9n por eso no puede responderse con seguridad lo que pas\u00f3, lo que pasa en Curuguaty. Los poderes del Estado se encuentran cruzados por flujos subterr\u00e1neos que alimentan los beneficios de grandes corporaciones y se hallan sostenidos por una institucionalidad que progresivamente deja de corresponder a un r\u00e9gimen p\u00fablico para devenir instrumento de corrupci\u00f3n. El avance del narcotr\u00e1fico sobre la estructura estatal es alarmante. Todo este movimiento furtivo genera contradicciones irresolubles en lenguaje de esfera p\u00fablica. El golpe de Estado contra Lugo y la masacre de Curuguaty son s\u00edntomas de esa situaci\u00f3n desgraciada.<\/p>\n<p id=\"e894\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Bueno, estas son las cuestiones que traje hoy esperando que act\u00faen de disparadores de di\u00e1logo y debate.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 id=\"c56d\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Discusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p id=\"b86c\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Jens Andermann:<\/strong> Quiz\u00e1s para abrir el debate, remarco simplemente dos cuestiones que toc\u00e1s en tu exposici\u00f3n como tambi\u00e9n en tus textos. Me result\u00f3 muy revelador tu texto \u2018\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Paraguay?\u2019. Me hizo pensar en el Foucault de \u2018La verdad y las formas jur\u00eddicas\u2019, porque Curuguaty ser\u00eda tambi\u00e9n una especie de momento ed\u00edpico, pero en el sentido foucaultiano m\u00e1s que freudiano, donde aparecen dos cuestiones que de manera desplazada, dir\u00edan Lacan o Freud, tambi\u00e9n son propias de Brasil o de Argentina. Por un lado, ese reemplazo del discurso pol\u00edtico por un discurso judicial, donde aparece la cuesti\u00f3n del impeachment, pero tambi\u00e9n de la culposidad de los campesinos, que ya no luchan por reivindicaciones, sino que, o son culpables o no culpables a pesar del tremendo descuido en la producci\u00f3n judicial de la verdad. Vemos muy f\u00e1cilmente, ni siquiera nos tenemos que esmerar mucho interpretativamente, c\u00f3mo resurgen discursos de larga duraci\u00f3n de, como dices en el texto, del campesino como \u2018otro\u2019 amenazante: \u2018hombres y mujeres resentidos, violentos\u2026\u2019 Y es interesante confrontar esto, que es el pre\u00e1mbulo del golpe en Paraguay, con lo ocurrido en Argentina, con el encarcelamiento de Milagro Sala; que implica exactamente lo mismo: la mujer campesina, ind\u00edgena, porque como dice Macri: \u2018Est\u00e1 presa porque yo y la mayor\u00eda de los argentinos creemos que es culpable\u2019. Y ah\u00ed aparece, como tambi\u00e9n en el proceso de impeachment de Brasil, el tremendo descuido, como lo vemos tambi\u00e9n en Trump, de un poder que ya no se cuida (como todav\u00eda lo hac\u00eda George Bush segundo) de decir abiertamente que es un poder racista, autoritario, mis\u00f3gino, etc. Y tampoco se preocupa demasiado por encubrir estas corrientes subterr\u00e1neas en cuanto a actos abiertamente corruptos. Entonces qu\u00e9 hacer\u2026 Es un poder, como dices, donde ya la idea de hegemon\u00eda no parece funcionar ni como explicaci\u00f3n de la construcci\u00f3n de este poder ni tampoco para pensar en estrategias contra-hegem\u00f3nicas como la respuesta m\u00e1s eficaz a un poder l\u00edquido, como dices, que de alguna manera esquiva esas contestaciones contra-hegem\u00f3nicas. Nada m\u00e1s para formatear el debate, invito a preguntas y reflexiones.<\/p>\n<p id=\"a7bf\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">M\u00f3nica Parra: <\/strong>No conoc\u00eda el caso de Paraguay, de los ind\u00edgenas; me parece terrible. El sistema de justicia corrupto me suena muy familiar, yo soy de Venezuela. Pero iba a un tema que no s\u00e9 si toca aqu\u00ed, en el tema de la distribuci\u00f3n de tierras. Yo creo que habr\u00eda que educar a la gente\u2026 pas\u00f3 hace poco en Venezuela, y hace tanto en Cuba, con la zafra de diez millones, que se expropiaron tierras que ahora est\u00e1n en peores condiciones. \u00bfSe discute, se reflexiona al respecto de esa educaci\u00f3n, primero, antes de entregar tierras, como actividad social?<\/p>\n<p id=\"b340\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>Las pol\u00edticas distributivas, as\u00ed como el r\u00e9gimen de \u201ctransferencias condicionadas\u201d, aplicados en el Paraguay, por lo menos tuvieron el objetivo de asumir el contexto en el cual se aplicaron estas medidas, as\u00ed como sus alcances y consecuencias; de lo contrario habr\u00edamos estado ante un mero caso de asistencialismo. En cuanto a la asimetr\u00eda en la distribuci\u00f3n de la tierra, la misma constituye una cuesti\u00f3n estructural, y como tal no depende de determinados factores, sino de procesos complejos jugados en la esfera p\u00fablica, que significa la regulaci\u00f3n por parte del Estado de los intereses de la sociedad y el mercado. El replanteamiento equitativo del r\u00e9gimen de la tierra requiere pol\u00edticas estatales firmes, orientadas l\u00f3gicamente al inter\u00e9s colectivo; pero cada vez m\u00e1s ese r\u00e9gimen responde a la utilidad de los agronegocios, que agravan la inequidad y menguan los territorios campesinos e ind\u00edgenas. Arrancados de sus tierras, muchos grupos ind\u00edgenas se refugian en Asunci\u00f3n, en condiciones miserables, diametralmente opuestas a sus mundos de sentido, sus territorios ambientalmente equilibrados, culturalmente organizados. Deben, as\u00ed, reinventar pautas culturales de resistencia y sobrevivencia, que no siempre son posibles en condiciones tan adversas. En algunos pocos caso en que han conseguido recuperar sus tierras ancestrales, lo han hecho despu\u00e9s de d\u00e9cadas, pero los procesos de reinserci\u00f3n fracasaron: ni las tierras eran iguales, ni lo eran las comunidades ind\u00edgenas, traum\u00e1ticamente desarraigadas y en gran parte conformadas por nuevas generaciones nacidas y crecidas en una zona marginal, paralela al mundo ind\u00edgena: espectral.<\/p>\n<p id=\"79d5\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Al problema de la injusta distribuci\u00f3n de la tierra en Paraguay, hist\u00f3ricamente agravado luego de la Guerra de la Triple Alianza, se suma hoy la expansi\u00f3n avasallante de los monocultivos, especialmente el de la soja, as\u00ed como la utilizaci\u00f3n de agrot\u00f3xicos que hacen estragos en la salud de las comunidades m\u00e1s vulnerables. Las pol\u00edticas extractivas se vinculan muchas veces con el narcotr\u00e1fico y la corrupta cesi\u00f3n de soberan\u00eda fronteriza por parte del Estado. Hoy, solo el 6% del territorio est\u00e1 trabajado por campesinos dedicados al cultivo familiar de la tierra; y esta \u00ednfima minor\u00eda se encuentra acosada por la codicia de los agronegocios, empe\u00f1ados no solo en ocupar todo el territorio, sino en extinguir modelos culturales alternativos. Estas fuerzas forman parte de las nuevas hegemon\u00edas paraestatales.<\/p>\n<p id=\"eee7\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Micaela Rosaenz Dias: <\/strong>Me pregunto cu\u00e1nto de consenso ciudadano, cu\u00e1nto de consenso popular tienen esos nuevos discursos de poder que legitiman esas nuevas hegemon\u00edas. En el caso argentino, v\u00eda voto popular; en el caso brasile\u00f1o, a trav\u00e9s de un proceso judicial que termin\u00f3 con el impeachment. No s\u00e9 c\u00f3mo pas\u00f3 en el caso paraguayo pero me pregunto cu\u00e1l es el lugar de los movimientos sociales, si no hay cierta legitimaci\u00f3n de estos nuevos discursos.<\/p>\n<p id=\"4a8a\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>El tema se complica por el d\u00e9ficits de discursos, tanto en el terreno de la izquierda como en el de la derecha, por simplificar las posiciones. Esto se traduce en el empobrecimiento del debate p\u00fablico, que remite, a su vez, a la poca consistencia de un pensamiento cr\u00edtico, dispuesto a la confrontaci\u00f3n creativa y abierto a la discusi\u00f3n de ideas y proyectos. Creo que en la regi\u00f3n hubo un desgaste del discurso de las izquierdas, que se tradujo en la mengua de elementos identificatorios orientadores. Lamentablemente no existen condiciones de reposici\u00f3n de aquel discurso y, consecuentemente, de estos elementos.<\/p>\n<p id=\"593d\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Anoche hablamos mucho del concepto de identidad. Actualmente, el mismo ya no interioriza la pertenencia a una categor\u00eda objetiva, como una clase, un territorio, una naci\u00f3n o una comunidad determinada; la identidad es m\u00e1s bien entendida como proceso de construcci\u00f3n de subjetividades a partir de determinadas identificaciones (en torno a causas, ideas, mitos, im\u00e1genes o cualquier otro elemento que provoque adhesi\u00f3n, aun moment\u00e1nea), generalmente variables y nunca excluyentes. Pueden sobreponerse identidades de clase, de g\u00e9nero, de nacionalidad, de territorio, sin que ninguna sea predeterminada, ni total, ni definitiva.<\/p>\n<p id=\"a91d\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Estos n\u00facleos de identificaci\u00f3n se encuentran cada vez m\u00e1s condicionados por el sistema inform\u00e1tico global y sus tecnolog\u00edas comunicacionales. Las comunidades y, en general, las campa\u00f1as <em class=\"markup--em markup--p-em\">on line <\/em>provocan identidades intensas pero ef\u00edmeras; son identidades l\u00edquidas, en el sentido de Bauman. Las protestas ciudadanas, las movilizaciones de los \u201cindignados\u201d, tienen un car\u00e1cter ad hoc y un alcance inmediato. Obviamente, la fugacidad no resta valor a estas demandas, pero las hace insuficientes; constituyen un momento, fuerte sin duda, de acciones que, en alg\u00fan tiempo, deber\u00edan ser articuladas con otras pr\u00e1cticas e inscriptas en discursos m\u00e1s amplios. Por ejemplo, resultan muy efectivos los <em class=\"markup--em markup--p-em\">escraches<\/em> surgidos \u00faltimamente en diversos pa\u00edses de la regi\u00f3n para sancionar p\u00fablicamente a pol\u00edticos corruptos; estos actos de repudio trazan gestos valiosos en la escena p\u00fablica y movilizan r\u00e1pidamente la opini\u00f3n p\u00fablica, pero si no se encuadran en programas m\u00e1s amplios pierden pronto el inter\u00e9s que suscita la mera novedad.<\/p>\n<p id=\"f24e\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Esta situaci\u00f3n se agrava si consideramos que las identidades basadas en instancias representativas tradicionales tienden a borronearse: el retroceso del Estado ante el avance de poderes f\u00e1cticos trasnacionales, la crisis de representaci\u00f3n de los partidos y el debilitamiento de los discursos ideol\u00f3gicos, promueven la aparici\u00f3n de nuevas identidades sociales que, en gran parte, sustituyen a las subjetividades tradicionales. La sociedad adquiere una presencia cada vez mayor en la integraci\u00f3n social, pero carece de formas suficientemente consolidadas para asumir este reto que, por otra parte, no puede ni debe significar la sustituci\u00f3n de funciones propias del Estado y de los partidos pol\u00edticos. La sociedad y el Estado se repliegan y avanza el poder del mercado hasta lograr la hegemon\u00eda en la escena p\u00fablica. En esta escena brumosa, movilizaciones como la que produce la tragedia de Curuguaty adquieren un valor especial.<\/p>\n<p id=\"4d89\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Alejandro Kaufman<\/strong>: \u00bfPodr\u00edas rese\u00f1ar un poco el papel, en el evento que estabas explicando (Curuguaty), y el lugar que tiene la figura de la v\u00edctima? \u00bfC\u00f3mo oper\u00f3, c\u00f3mo opera, ya que siempre es una figura complementaria de la judicializaci\u00f3n, por izquierda o por derecha, cuando hay una tragedia como esa? \u00bfOper\u00f3 esa figura en el acontecimiento, o tuvo un lugar menor?<\/p>\n<p id=\"d8cf\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>La movilizaci\u00f3n tras la pregunta <em class=\"markup--em markup--p-em\">\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Curuguaty?<\/em> logr\u00f3 zafarse de la oposici\u00f3n v\u00edctima\/victimario para asumir una inscripci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s radical y de mayores alcances. Por una parte se encuentra el movimiento campesino, que no ceja en sus demandas urgentes, desesperadas; por otra, organizaciones sociales diversas que trabajan el tema de la tierra, la defensa de los campesinos presos, los aspectos jur\u00eddicos del proceso y las implicancias pol\u00edticas del tema. No operan precisamente de manera coordinada, pero s\u00ed lo hacen con el tes\u00f3n y la continuidad que aseguran la presencia del caso Curuguaty en la escena p\u00fablica como una cuesti\u00f3n fundamental, interpelante siempre. Por \u00faltimo, el tema ha generado productiva actividad en el \u00e1mbito de las artes visuales, el cine, la fotograf\u00eda y la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n<p id=\"0cfc\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Lisa Blackmore:<\/strong> Quer\u00eda retomar lo que usted dec\u00eda sobre la imagen en su indeterminaci\u00f3n esencial, esa calidad de estar y no estar. Y las fricciones que eso puede generar a la hora de dise\u00f1ar pol\u00edticas culturales. Porque lo que entiendo por potencialidad de la imagen ser\u00eda esa capacidad de anticipar y de reordenar las formas de la pol\u00edtica. Entonces a lo que voy es, \u00bfsi es esta indeterminaci\u00f3n, esta potencialidad, lo que hay que recuperar para contrarrestar la cultura como puesta en escena, que es lo que ocurre muchas veces en los espacios culturales? \u00bfC\u00f3mo entonces pueden las pol\u00edticas culturales aliarse, tomando esta potencialidad para transformarse en otra cosa?<\/p>\n<p id=\"7af6\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar:<\/strong> S\u00ed, la cultura podr\u00eda ser definida como la puesta en escena de lo social; es la sociedad en cuanto autorrepresentada. La sociedad act\u00faa de s\u00ed misma de muy distintas maneras; y en esos movimientos de representaci\u00f3n, la imagen juega un papel fundamental: representar es asumir una imagen. Las muchas representaciones exigidas por la diversidad animan el cuerpo social y producen en \u00e9l juegos, lances y posiciones diferentes, opuestas a veces. Tales representaciones requieren un repertorio importante de im\u00e1genes que den cuerpo a memorias m\u00faltiples, que anticipen porvenires plurales, que enfrenten lo inexplicable. La cultura tiene que promover el sentido del conjunto social; entonces, lo que no puede explicar, lo inventa, lo fabula: lo imagina a trav\u00e9s del arte, del mito, de la ideolog\u00eda, la religi\u00f3n o, incluso, la ciencia. Pero no puede dejar agujeros que promuevan fugas de sentido.<\/p>\n<p id=\"a7ad\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">En este contexto, la imagen posibilita suponer, conjeturar, entrever cuestiones que el orden simb\u00f3lico \u2012la cultura en sentido estricto, en cuanto lenguaje\u2012 no puede terminar de explicar; a veces ni siquiera de nombrar. Cuando hablamos de imagen no hablamos solo en clave visual; el discurso est\u00e1 atravesado por im\u00e1genes, tropos, figuras que rodean los puntos oscuros, los agujeros del lenguaje. La misma ciencia precisa asumir sus l\u00edmites; de lo contrario devendr\u00eda un af\u00e1n absoluto; no podr\u00eda, pues, funcionar sin im\u00e1genes: no podr\u00eda hacerse cargo del objeto ignorando su sombra, sus otros lados, sus reflejos y resonancias, indetectables en t\u00e9rminos de puro orden simb\u00f3lico.<\/p>\n<p id=\"999d\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Paso ahora a otro punto planteado en la pregunta de Lisa. En cuanto p\u00fablicas, las pol\u00edticas culturas no pueden m\u00e1s preservar el patrimonio y promover el espacio de creaci\u00f3n y pensamiento a cargo de las sociedades y los individuos. Dichas pol\u00edticas son adjetivas, en el sentido de que son b\u00e1sicamente formales: protegen, impulsan, regulan, compensan asimetr\u00edas, patrocinan y apoyan, pero no producen contenidos sustantivos. El Estado no crea productos culturales, no concibe im\u00e1genes; pero s\u00ed garantiza un espacio donde la sociedad pueda cumplir su tarea de reflexionar e imaginar en t\u00e9rminos democr\u00e1ticos, igualitarios. Las pol\u00edticas culturales tienen, as\u00ed, una funci\u00f3n instrumental; pueden promover la esfera p\u00fablica y favorecer el inter\u00e9s de las mayor\u00edas o bien pueden afirmar la cultura hegem\u00f3nica que sirve a la rentabilidad del mercado.<\/p>\n<p id=\"f2a5\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Yanina Welp:<\/strong> Hablabas antes de Trump, y a m\u00ed me parece interesante pensar por qu\u00e9 llega al poder un sujeto as\u00ed. Y creo que hay algunas explicaciones \u2013no justificaciones\u2013que tienen que ver, por ejemplo, con c\u00f3mo ha crecido la desigualdad en EEUU. Hay algunos estudios que ven o identifican ciertos colectivos, que son justamente los m\u00e1s machistas, los m\u00e1s racistas, los que viven en las zonas m\u00e1s alejadas, rurales o semi-rurales, de Estados Unidos, los que apoyan a un personaje de este tipo. Entonces, ah\u00ed viene una pregunta que quiero asociar, llev\u00e1ndola m\u00e1s hacia Am\u00e9rica Latina, sobre todo con el discurso de la izquierda.<\/p>\n<p id=\"75e6\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Hay un polit\u00f3logo suizo, Hanspeter Kriesi, quien habla del nuevo clivaje que articula las preferencias en las democracias europeas occidentales, que es el de ganadores y perdedores de la globalizaci\u00f3n. Yo creo que en el caso de Estados Unidos se marca algo claramente en esta direcci\u00f3n. Lo que dec\u00edas antes, Hillary Clinton tampoco era una gran candidata. \u00bfQu\u00e9 representa? \u00bfEso representa un discurso del progresismo? No. Entonces hay como algo muy marcado ah\u00ed. Ahora, en Am\u00e9rica Latina, cuando uno piensa en ganadores y perdedores de la globalizaci\u00f3n, me parece que no funciona como en Europa, porque estamos en otro contexto. Ni antes ni despu\u00e9s, diferente. Y ah\u00ed viene algo que tiene que ver con c\u00f3mo el discurso de la izquierda, en pa\u00edses que se han identificado como revoluci\u00f3n pol\u00edtica, c\u00f3mo se han deteriorado, en unos casos en forma mucho m\u00e1s marcada que en otros, estos discursos. No hablemos de Venezuela; pero hablemos, por ejemplo, de Ecuador, donde es indiscutible que ha habido mecanismos de redistribuci\u00f3n bastante potentes. Pero tambi\u00e9n ha habido una erosi\u00f3n de la cr\u00edtica, del debate. Por ejemplo, los colectivos ambientalistas que defend\u00edan un modelo no desarrollista han sido sistem\u00e1ticamente acallados por el gobierno de Correa. Y eso lleva a que hoy haya una segunda vuelta, y que justamente sea un l\u00edder de derecha el que est\u00e1 compitiendo para volver al poder.<\/p>\n<p id=\"f140\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">La pregunta es c\u00f3mo se articula un discurso de izquierda frente a esta situaci\u00f3n que nos estabas describiendo. Porque me deja un poquito con una sensaci\u00f3n de impotencia, porque cuando mezclamos la hegemon\u00eda y la construcci\u00f3n de los mitos, \u00bfen qu\u00e9 situaci\u00f3n quedamos para articular un discurso de cambio que logre crear un proyecto que cumpla con las variables del progresismo, adem\u00e1s de las de distribuci\u00f3n?<\/p>\n<p id=\"77b4\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>Bueno, la crisis de discurso no afecta solo a la izquierda, tambi\u00e9n es padecida por la derecha. Creo que Trump es el s\u00edntoma del agotamiento de un modelo hegem\u00f3nico de ideolog\u00eda. El famoso momento durante el cual lo viejo no termina de ir ni lo nuevo de llegar, instala un no-tiempo, espectral, propicio a las paradojas y ambig\u00fcedades, a la erosi\u00f3n de los discursos y la mengua del debate. Un destiempo favorecedor de intolerancia y fanatismo, de posiciones manique\u00edstas que turban la claridad del debate cr\u00edtico. Kaufman habla de una emergencia de las palabras violentas construidas por la dictadura; as\u00ed, palabras de exclusi\u00f3n e intolerancia, de exterminio, retornan a la escena p\u00fablica en este momento incierto. E Ivana Bentos alerta acerca de los riesgos de un \u201cajustamiento medi\u00e1tico en tiempo real\u201d, as\u00ed como de la demonizaci\u00f3n de alteridad y las nuevas formas de violencia que pasan por la palabra.<\/p>\n<p id=\"31db\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Entiendo que este seminario tiene como uno de sus objetivos pensar en conjunto acerca de estos riesgos y discutir sobre las condiciones del retorno de esta violencia simb\u00f3lica. Cabe reflexionar acerca de qu\u00e9 ha pasado con la \u201cd\u00e9cada de oro\u201d, como se llam\u00f3 al momento cabal de los gobiernos progresistas latinoamericanos, que, de hecho, dur\u00f3 un poco m\u00e1s de una d\u00e9cada. Pensar entre todos los participantes cu\u00e1l fue la falla que impidi\u00f3 la creaci\u00f3n de un poder contrahegem\u00f3nico, capaz de crear alternativas al neoliberalismo en expansi\u00f3n. Obviamente, esta cuesti\u00f3n no tiene una sola causa ni admite una sola respuesta; no es, pues, resoluble en un debate, ni en muchos. Pero la reflexi\u00f3n cr\u00edtica es un paso necesario para explorar posibilidades y nombrar dimensiones de tiempo que las habiliten. Reitero la idea que ya hab\u00eda citado de Kaufman: resignarse al espacio dominante, como opci\u00f3n ineludible, es perder la batalla antes de comenzarla.<\/p>\n<p id=\"3b31\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">El enfoque cultural constituye una aproximaci\u00f3n posible a la batalla. Hay muchos factores que hacen que este enfoque sea cuestionado. En primer lugar, la cultura supone una perspectiva transversal, lo que la vuelve muy dif\u00edcil como tema de disciplinas acad\u00e9micas: las ciencias sociales se muestran inc\u00f3modas ante un objeto que no puede ser debidamente circunscrito. Su talante ret\u00f3rico y su potente mecanismo imaginario asustan a distintas formas de pensamiento condicionadas por un prudente respeto de lo inexplicable mediante causas y efectos ordenados. El \u201cconstructivismo\u201d cultural tambi\u00e9n es una causa de resistencia epistemol\u00f3gica. La cultura tiende a entender muchos fen\u00f3menos como construcciones subjetivas; como creaciones hermen\u00e9uticas, interpretativas de los hechos. Esta tendencia la lleva a menudo a descuidar los aspectos \u201creales\u201d, la facticidad objetiva que condiciona tales hechos, y a menospreciar la medici\u00f3n cuantitativa (cifras, datos, estad\u00edsticas), indispensable instrumento de medici\u00f3n y c\u00e1lculo que sostiene muchas interpretaciones y las conectan con sus condicionamientos reales. Las teor\u00edas culturales, especialmente la est\u00e9tica, la filosof\u00eda y el psicoan\u00e1lisis, tienden a privilegiar la preocupaci\u00f3n por lo Real (en sentido lacaniano, lo inalcanzable por el lenguaje) en detrimento de la consideraci\u00f3n de lo real, la prosaica realidad que condiciona efectivamente los movimientos de la cultura.<\/p>\n<p id=\"33a0\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Pero el \u00e1mbito cultural es el terreno propio de la confrontaci\u00f3n dial\u00e9ctica, de la diversidad de posiciones, de la argumentaci\u00f3n cr\u00edtica y de la pol\u00e9mica sustentada. Corresponde, pues, asumirlo para discutir el deterioro del discurso, la p\u00e9rdida del debate sensato y fundado. No se trata de una cuesti\u00f3n de buenos modales relativos a la discusi\u00f3n; se trata de un tema compartido con la pol\u00edtica: c\u00f3mo pueden asegurarse condiciones de discrepancia que garanticen el derecho de las posiciones diferentes. C\u00f3mo puede instituirse una zona libre de dogmatismos, exenta de las formas de violencia simb\u00f3lica que constri\u00f1en el desacuerdo.<\/p>\n<p id=\"d698\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Creo que en Am\u00e9rica Latina la clase pensante no estuvo a la altura del desaf\u00edo planteado por la necesidad de levantar esa zona. Se produjo una dispersi\u00f3n; una verdadera desarticulaci\u00f3n del pensamiento, traducida en falta de condiciones de discusi\u00f3n ecu\u00e1nime. Los discursos se dogmatizaron, las posiciones se volvieron intolerantes. Se era (se es) pro o anti Kirchner, Dilma o Lugo, sin posibilidades por parte de la izquierda de criticar las figuras ideol\u00f3gicamente afines. Creo que esa falta de cr\u00edtica no fue saludable; promovi\u00f3 el deterioro de un espacio discursivo productivo.<\/p>\n<p id=\"a08c\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Jens Andermann: <\/strong>Quiz\u00e1s habr\u00eda que explicar esas conversaciones previas donde discutimos los ejes o perspectivas para dar cierta continuidad a nuestras discusiones. Ah\u00ed pensaba, un poco a partir de un texto de Ezequiel Mart\u00ednez Estrada, que publica despu\u00e9s de la ca\u00edda de Per\u00f3n en Argentina, y lo titula \u2018\u00bfQu\u00e9 es esto?\u2019.Tratando de responder a un gran enigma, \u00bfqu\u00e9 carajo es esto que no sabemos explicar? Quisimos tomar esto como una pregunta sobre nuestro presente pero, a partir de ah\u00ed, tambi\u00e9n la pregunta hacia atr\u00e1s: pensar qu\u00e9 hicimos, y qu\u00e9 no hicimos, en el momento directamente anterior. Y finalmente la pregunta que tambi\u00e9n la hizo Yanina:\u00bfqu\u00e9 hacer a partir de ahora? \u00bfC\u00f3mo reconstruir a partir del fracaso, de la derrota y de la comprensi\u00f3n de este fracaso, nuevas estrategias?<\/p>\n<p id=\"9401\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Lo que me interesa mucho, y me interesar\u00eda saber mucho m\u00e1s: citaste a una colega en el Paraguay que habla de \u2018democracia sin justicia\u2019. Que me parece que no es algo exclusivo a la posdictadura paraguaya, donde lo que hay es una transici\u00f3n muy tenue del estronismo a una especie de vac\u00edo hegem\u00f3nico, como dices, donde un neo-coloradismo pareciera ser, aun con todo el peso hist\u00f3rico, lo \u00fanico que llena este vac\u00edo. Y donde incluso esa coalici\u00f3n muy heterog\u00e9nea que logra en alg\u00fan momento ensamblar Lugo, hace agua casi inmediatamente. Donde quiz\u00e1s incluso la idea de un \u2018gobierno de izquierda\u2019 es discutible porque desde su origen sigue siendo algo absolutamente fr\u00e1gil.<\/p>\n<p id=\"caca\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Quiz\u00e1s podr\u00edas decir algo, desde tu punto de vista, acerca de los logros, pero tambi\u00e9n de los l\u00edmites, casi dir\u00eda estructurales, que ten\u00eda este gobierno y que obviamente no logr\u00f3 traspasar.<\/p>\n<p id=\"2e90\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>La acertada figura \u201cdemocracia sin justicia\u201d es de Line Bareiro, polit\u00f3loga paraguaya, que la enunci\u00f3 justamente en el contexto de la causa de Curuguaty. En cuanto a los logros del gobierno de Lugo, coinciden aproximadamente con los de los gobiernos progresistas de la regi\u00f3n: alto desarrollo de pol\u00edticas sociales, fortalecimiento de las bases electorales, fomento de derechos sociales y pol\u00edticos, crecimiento econ\u00f3mico, fuertes programas redistributivos, ascenso de sectores populares, etc. Tambi\u00e9n durante ese tiempo se enriqueci\u00f3 el debate p\u00fablico con la incorporaci\u00f3n de conceptos y figuras hasta entonces omitidos en la escena p\u00fablica; la aparici\u00f3n de los t\u00e9rminos \u201cizquierda\u201d y \u201cderecha\u201d, aun nada rigurosos en su definici\u00f3n y sujetos al riesgo de nuevas polarizaciones, implic\u00f3 un crecimiento de la tolerancia en aquel debate.<\/p>\n<p id=\"19ed\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">En cuanto a las fallas, en verdad estructurales, la m\u00e1s grave, por lo menos la que tuvo consecuencias en todas las dem\u00e1s, fue la imposibilidad de construir una hegemon\u00eda alternativa que diera sustentabilidad al gobierno. Como queda dicho, toda la transici\u00f3n careci\u00f3 de arraigo hegem\u00f3nico, por lo que los gobiernos posdictatoriales tuvieron que crear ingenier\u00edas complicad\u00edsimas para asegurar una m\u00ednima gobernabilidad: hacer pactos con el diablo y negociar lo innegociable. El sustento pol\u00edtico del gobierno de Lugo era endeble: un inconexo conglomerado de movimientos progresistas y un sector, mayoritario, del Partido Liberal. Este partido, digno y combativo durante la dictadura militar, pas\u00f3 a ocupar la peor posici\u00f3n, conservadora y oportunista. Carente, as\u00ed, de bases firmes, el gobierno de Lugo no pudo zafarse del modelo de desarrollo basado en el crecimiento y el consumo, generador de impactos sociales y ambientales negativos; como en general ocurri\u00f3 en la regi\u00f3n, tuvo que aceptar las reglas del capitalismo global y continuar, en consecuencia, el r\u00e9gimen extractivista cimentado en descomunales monocultivos de exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p id=\"b0bb\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Por otra parte, la constituci\u00f3n azarosa de las alianzas que conformaban el gobierno no logr\u00f3 consolidar sustentabilidad institucional suficiente como para resistir los m\u00faltiples embates que culminaron en el golpe. Es vox populi que el mismo d\u00eda que subi\u00f3 Fernando Lugo al poder, Federico Franco, el vicepresidente liberal con quien hubo de aliarse, comenz\u00f3 a conspirar. Reci\u00e9n en el vig\u00e9simo tercer intento de golpe lograron cuadrar los n\u00fameros en el Parlamento y ocurri\u00f3 el golpe de Estado, mal disfrazado de juicio pol\u00edtico. Exactamente una semana antes se hab\u00eda producido la masacre de Curuguaty.<\/p>\n<p id=\"c89f\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">La izquierda, en el sentido inevitablemente ambiguo y demasiado amplio en que estamos empleando este t\u00e9rmino, no hab\u00eda logrado aprovechar los a\u00f1os de gobierno de Lugo para construir poder hegem\u00f3nico o, por lo menos, una cierta densidad contra-hegem\u00f3nica de cara a los poderes f\u00e1cticos, un suelo medianamente firme donde asentar la articulaci\u00f3n de movimientos y partidos progresistas capaces de discutir la homogeneizaci\u00f3n pol\u00edtico- cultural del sistema neoliberal.<\/p>\n<p id=\"2b49\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Toda esta situaci\u00f3n ha generado contradicciones serias. Fernando Lugo \u2012cuyo nombre es considerado de manera aut\u00f3noma, desvinculado de cualquier encuadre partidario\u2012 ha perdido prestigio pol\u00edtico y cr\u00e9dito electoral en las ciudades; pero grandes mayor\u00edas populares, especialmente campesinas, siguen manteniendo su intenci\u00f3n de voto a favor del expresidente que, seg\u00fan todas las encuestas, tiene mayor caudal electoral que cualquier otro candidato en juego. Esto lo coloca en situaci\u00f3n compleja. La Constituci\u00f3n Nacional no admite la reeleci\u00f3n, por lo que Lugo se ha embarcado en un, a mi parecer, desacertado proyecto que implica una coincidencia con Cartes, el siniestro presidente actual, para promover una reforma de la Carta Magna y habilitar as\u00ed la posibilidad de un nuevo mandato. Esta jugada es claramente inconstitucional en muchas actuaciones de su proceso, que termina viciado en su legitimidad y provoca indignaci\u00f3n en la opini\u00f3n p\u00fablica. Por otra parte, esta osada maniobra no fue resultado de consultas ni incluy\u00f3 instancia alguna de participaci\u00f3n ciudadana en su decisi\u00f3n, lo que contribuye, lamentablemente, al deterioro actual de la figura de Lugo. Para mucha gente, Lugo se ha aliado con Cartes, que representa lo peor de la pol\u00edtica paraguaya: la fuerza de los poderes f\u00e1cticos, mafiosos en su mayor\u00eda, enquistados en el aparato estatal.<\/p>\n<p id=\"100f\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Jens, precedido por Yanina, se pregunta acerca de la posibilidad de reconstruir estrategias ante el horizonte oscuro que se levanta en el Cono Sur (como en otras partes del Continente y del mundo; quedemos en lo m\u00e1s cercano\u2026). Formular la pregunta misma ya marca un paso hacia esa posibilidad. Pensar en conjunto como lo estamos haciendo, defendiendo la palabra cr\u00edtica, el derecho de la diferencia y de la divergencia, establece una posici\u00f3n en la tarea de construir espacios de disenso y resistencia que discutan la homog\u00e9nea planicie del modelo hegem\u00f3nico. Kaufman dice que considerar que no hay espacios posibles fuera del hegem\u00f3nico es perder la batalla y aceptar de entrada los t\u00e9rminos del sistema. Parte de la acci\u00f3n contracultural pasa por instaurar una \u201ccontracultura de la palabra cr\u00edtica\u201d que perturbe la concertada y lisa superficie impulsada por la cultura dominante.<\/p>\n<p id=\"d664\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Walter Suter: <\/strong>Aqu\u00ed hablamos de un denominador com\u00fan de lo que sucede en Am\u00e9rica Latina, y en este caso en particular en Argentina y Brasil. Ahora, \u00bfParaguay no tiene algo, por lo menos, especial, en cuanto que su historia todav\u00eda tenga incidencia sobre determinadas actitudes y hace que el pa\u00eds se distinga un poco de su entorno en el Cono Sur? Estoy pensando en el trauma, que sigue estando, desde la Guerra de la Triple Alianza, de alguna manera. Tambi\u00e9n en el biling\u00fcismo, que es muy importante. Los ind\u00edgenas siguen hablando guaran\u00ed. La lengua del coraz\u00f3n y no de la cabeza, como el espa\u00f1ol. Entonces, \u00bfen qu\u00e9 medida esto puede haber tenido tambi\u00e9n una historia particular, de \u2018isla rodeada de tierra\u2019?<\/p>\n<p id=\"91d1\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>Justamente, cuando Alejandro y yo ven\u00edamos caminando hoy hacia ac\u00e1, convers\u00e1bamos acerca de la necesidad de analizar en contingencia y contexto la situaci\u00f3n de cada uno de nuestros pa\u00edses ante el poder del orden mundial. En el caso de Paraguay, los factores que citaste son fundamentales. La Guerra de la Triple Alianza (1865\u20131870) destroz\u00f3 el pa\u00eds. La dictadura de Stroessner (1952\u20131989) caus\u00f3 da\u00f1os irreversibles. Ambos momentos constituyen traumas que marcan de manera muy particular las memorias colectivas. Pero no deber\u00edamos caer en la trampa de considerar estas tragedias en puros t\u00e9rminos de una victimizaci\u00f3n que nos excuse de la necesidad de asumir lecturas complejas y compromisos eficaces con la construcci\u00f3n de nuevas escenas hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p id=\"85c4\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">El otro punto, el relativo al guaran\u00ed. Este idioma no solo es hablado por los ind\u00edgenas, sino por el 85% de toda la poblaci\u00f3n del Paraguay: es lengua oficial de este pa\u00eds, juntamente con el espa\u00f1ol. S\u00ed, este hecho pesa mucho; al incidir en el lenguaje de la gran mayor\u00eda de la sociedad implica configuraciones conceptuales y sensibilidades diferentes: supone maneras particulares de ver el mundo y nombrarlo. El guaran\u00ed tiene un enorme potencial de cohesi\u00f3n social; creo que es el rasgo que puede ser considerado factor de identidad nacional. Todos los otros derivan de \u00e9l o bien no tienen la fuerza como para sostener imaginarios y representaciones en los cuales se identifique la poblaci\u00f3n entera.<\/p>\n<p id=\"5100\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Pero una fuerza tan presente en una configuraci\u00f3n cultural tambi\u00e9n supone dificultades que deben ser trabajadas. A veces el idioma se vuelve una barrera porque, si bien la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n lo habla, existen sectores pol\u00edticos y acad\u00e9micos que no son guaran\u00ed parlantes de origen y, aunque hablen guaran\u00ed, tienen dificultades para discutir conceptos, teor\u00edas y propuestas en este idioma. A los movimientos campesinos, por su parte, no les inspira confianza la discusi\u00f3n pol\u00edtica que no sea desarrollada en guaran\u00ed. Pueden discutir en espa\u00f1ol; lo hacen, de hecho, con algunos extranjeros; pero entre paraguayos, las grandes cuestiones p\u00fablicas, sobre todo las relativas al tema agrario, deben ser debatidas en guaran\u00ed, por razones pol\u00edticas, b\u00e1sicamente de autoafirmaci\u00f3n identitaria. Detr\u00e1s de este obst\u00e1culo se encuentra cierto, explicable, \u201ccampesinismo\u201d: es dif\u00edcil vencer el recelo hist\u00f3rico que tienen los campesinos hacia sectores provenientes de una clase que siempre los explot\u00f3, discrimin\u00f3 y excluy\u00f3 y que nunca se ha comprometido eficazmente con ellos. Elaborar este tema supone procesos largos que est\u00e1n comenzando a trav\u00e9s del di\u00e1logo entre l\u00edderes campesinos y movimientos sociales y, aun, partidos pol\u00edticos.<\/p>\n<p id=\"5e53\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Lo cierto es que s\u00ed, el guaran\u00ed constituye una matriz representacional caracter\u00edstica en diversas culturas del Paraguay. Seg\u00fan el antrop\u00f3logo Miguel Chase-Sardi, la tradici\u00f3n cultural guaran\u00ed, que aporta fuertes valores en t\u00e9rminos de solidaridad y cohesi\u00f3n social, puede constituir un obst\u00e1culo a la hora de construir sistemas liberales de representaci\u00f3n, como los relativos a la delegaci\u00f3n de poder electoral o de constituci\u00f3n de liderazgos que tengan formatos diferentes a los de los pueblos guaran\u00edes. Hist\u00f3ricamente, \u00e9stos deciden las cuestiones p\u00fablicas por consenso, lo que implica sistemas de democracia directa que se avienen mal con la institucionalidad de la sociedad nacional; por tanto, para el desarrollo de ciertas mediaciones interinstitucionales, estos sistemas deben ser reajustados, y deben serlo por procesos autogestionados, que se encuentran adelantados en ciertos casos y en otros no. Seg\u00fan Chase, este rasgo cultural ha signado la representaci\u00f3n en la escena p\u00fablica paraguaya, condicionada por sistemas basados en el acuerdo comunitario. Traigo estos ejemplos solo buscando dar una idea de ciertas particularidades de la \u201cisla rodeada de tierra\u201d, para usar una figura empleada por pensadores como Rafael Barret, Josefina Pl\u00e1 y Augusto Roa Bastos. El aislamiento del Paraguay, f\u00edsico e hist\u00f3rico, es un factor decisivo en la singularidad de sus formaciones socioculturales.<\/p>\n<p id=\"9c16\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Javier Tr\u00edmboli: <\/strong>Algunas cosas, sobre todo son comentarios, pero probablemente pueden servir para discutir y conversar. Primero. En relaci\u00f3n con el tema de la hegemon\u00eda, me parece muy interesante c\u00f3mo lo plante\u00e1s, Ticio, a prop\u00f3sito de esa crisis de hegemon\u00eda actual en el Paraguay. De todas maneras, tambi\u00e9n, me da la impresi\u00f3n que hay algo de ese concepto, por lo menos esa es mi impresi\u00f3n, que no termina de explicar lo que ocurre. Digo, el concepto mismo de hegemon\u00eda, elaborado por Gramsci en la d\u00e9cada del treinta, que parece referirse a un mundo que construye una serie de consensos y tambi\u00e9n subjetividades por fuera de una presencia fundamental y primera del Estado. De todas maneras, voy a decir algo, ya que se hace inevitable la comparaci\u00f3n. En Argentina, en un momento, la cr\u00edtica cultural Beatriz Sarlo en una discusi\u00f3n en el 2011, lanz\u00f3 en el diario La Naci\u00f3n su impresi\u00f3n de que hab\u00eda una nueva hegemon\u00eda, la del kirchnerismo; una hegemon\u00eda enteramente nueva que ya hab\u00eda vencido a las anteriores hegemon\u00edas. Y realmente produjo un efecto absolutamente nefasto en los compa\u00f1eros que estaban trabajando en torno al kirchnerismo, porque hubo algo de convencimiento de que hab\u00eda una nueva hegemon\u00eda, y ahora se trata simplemente de administrar esa hegemon\u00eda. Administrar la hegemon\u00eda, como vos lo tra\u00edas de Ranci\u00e8re, pasaba a ser el problema, ya no de producir nuevas pol\u00edticas, sino de producir administraci\u00f3n, o polic\u00eda, sobre la base de esa hegemon\u00eda conquistada. Entonces me parece que hay algo realmente confuso, de discutir, sobre todo pensando quiz\u00e1 tambi\u00e9n en la pr\u00f3xima jugada, en t\u00e9rminos de si ser\u00e1 contra-hegem\u00f3nica o qu\u00e9.<\/p>\n<p id=\"eae8\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Por otro lado, y esto puede ser algo m\u00e1s para sumar a la conversaci\u00f3n, en uno de tus textos, este donde hac\u00e9s referencia a la conversaci\u00f3n que tuvieron con Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner a prop\u00f3sito del encuentro del Foro por la Emancipaci\u00f3n, donde ella se\u00f1alaba que faltaba teor\u00eda para explicar lo que estaba aconteciendo. Entonces, la respuesta era no; hay cosas que s\u00ed se est\u00e1n pensando. Entonces, y eso me interesa discutir, hay un momento donde vos dec\u00eds, hay algunos, hay compa\u00f1eros, hay camaradas, que desconf\u00edan del Estado, y eso no tendr\u00eda que ser tan as\u00ed. Y ah\u00ed me pregunto, en el caso argentino casi pas\u00f3 lo contrario: confiamos todo en el Estado. Y esa confianza en el Estado llev\u00f3 muchas veces a aplastar lo m\u00e1s interesante que pudiera pasar en la sociedad. O a no estar tan atentos a activar lo m\u00e1s interesante que pueda pasar en la sociedad.<\/p>\n<p id=\"1788\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Por \u00faltimo, para discutir m\u00e1s en general, no solo para esta sesi\u00f3n, la cuesti\u00f3n de la derrota. La derrota en la Argentina est\u00e1 totalmente connotada con lo que fue la derrota del 76. \u00bfEn qu\u00e9 sentido hay parang\u00f3n? Y es una discusi\u00f3n que vale. En el caso argentino, adem\u00e1s, tuvo claramente un componente electoral, pero sobrepas\u00f3 r\u00e1pidamente lo electoral, r\u00e1pidamente pas\u00f3 a ser m\u00e1s que lo electoral. De todas maneras, digo, para discutir: hay compa\u00f1eros, el Colectivo Situaciones, autonomistas, con los que hemos discutido mucho, que nunca han sentido simpat\u00eda por los gobiernos de Kirchner. Simpatizaban con Garc\u00eda Linera, antes de que fuera vicepresidente de Bolivia. Y en un momento, ellos elaboran una tesis: lo que viven los movimientos sociales en el a\u00f1o 2003 \u2013movimientos sociales que hab\u00edan estado muy activos en los a\u00f1os 2001, 2002, 2003\u2013 no es una derrota (y dicen eso para no emparentarla con la del 76), sino un impasse. Entonces se juega con la idea del impasse, como una suerte de detenimiento, congelamiento, de una situaci\u00f3n que no implica derrota, para diferenciarla y reasociarla a algo que todav\u00eda queda abierto y no as\u00ed cuando hay una derrota, que implicar\u00eda simplemente, casi como un pleno repliegue.<\/p>\n<p id=\"83fe\" class=\"graf graf--p graf-after--p\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">Ticio Escobar: <\/strong>Estoy de acuerdo en que quiz\u00e1 el fracaso de determinadas formas hegem\u00f3nicas tenga que ver con la crisis del modelo de hegemon\u00eda que se viene manejando y reformulando desde Gramsci. Pero, aun si dejamos a un costado esa figura por razones operativas, habr\u00eda que pensar c\u00f3mo se articula el poder, c\u00f3mo se legitima, c\u00f3mo arraiga en determinadas subjetividades, c\u00f3mo se vuelve sustentable en t\u00e9rminos sociales. Y tambi\u00e9n, c\u00f3mo se construye contrapoder, c\u00f3mo se resiste el modelo dominante en cuanto entra en conflicto con intereses diferentes. Por de pronto, la cobertura ideol\u00f3gica parece estar cambiando de sentido. Ya hablamos de que en el caso Curuguaty y en el juicio contra Lugo, para partir del caso particular de Paraguay, no se cuidaron en absoluto las apariencias formales que sostienen el discurso del poder y disimulan lo que debe ser ocultado. Un descuido de los buenos modales que provee el mito, en su sentido m\u00e1s amplio, o, directamente, que construye la cultura. Tambi\u00e9n hemos hablado del caso Trump, que parece haber dejado caer todas las m\u00e1scaras y muestra el rostro pavoroso de lo que permanec\u00eda escondido: asoma un indicio de lo real, en el sentido lacaniano del t\u00e9rmino. Lo monstruoso es lo que no debe mostrarse, lo que los artilugios ideol\u00f3gicos deben escamotear para sostener las ficciones hegem\u00f3nicas. Ante esta situaci\u00f3n, debe reformularse la estrategia contestataria: la disidencia cr\u00edtica no puede partir de la disipaci\u00f3n del velo que disimular\u00eda una verdad profunda: el velo ha ca\u00eddo y la tal verdad no aparece en su lugar, ni aparecer\u00e1 quiz\u00e1 en ninguno, porque no existe una sustancia escondida que fundamente la realidad y esconda la \u00faltima cifra.<\/p>\n<p id=\"93cf\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Lo que estoy proponiendo es considerar la ideolog\u00eda desde una perspectiva propiamente cultural. No encarar su concepto como falsa conciencia, t\u00e1ctica manipuladora o pura m\u00e1scara que apa\u00f1a calculados intereses dominantes, sino como un sistema particular de representaciones, en una direcci\u00f3n pragm\u00e1tica cercana a la planteada por Clifford Geertz; es decir, como un r\u00e9gimen simb\u00f3lico\/imaginario que, como los mitos, la religi\u00f3n o el arte, cumple funciones de disipar la incertidumbre y proponer figuras capaces de orientar el sentido social: capaces de encauzarlo hacia su conservaci\u00f3n o su cambio. Existir\u00edan, as\u00ed, ciertas formas ideol\u00f3gicas que buscan estabilizar la sociedad y otras que discuten las significaciones instituidas. Pero no se trata, as\u00ed lo entiendo, de buscar certezas inmutables por detr\u00e1s del humo ilusorio que levanta un Gran Prestidigitador. Todo sistema de representaci\u00f3n (incluido el cient\u00edfico) opera con cierto ingrediente ficcional, puesto que la realidad es inasible en su supuesta objetividad total, al margen de todo punto de vista y creencia. Asumo que la posici\u00f3n que traigo ac\u00e1 es altamente discutible y la planteo con un sentido instigador de un debate a ser realizado hoy u otro d\u00eda.<\/p>\n<p id=\"d60a\" class=\"graf graf--p graf-after--p\">Me refiero ahora al tema de la desconfianza del Estado por parte de sectores de izquierda, y la consiguiente renuencia de muchos de \u00e9stos a participar del aparato estatal. En el Paraguay se dio as\u00ed: obviamente, durante la eterna dictadura de Stroessner era impensable que un opositor formara parte del gobierno. El Estado era lo otro-adversario que deb\u00eda ser conquistado (en el caso de Stroessner no mediante las urnas, sino las armas). Pero con la transici\u00f3n posdictatorial las cosas cambian: supuestamente entramos ya en democracia y debemos construir responsable y colectivamente el maltrecho espacio p\u00fablico. Bajo el gobierno de Lugo, la cuesti\u00f3n estaba mucho m\u00e1s clara: era fundamental estar presente en el intento de hacer depender el Estado de los grandes intereses p\u00fablicos; hasta d\u00f3nde se pudo lograr ese objetivo es otra cuesti\u00f3n: se estaba intentando hacerlo. Yo estuve muy cerca de los gobiernos de Lula, Dilma y Cristina y la situaci\u00f3n era, a mi parecer, equivalente: en un momento constitu\u00eda una obligaci\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica participar del gobierno para apoyar pol\u00edticas p\u00fablicas progresistas, aun imperfectas, inconclusas; era lo que hab\u00eda.<\/p>\n<p id=\"ab42\" class=\"graf graf--p graf-after--p graf--trailing\">Pero la cuesti\u00f3n se complica ante gobernantes como Franco, que accedi\u00f3 luego del golpe dado a Lugo, o Cartes, que est\u00e1 vendiendo el pa\u00eds a las megacorporaciones (entre las cuales figuran sus propias empresas). Anoche tambi\u00e9n discutimos este tema con relaci\u00f3n a la disyuntiva que plantea Chantal Mouffe tras el concepto de \u201cagon\u00edstica\u201d: ser un desertor, perder por <em class=\"markup--em markup--p-em\">walk over<\/em>, o participar, aunque fuera desde intersticios, para impulsar pol\u00edticas p\u00fablicas indispensables (salud, educaci\u00f3n, cuesti\u00f3n agraria e ind\u00edgena, etc.). Pero, \u00bfse puede incidir realmente en esos \u00e1mbitos bajo la direcci\u00f3n de un Cartes, un Macri o un Temer? Es una discusi\u00f3n abierta, complicada. Llev\u00e9mosla al plano de la institucionalidad cultural. Interesado en mantener una puertita abierta a la izquierda, apenas asumido, Cartes me ofreci\u00f3 el ministerio de Cultura. No acept\u00e9 este cargo ni ning\u00fan otro, obviamente; pero, a su pedido, propuse una terna, de la cual fue seleccionada Mabel Causarano, que hab\u00eda trabajado conmigo. Se acord\u00f3, as\u00ed, una cierta cuota progresista que plante\u00f3 la reposici\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas destruidas bajo el gobierno de Franco. Causarano fue despedida cuando Cartes tuvo que optar por el apoyo de la derecha m\u00e1s oscurantista del Partido Colorado, pero aun as\u00ed continuaron trabajando cuadros opositores a Cartes, como los vinculados a la defensa del patrimonio, sin los cuales se hubiera perdido mucho en t\u00e9rminos de espacio p\u00fablico, incluidos importantes logros legislativos correspondientes a este \u00e1mbito. El tema es que hay acciones sumamente relevantes que solo pueden hacerse desde el Estado; esto plantea contradicciones y levanta preguntas dif\u00edciles de responder: \u00bfhasta qu\u00e9 punto es posible separar instancias estatales y gubernamentales? \u00bfPodr\u00eda asegurarse la continuidad de pol\u00edticas p\u00fablicas m\u00e1s all\u00e1 de la duraci\u00f3n de un gobierno, y m\u00e1s all\u00e1 de su signo pol\u00edtico y su legitimidad? Este fue un tema de discusi\u00f3n dentro del gobierno de Lugo cuando se acercaba el tiempo de las elecciones de 2013, tiempo que fue apurado por el golpe de Estado. Para asegurar esa continuidad es necesario que el aparato del Estado cuente con instituciones fuertes y que las conquistas p\u00fablicas se encuentren avaladas por leyes y arraigadas socialmente, sustentadas por sectores diversos de la sociedad. Esta \u00faltima condici\u00f3n afecta la cuesti\u00f3n anterior: creo que si existe aval social, pol\u00edtico, sectorial o partidario, se puede participar de un gobierno formalmente democr\u00e1tico, aunque fuera en posiciones secundarias, para promover pol\u00edticas propicias al inter\u00e9s p\u00fablico. Una \u00faltima condici\u00f3n: toda vez que existan garant\u00edas de cierta autonom\u00eda y b\u00e1sico apoyo presupuestario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo hab\u00eda anotado una serie de puntos a ser presentados en la sesi\u00f3n de hoy, de acuerdo al prop\u00f3sito de este encuentro, orientado a plantear determinadas cuestiones para que las mismas sean conversadas en conjunto luego. Pero anoche, durante la cena que reuni\u00f3 al grupo de expositores, ciertos temas vinculados a la agenda de este workshop fueron tratados de manera tan interesante, que decid\u00ed incorporarlos a esta exposici\u00f3n. En primer lugar, el golpe de Estado que en 2012 derroc\u00f3 a Lugo, el presidente de Paraguay, como un hecho fundacional o como un acontecimiento, si se quiere. Detr\u00e1s del golpe est\u00e1&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":197,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12,18],"tags":[],"class_list":["post-29","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-es","category-dossiers-es"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":644,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29\/revisions\/644"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/197"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}