{"id":2330,"date":"2026-08-04T01:33:06","date_gmt":"2026-08-04T01:33:06","guid":{"rendered":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/?p=2330"},"modified":"2026-08-18T15:18:08","modified_gmt":"2026-08-18T15:18:08","slug":"political-polarization-and-negationism-disputes-over-memory-in-times-of-the-far-right-in-argentina-polarizacion-politica-y-negacionismo-disputas-sobre-la-memoria-en-tiempos-de-la-extrema-derecha-e","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/2026\/08\/04\/political-polarization-and-negationism-disputes-over-memory-in-times-of-the-far-right-in-argentina-polarizacion-politica-y-negacionismo-disputas-sobre-la-memoria-en-tiempos-de-la-extrema-derecha-e\/","title":{"rendered":"Political polarization and negationism: disputes over memory in times of the far-right in Argentina.  Polarizaci\u00f3n pol\u00edtica y negacionismo: disputas sobre la memoria en tiempos de la extrema derecha en Argentina.[1]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/strong><\/p>\n<h5><\/h5>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00abLo dije en campa\u00f1a, hay que revisar las millonarias indemnizaciones que se dieron en nombre de los Derechos Humanos. Auditar el curro de los derechos humanos que sirve a los fines pol\u00edticos de un sector que siempre ha combatido al pa\u00eds y sus instituciones.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Villarruel, <em>Todos los diarios<\/em>, 23 de abril 2024)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<\/blockquote>\n<h4><strong>Introducci\u00f3n\u00a0<\/strong><\/h4>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El triunfo de la f\u00f3rmula presidencial de Javier Milei y Victoria Villaruel en las elecciones de 2023 en Argentina profundiz\u00f3 la circulaci\u00f3n de un discurso pol\u00edtico contencioso sobre el pasado reciente con efectos disruptivos en el escenario de las memorias sociales en torno a la violencia estatal y pol\u00edtica de la d\u00e9cada del 70\u2019. El nuevo gobierno y sus adherentes en redes sociales repoblaron el debate p\u00fablico con figuras, consignas y sentidos sobre el pasado dictatorial que resultan controversiales para las voces autorizadas en el campo de la memoria y para los consensos estabilizados tras cuarenta a\u00f1os de democracia.\u00a0 Estas representaciones del pasado, que cuentan, por cierto, con antecedentes hist\u00f3ricos y un no despreciable grado de aceptaci\u00f3n social, adquirieron una presencia p\u00fablica inusitada en boca de la primera magistratura.<\/p>\n<p>Desde el inicio de la carrera electoral, y en el transcurso de sus iniciativas gubernamentales, la fuerza pol\u00edtica de La Libertad Avanza (LLA) ha puesto\u00a0 de manifiesto su posicionamiento sobre el pasado reciente en un clima de fuerte polarizaci\u00f3n con el kirchnerismo y los organismos de derechos humanos.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a> En clave de \u201cbatalla cultural\u201d, ha intervenido en el escenario memorial proponiendo un nuevo marco de interpretaci\u00f3n para anudar un conjunto de hechos y acontecimientos dignos de ser rememorados (y operar, selectivamente, respecto de otros que son olvidados), reconfigurando lo que puede ser dicho sobre el terrorismo de Estado, la dictadura y la acci\u00f3n de la guerrilla con efectos en el convivencia pol\u00edtica del presente.<\/p>\n<p>Estas intervenciones, que abarcan desde actos institucionales en homenaje a las \u201cv\u00edctimas del terrorismo\u201d hasta producciones audiovisuales orientadas a resignificar los hitos y fechas conmemorativas m\u00e1s relevantes del pasado reciente, revelan transformaciones que indican un fen\u00f3meno memorial novedoso y en expansi\u00f3n. Por un lado, se observa la puesta en escena de disputas que involucran tanto al devenir del paradigma humanitario en el contexto local (Fassin 2016; Crenzel 2008) como a las reivindicaciones de los organismos de derechos humanos<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup><sup>[3]<\/sup><\/sup><\/a>, centradas en consignas hist\u00f3ricas como \u201cVerdad, Memoria y Justicia\u201d. Adem\u00e1s, revelan esfuerzos ret\u00f3rico-pol\u00edticos para invertir y contrarrestar las acusaciones de \u201cnegacionismo\u201d provenientes precisamente de los espacios vinculados con estas luchas humanitarias. Por otro lado, por primera vez desde la transici\u00f3n democr\u00e1tica, las representaciones sobre el pasado reciente que posibilitaron y justificaron el terrorismo de Estado, como las nociones de \u201cenfretnamiento belico\u201d y de \u201cexcesos\u201d, son rearticuladas desde la palabra oficial. En este contexto, la memoria que se presenta en las iniciativas del nuevo gobierno est\u00e1 ligada a las nociones de \u201cguerra\u201d, a sus \u201ccombatientes\u201d y a sus \u201cverdaderas v\u00edctimas\u201d. Estas narrativas memoriales, a la vez, se acompa\u00f1an de una serie de medidas concretas de pol\u00edtica p\u00fablica como la desarticulaci\u00f3n de programas y el desfinanciamiento de proyectos orientados al trabajo de la memoria y el cierre de dependencias.<\/p>\n<p>En las l\u00edneas siguientes, nos proponemos analizar este discurso p\u00fablico y las reconfiguraciones memoriales sobre la \u00faltima dictadura militar en Argentina desde dos registros anal\u00edticos que se intersectan. Un primer registro, que desde un enfoque geneal\u00f3gico (Foucault 2003, 2004), se orienta a rastrear las condiciones de posibilidad hist\u00f3rico-pol\u00edticas de esta configuraci\u00f3n memorial, comenzando con el ciclo pol\u00edtico iniciado por el gobierno de N\u00e9stor Kirchner en 2003. El segundo registro, enmarcado en un enfoque discursivo (Laclau y Mouffe 1987; Laclau 1990, Laclau 2005), busca esclarecer las operaciones pol\u00edtico-memoriales que modulan las representaciones de LLA en la nueva coyuntura contenciosa, tanto en su esfuerzo por revertir la acusaci\u00f3n de \u201cnegacionismo\u201d como por revincular la memoria social a la figura de la \u201cguerra\u201d. En suma, este an\u00e1lisis se enfoca en los significados y pr\u00e1cticas de la memoria en disputa en un contexto de fuerte confrontaci\u00f3n pol\u00edtica desde la llegada del nuevo gobierno de Javier Milei, considerando tambi\u00e9n una temporalidad m\u00e1s amplia que incluye las transformaciones ocurridas a principios del nuevo milenio.<\/p>\n<p>De este modo, en primer lugar, se examinar\u00e1 el posicionamiento de los gobiernos de N\u00e9stor Kirchner (2003-2007) y de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner (2007-2015) y sus efectos en el \u00e1mbito de la memoria y los derechos humanos. Se busca comprender c\u00f3mo en el transcurso de este ciclo pol\u00edtico se abri\u00f3 paso a un espacio conflictivo de polarizaci\u00f3n que afect\u00f3 significativamente las miradas entonces vigentes sobre el pasado dictatorial. En este contexto, y ante lo que advertimos como un <em>interludio <\/em>en el que se problematizan los sentidos memoriales, se analizar\u00e1 cr\u00edticamente la respuesta en clave de \u201cnegacionismo\u201d, proveniente tanto del \u00e1mbito pol\u00edtico como del acad\u00e9mico a este proceso. En segundo lugar, se avanzar\u00e1 en la indagaci\u00f3n del proceso de reconfiguraci\u00f3n memorial que propicia la LLA atendiendo a la periodizaci\u00f3n, las series de eventos y procesos que establece, as\u00ed como a las responsabilidades y v\u00edctimas que propone en el marco de una identificaci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s amplia y ambiciosa.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup><\/a> En particular, nos interesa detenernos en una serie de episodios indicativos del posicionamiento p\u00fablico de la LLA y de su gobierno sobre el pasado reciente<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a> como fueron\u00a0 el acto de homenaje a las \u201cv\u00edctimas del terrorismo\u201d realizado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en plena campa\u00f1a electoral, la producci\u00f3n audiovisual emitida por la Presidencia de la Naci\u00f3n en conmemoraci\u00f3n del 48 aniversario del golpe de Estado de 1976.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup><sup>[6]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<h4><strong>La pol\u00edtica de memoria y derechos humanos del kirchnerismo: entre la \u201clucha contra la impunidad\u201d y la reivindicaci\u00f3n de la militancia setentista.\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p>El posicionamiento de los gobiernos de N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner respecto de las demandas hist\u00f3ricas de los organismos de derechos humanos fue decisivo en el modo en que esta fuerza logr\u00f3 constituirse como proyecto pol\u00edtico y estabilizar la formaci\u00f3n pol\u00edtica durante los primeros a\u00f1os del nuevo siglo. A trav\u00e9s de un lenguaje que hab\u00eda adquirido centralidad y legitimidad en el contexto de la crisis social, pol\u00edtica e institucional de los a\u00f1os 2001- 2002, N\u00e9stor Kirchner asumi\u00f3 su gobierno haciendo de las reivindicaciones en torno a los derechos humanos el v\u00e9rtice de la \u201clucha contra toda impunidad\u201d (<em>Todos los Diarios,<\/em> 1-03-2004).<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup><sup>[7]<\/sup><\/sup><\/a> Como ha sido se\u00f1alado, en su cr\u00edtica a la \u201cimpunidad\u201d, el discurso kirchnerista enlaz\u00f3 dos momentos hist\u00f3ricos que eventualmente definieron las fronteras pol\u00edticas de su proyecto colectivo: la \u00faltima dictadura militar con sus violaciones a los derechos humanos y los gobiernos precedentes de Carlos Menem (1989-1999) caracterizados por sus pol\u00edticas neoliberales pro-mercado, corrupci\u00f3n pol\u00edtica y empobrecimiento social (Aboy Carl\u00e9s 2005; Barros 2012, Barros 2005). Trazando una l\u00ednea de continuidad entre la dictadura y la democracia, esta cr\u00edtica vincul\u00f3 la desigualdad, la exclusi\u00f3n y la injusticia de la virada de milenio no s\u00f3lo con el pasado inmediato de implementaci\u00f3n de medidas neoliberales, sino tambi\u00e9n con la \u201cimpunidad\u201d de larga data que hab\u00eda prevalecido desde la \u00faltima dictadura militar y permitido la profundizaci\u00f3n de aquel modelo econ\u00f3mico durante los a\u00f1os noventa. De este modo, el proyecto pol\u00edtico encabezado por Kirchner inscribi\u00f3 una divisi\u00f3n interna en el campo pol\u00edtico que le permiti\u00f3, por un lado, diferenciarse de un pasado que, seg\u00fan su lectura, no hab\u00eda podido dar tratamiento a los cr\u00edmenes sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos en dictadura y democracia y, por el otro, postularse como la fundaci\u00f3n de una nueva etapa en la Argentina posterior a la\u00a0 crisis del 2001 a partir de la cual se esperaba una futura redenci\u00f3n de las causas populares de ayer y de hoy.<\/p>\n<p>Con este tel\u00f3n de fondo, durante el per\u00edodo de gobierno kirchnerista (2003- 2015) se llevaron adelante una serie de medidas decisivas en materia de derechos humanos y memoria. A nivel institucional, se tomaron iniciativas que supusieron un cambio tanto en el \u00e1mbito judicial vinculado a las causas contra los militares y polic\u00edas sospechados de violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de Estado<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup><sup>[8]<\/sup><\/sup><\/a> como en el \u00e1rea de la investigaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de la verdad sobre lo ocurrido<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup><sup>[9]<\/sup><\/sup><\/a>, as\u00ed como en el campo de las pol\u00edticas de memoria<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup><sup>[10]<\/sup><\/sup><\/a>. Estos gestos de pol\u00edtica p\u00fablica fueron acompa\u00f1ados, adem\u00e1s, por un trabajo memorial enfocado en el recuerdo de las v\u00edctimas del terrorismo de Estado, y se organiz\u00f3 en mayor medida, en torno a una interpretaci\u00f3n centrada en la impronta econ\u00f3mica de la dictadura (Canelo 2016) y a una revalorizaci\u00f3n de las memorias militantes de los a\u00f1os setentas (Montero 2011). Ambas cuestiones alud\u00edan a un pasado dictatorial signado por un aparato represivo que respond\u00eda y favorec\u00eda la implementaci\u00f3n de un modelo social y econ\u00f3mico de exclusi\u00f3n, y por una experiencia de militancia pol\u00edtica de una generaci\u00f3n que hab\u00eda sido la principal v\u00edctima de la acci\u00f3n represiva de la dictadura.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup><sup>[11]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>Frente a este nuevo escenario pol\u00edtico, las agrupaciones de derechos humanos no dudaron en mostrar su aceptaci\u00f3n y apoyo a las iniciativas estatales respecto de sus pol\u00edticas y sus memorias. Incluso, en muchos casos, algunos de sus principales dirigentes fueron miembros de los cuadros gubernamentales que dise\u00f1aron e implementaron estas iniciativas Asimismo, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, as\u00ed como HIJOS, expresaron el rol reparador que las figuras de N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez representaban para su lucha, avalando con sus acciones y palabras no s\u00f3lo las medidas concretas propuestas por el gobierno, sino tambi\u00e9n su pretensi\u00f3n de encarnar una nueva etapa en la \u201clucha contra la impunidad\u201d y a favor de los derechos humanos (Barros y Morales 2016).<\/p>\n<p>Ahora bien, fue precisamente la centralidad de estos gestos simb\u00f3licos e institucionales, orientados al avance de las demandas de \u201cverdad\u201d, \u201cmemoria\u201d y \u201cjusticia\u201d, junto al trabajo memorial que los sustent\u00f3, lo que permiti\u00f3 al kirchnerismo forjar en gran medida su identidad como fuerza pol\u00edtica. No obstante, la centralidad otorgada a los derechos humanos, en el marco de la \u201clucha contra la impunidad\u201d, pronto se transform\u00f3 en uno de los principales blancos de cr\u00edtica del sector opositor que fue emergiendo paulatinamente tras el \u201cconflicto con el campo\u201d en 2008<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup><sup>[12]<\/sup><\/sup><\/a>, adquiriendo un lugar destacado en el auge del anti-kirchnerismo.<\/p>\n<p>Gran parte de esta cr\u00edtica encuentra asidero en los efectos de corto y mediano plazo de la manera particular en que el kirchnerismo articul\u00f3 y llev\u00f3 a cabo su pol\u00edtica de derechos humanos, dando sentido a su posicionamiento p\u00fablico. En efecto, la misma pol\u00edtica que permiti\u00f3 a este proyecto pol\u00edtico presentarse como la fuerza capaz de iniciar una nueva etapa en Argentina, saldando las cuentas pendientes con el pasado a trav\u00e9s de su \u201clucha contra la impunidad\u201d, fue la que no dej\u00f3 de inscribir y visibilizar divisiones sociales con consecuencias significativas en el plano pol\u00edtico-memorial. Por una parte, la pol\u00edtica de derechos humanos impulsada e institucionalizada por el gobierno se present\u00f3 como el comienzo de un nuevo ciclo hist\u00f3rico-pol\u00edtico de reparaci\u00f3n de las deudas de la democracia con \u201ctodo el pueblo argentino\u201d y de reconocimiento de los derechos humanos fundamentales. Por medio de ese lenguaje humanitario de car\u00e1cter universal, el gobierno se postul\u00f3 como protagonista de una \u201clucha contra toda impunidad\u201d orientada hacia el logro de una nueva convivencia democr\u00e1tica promovida desde el propio \u00e1mbito estatal. Pero, por otra parte, y al mismo tiempo, la serie de iniciativas universalistas en materia de memoria y derechos se present\u00f3 como la realizaci\u00f3n de una generaci\u00f3n particular de militantes pol\u00edticos, que junto a aquellos\/as que hab\u00edan sido desaparecidos y sobrevivientes, representaban la parte m\u00e1s da\u00f1ada del r\u00e9gimen represivo y de exclusi\u00f3n instaurado en la dictadura. As\u00ed lo afirm\u00f3 el presidente Kirchner ante la Asamblea Legislativa:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cFormo parte de una generaci\u00f3n diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sum\u00e9 a las luchas pol\u00edticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada. (&#8230;) Llegamos sin rencores, pero con memoria. Memoria no s\u00f3lo de los errores y horrores del otro, sino tambi\u00e9n es memoria sobre nuestras propias equivocaciones, (\u2026), vengo a proponerles un sue\u00f1o que es la construcci\u00f3n de la verdad y la justicia.\u201d (Kirchner, <em>Todos los diarios<\/em>, 25-05-2003)<\/p><\/blockquote>\n<p>De este modo, la pol\u00edtica de derechos humanos del gobierno y su narrativa memorial no escond\u00eda su car\u00e1cter particular, con rasgos propios del peronismo y de militancia de los a\u00f1os setenta. N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez (y otros funcionarios de su administraci\u00f3n) no solo se presentaron como referentes de un nuevo gobierno, sino que se reivindicaron, tambi\u00e9n, como miembros de una \u201cgeneraci\u00f3n diezmada\u201d; figura ret\u00f3rica que eludiendo la discusi\u00f3n sobre la participaci\u00f3n de las juventudes militantes en la lucha armada &#8211; y por tanto de su responsabilidad en las muertes ocasionadas con el ascenso de la violencia pol\u00edtica antes del golpe de Estado de 1976- les permiti\u00f3 legitimar su posicionamiento respecto del pasado y establecer solidaridades pol\u00edticas m\u00e1s amplias y perdurables.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup><sup>[13]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed fue como, en este marco de sentido, los gobiernos kirchneristas en nombre del Estado Nacional tomaron partido y dejaron en claro su \u201cverdad relativa\u201d en su apuesta por saldar las deudas con aquellos que por muchos a\u00f1os, desde esta mirada, hab\u00edan permanecido silenciados y tratados injustamente (Barros 2012). Como consecuencia, adem\u00e1s, se prolong\u00f3 el sesgo de la parte da\u00f1ada a los familiares de las v\u00edctimas, ahora reconocidos en su condici\u00f3n de luchadores sociales y pol\u00edticos, en oposici\u00f3n a otra dirigencia pol\u00edtica que hab\u00eda garantizado la impunidad en democracia y que, en lo que respecta al menemismo, fueron se\u00f1alados como herederos de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y c\u00f3mplices de la dictadura.<\/p>\n<p>Ahora bien, en ese desplazamiento pendular entre la representaci\u00f3n de la parte y el todo, entre protagonizar la \u201clucha contra toda impunidad\u201d desde el \u00e1mbito estatal, y al mismo tiempo, representar a la \u201cgeneraci\u00f3n diezmada\u201d por la dictadura, el kirchnerismo logr\u00f3 hegemonizar por un tiempo considerable el espacio social y pol\u00edtico produciendo efectos concretos en el plano memorial.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup><sup>[14]<\/sup><\/sup><\/a> Sin embargo, este mismo movimiento de oscilaci\u00f3n y las pol\u00edticas concretas a las que dio lugar, fueron tambi\u00e9n las que comenzaron &#8211; sin demoras-\u00a0 a generar tensiones y malestares que derivaron en un clima de creciente polarizaci\u00f3n. Tras el llamado \u201cconflicto con el campo\u201d en 2008, las voces cr\u00edticas comenzaron a proliferar y aglutinarse en un mismo campo opositor. Incluso, se profundizaron\u00a0 divisiones entre los grupos m\u00e1s cercanos al gobierno y otras organizaciones.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup><sup>[15]<\/sup><\/sup><\/a> Como veremos a continuaci\u00f3n, a medida que avanzaba la gesti\u00f3n kirchnerista, se extendi\u00f3 y tom\u00f3 forma un nuevo campo sem\u00e1ntico que disput\u00f3 las narrativas memoriales vigentes y cuestion\u00f3 la actuaci\u00f3n de los organismos de derechos humanos en su colaboraci\u00f3n con el gobierno.<\/p>\n<h4><strong>Narrativas memoriales en tensi\u00f3n: la articulaci\u00f3n de un campo sem\u00e1ntico de disputa sobre el pasado reciente. <\/strong><\/h4>\n<p>Desde el inicio mismo de la administraci\u00f3n de N\u00e9stor Kirchner en 2003, especialmente tras la implementaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas de memoria y derechos humanos mencionadas anteriormente, as\u00ed como la reanudaci\u00f3n de los juicios por cr\u00edmenes de lesa humanidad, comenzaron a expresarse desde distintos sectores sociales muestras de malestar y confrontaci\u00f3n. Las primeras reacciones provinieron principalmente de agrupaciones de familiares de militares afectados por las medidas judiciales, quienes de manera temprana buscaron ganar visibilidad en el \u00e1mbito p\u00fablico, cuestionando el car\u00e1cter judicial de hechos que consideraban propios de la justicia militar. No obstante, su respuesta no se limit\u00f3 a la confrontaci\u00f3n en el terreno judicial y pol\u00edtico, calificando los juicios como \u201carbitrarios\u201d y \u201cparciales\u201d y a los militares y polic\u00edas condenados como \u201cpresos pol\u00edticos\u201d. A trav\u00e9s de la consigna \u201cmemoria completa\u201d se abocaron a disputar los sentidos memoriales en torno a los desaparecidos y su militancia promovidos principalmente por el gobierno y los organismos de\u00a0 derechos humanos.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup><sup>[16]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>En un primer momento, los ecos de estas muestras de malestar no lograron trascender las editoriales de algunos diarios nacionales (Vecchioli y Fioravanti 2020), y quedaron confinados a espacios pol\u00edticos marginales y vinculados a sectores castrenses y nacionalistas de escasa trascendencia p\u00fablica (Grinchpun 2021). No obstante, tras la crisis del gobierno con los sectores agropecuarios y, a medida que se articulaba un espacio de oposici\u00f3n en torno al antagonismo kirchnerismo-antikirchnerismo, la respuesta de las agrupaciones de \u201cmemoria completa\u201d comenz\u00f3 a adquirir mayor verosimilitud. Enmarcando su cr\u00edtica en los par\u00e1metros universales de la narrativa humanitaria -consolidada en el pa\u00eds por la CONADEP y el Juicio a las Juntas en los a\u00f1os 80 y propiciada por el propio gobierno-, estas agrupaciones llevaron al centro de la discusi\u00f3n a las v\u00edctimas de las organizaciones armadas de los setenta denunciando la falta de reconocimiento estatal en democracia y, particularmente, durante el entonces gobierno kirchnerista. Pero adem\u00e1s, mediante su demanda por \u201cmemoria completa\u201d, cuestionaron uno de los rasgos distintivos de la pol\u00edtica memorial y de derechos humanos del gobierno: su toma de posicionamiento en tanto parte da\u00f1ada y su reivindicaci\u00f3n de la \u201cgeneraci\u00f3n diezmada\u201d y de sus memorias militantes. El \u00edmpetu de completitud que impulsaba la consigna de las agrupaciones de familiares de militares denunciaba la operaci\u00f3n meton\u00edmica de origen pol\u00edtico, por la cual el kirchnerismo, como fuerza hegem\u00f3nica, sustitu\u00eda la parte por el todo (es decir, se trataba de un particular universalizado). A partir de esta denuncia, se lograban efectos solidarios con otros cuestionamientos pol\u00edticos en ascenso, trascendiendo el \u00e1mbito militar.<\/p>\n<p>En el transcurso de un tiempo breve, este activismo y su cr\u00edtica confluyeron con nuevas producciones culturales que adoptaron posturas \u201crevisionistas\u201d sobre la d\u00e9cada del 70 orientadas a reinstalar sentidos vinculados a la Doctrina de la Seguridad Nacional que hab\u00edan tenido fuerte circulaci\u00f3n social en los a\u00f1os previos al golpe de Estado de 1976 (Franco 2012). Con el apoyo de editoriales internacionales se publicaron durante esos a\u00f1os una serie de <em>bestsellers<\/em>, enfocados en el accionar de las organizaciones armadas (Saferstein 2017). Estos libros se orientaron a relativizar la acci\u00f3n clandestina de las fuerzas armadas en el poder y responsabilizar a las organizaciones guerrilleras por la espiral de violencia que condujo al \u00faltimo golpe de Estado (Campos 2021).<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup><sup>[17]<\/sup><\/sup><\/a> En esta misma l\u00ednea, Victoria Villarruel, entonces presidenta del Centro Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus V\u00edctimas (Celtyv), public\u00f3 su primer libro \u201c<em>Los llaman j\u00f3venes idealistas<\/em>\u201d. En este escrito, Villarruel aboga por el reconocimiento de las v\u00edctimas de las organizaciones armadas y asocia la acci\u00f3n de la guerrilla con el terrorismo, condensando as\u00ed las iniciativas memoriales del activismo de familiares de perpetradores. Por un lado, cuestiona el ideal de militancia de los a\u00f1os 70\u2019 sostenido por el kirchnerismo y, por otro lado, hace expl\u00edcita la cr\u00edtica de \u201cparcialidad\u201d, \u201cenga\u00f1o\u201d y \u201cfalsedad\u201d deliberada de las pol\u00edticas de memoria del gobierno nacional.<\/p>\n<p>Desde el campo acad\u00e9mico tambi\u00e9n surgieron voces cr\u00edticas que cuestionaron el modelo de enjuiciamiento penal y el \u201cexceso\u201d y \u201ccariz militante\u00bb en las pol\u00edticas p\u00fablicas.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup><sup>[18]<\/sup><\/sup><\/a> Estas expresiones advirtieron sobre el aparente oportunismo pol\u00edtico que guiaba la vinculaci\u00f3n del gobierno a los derechos humanos<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup><sup>[19]<\/sup><\/sup><\/a> y objetaron\u00a0 el rol activo de estos \u00faltimos en las pol\u00edticas gubernamentales.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup><sup>[20]<\/sup><\/sup><\/a> Es en este marco y ante el aumento de cr\u00edticas hacia una narrativa memorial percibida como \u201cunilateral\u201d y \u201csesgada\u201d, que comenzaron a organizarse diversas \u201cmesas de di\u00e1logo\u201d en museos, centros culturales, clubes pol\u00edticos, librer\u00edas y universidades privadas de todo el pa\u00eds. Estos encuentros reunieron a familiares de militares condenados, dirigentes pol\u00edticos, intelectuales y familiares de desaparecidos. Sin audiencias multitudinarias, no obstante, estas iniciativas performativas se presentaron como una alternativa al camino judicial y como un dispositivo para la difusi\u00f3n de interpretaciones cr\u00edticas sobre las memorias del pasado propuesta por el gobierno y los organismos de derechos humanos (Salvi 2023).<\/p>\n<p>Con el tel\u00f3n de fondo de las acusaciones en ascenso en el espacio p\u00fablico la dirigencia pol\u00edtica opositora prontamente articul\u00f3 su posicionamiento confrontativo en materia de memoria y derechos humanos. Esta postura imprimi\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n cr\u00edtica al antagonismo kirchnerismo-antikirchnerismo, contribuyendo tambi\u00e9n a su consolidaci\u00f3n. En efecto, las consecuencias de la creciente polarizaci\u00f3n no tardaron en potenciar la tensi\u00f3n sobre los principios ordenadores de la narrativa memorial organizada en torno a \u201clucha contra la impunidad\u201d.<\/p>\n<p>De este modo, hacia el fin del segundo mandato de Cristina Fernandez de Kirchner (2012-2015), la coalici\u00f3n Cambiemos, encabezada por el l\u00edder opositor Mauricio Macri, asumi\u00f3 posiciones abiertamente cr\u00edticas hacia las pol\u00edticas de derechos humanos y memoriales. La necesidad de un \u201ccambio\u201d en la pol\u00edtica argentina, planteada por la nueva alianza opositora, nutri\u00f3 parte de su credibilidad en la denuncia de un \u201cabuso\u201d de la causa de los derechos humanos por parte del kirchnerismo y sus principales aliados. Seg\u00fan esta perspectiva, la \u201clucha contra la impunidad\u201d hab\u00eda politizado y corrompido la esencia de los derechos humanos y las organizaciones encargadas de defenderlos (Barros 2017). Las denuncias de malversaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos que rodearon a la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup><sup>[21]<\/sup><\/sup><\/a>, junto con las acusaciones de corrupci\u00f3n contra el gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, contribuyeron a crear un contexto simb\u00f3lico que respald\u00f3 la idea cr\u00edtica del \u201ccurro de los derechos humanos\u201d acu\u00f1ada por el entonces candidato opositor e intendente de la Ciudad de Buenos Aires.<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup><sup>[22]<\/sup><\/sup><\/a> Esta idea puso en entredicho la gesti\u00f3n anterior y cuestion\u00f3 no s\u00f3lo la falta de honestidad de los organismos de derechos humanos debido a su cercan\u00eda con el gobierno, sino tambi\u00e9n su \u201cparcialidad\u201d por reivindicar \u00fanicamente a los desaparecidos en detrimento de otras v\u00edctimas de violaciones a los derechos ciudadanos, promoviendo las memorias de los militantes de los a\u00f1os setenta, y contribuyendo as\u00ed a un \u201crelato \u00fanico\u201d (y \u201crevanchista\u201d) sobre el pasado reciente.<\/p>\n<p>Una vez que Cambiemos asumi\u00f3 el gobierno nacional en 2015, el nuevo campo sem\u00e1ntico en torno del pasado dictatorial encontr\u00f3 nuevos portavoces en el \u00e1mbito estatal intensificando las tensiones y disputas de las narrativas memoriales vigentes en ese entonces. El nuevo gobierno, seg\u00fan lo expresaron sus propios funcionarios, puso en marcha un proceso de \u201cdeskirchnerizaci\u00f3n\u201d de la memoria y los derechos humanos cuyos objetivos deliberados eran superar lo que consideraban la \u201cparcialidad\u201d de la gesti\u00f3n anterior e implementar un enfoque neutral y pluralista, con miras a inaugurar un nuevo paradigma de derechos humanos en el pa\u00eds (Barros y Morales 2016).<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><sup><sup>[23]<\/sup><\/sup><\/a> De este modo, de manera inminente y abarcando varios frentes, la gesti\u00f3n de Cambiemos se propuso reencaminar el entendimiento de los derechos humanos y reordenar la agenda de la pol\u00edtica p\u00fablica para impulsar iniciativas alineadas con los \u201cderechos humanos del siglo XXI\u201d, adapt\u00e1ndolas a los lineamientos de Naciones Unidas. Asimismo, decidi\u00f3 restar notoriamente la participaci\u00f3n de los activismos locales en el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de sus reformas y hacer, en cambio, hincapi\u00e9 en la nueva misi\u00f3n de Argentina en la promoci\u00f3n de las libertades y derechos individuales en el contexto internacional y particularmente en el Latinoamericano. En clara respuesta a la pol\u00edtica kirchnerista,\u00a0 se atribuy\u00f3 a los derechos humanos una nueva misi\u00f3n: \u201cunir a los argentinos y construir sociedades pac\u00edficas\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><sup><sup>[24]<\/sup><\/sup><\/a> a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n de una \u201cnueva cultura c\u00edvica\u201d basada principalmente en los valores del di\u00e1logo y el pluralismo cultural.<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><sup><sup>[25]<\/sup><\/sup><\/a> Esta nueva cultura se orientaba hacia la construcci\u00f3n de una memoria colectiva de \u201ctodos los argentinos\u201d, que incluyera todas las voces y versiones del pasado, y que promoviera la ampliaci\u00f3n\u00a0 de la categor\u00eda de v\u00edctima.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><sup><sup>[26]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>De este modo, en su confrontaci\u00f3n con la gesti\u00f3n anterior, el gobierno de Cambiemos tens\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la escena memorial vigente, no solo disputando la aparente partidizaci\u00f3n de la memoria y los derechos humanos del kirchnerismo sino tambi\u00e9n poniendo en duda la credibilidad de la trayectoria de lucha de las agrupaciones hist\u00f3ricas defensoras de los derechos humanos vinculadas a las v\u00edctimas de terrorismo de Estado. Acusadas de tergiversar los n\u00fameros de detenidos desaparecidos, de aprovecharse de las reparaciones econ\u00f3micas -en muchos casos poniendo en duda su veracidad, de haber sido cooptadas por el kirchnerismo, y, por lo tanto, involucradas en sus actos de corrupci\u00f3n, las agrupaciones hist\u00f3ricas como Madres, Abuelas, Hijos, junto con su discurso de lucha, quedaron expuestas a un creciente cuestionamiento de su autoridad pol\u00edtica y moral.<\/p>\n<p>Las transformaciones en el seno estatal dieron lugar a un recrudecimiento en las disputas sobre el pasado, un fen\u00f3meno que no se revirti\u00f3, incluso, tras el cambio de orientaci\u00f3n pol\u00edtica del gobierno con la elecci\u00f3n del candidato del peronismo, Alberto Fern\u00e1ndez (2019-2023). En este contexto, la pandemia de COVID-19 y la contienda pol\u00edtica en torno a las medidas de confinamiento implementadas desde el Estado auspiciaron la proliferaci\u00f3n de discursos virulentos y agresivos que tuvieron como destinatarios, entre otros, al nuevo gobierno y a sus principales aliados: los organismos de derechos humanos. En las redes sociales y en las manifestaciones callejeras proliferaron operaciones mem\u00e9ticas y perform\u00e1ticas que no solo minimizaron las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura, sino que las reivindicaron de manera expl\u00edcita (Lvovich y Grinspun, 2022). De esto modo, se hizo evidente un cambio en la valoraci\u00f3n social en torno a estos temas. La aparici\u00f3n de im\u00e1genes aleg\u00f3ricas con Ford Falcon verdes, influencers posando junto a fotos del dictador Jorge Videla, o las bolsas mortuorias con el nombre de Estela de Carlotto frente a la Casa Rosada son algunos de los episodios m\u00e1s resonantes que propiciaron la visibilidad de discursos violentos que, hasta ese momento, no hab\u00edan tenido cabida en el espacio p\u00fablico y que permitieron canalizar la confrontaci\u00f3n con el kirchnerismo.<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><sup><sup>[27]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>La dirigencia pol\u00edtica de todo el espectro de derecha desempe\u00f1\u00f3 un rol activo y promotor en esta exaltaci\u00f3n discursiva, que con el tiempo se convirti\u00f3 en la base de su intervenci\u00f3n en el debate p\u00fablico. Lo que al principio era un fen\u00f3meno disperso y marginal, aunque cada vez m\u00e1s frecuente e insidioso, encontr\u00f3 legitimidad en las voces de diversos dirigentes pol\u00edticos que ganaron relevancia durante esos a\u00f1os, como Javier Milei y Victoria Villarruel. Para entonces, el ascenso de Villarruel, desde una posici\u00f3n liminar hasta el centro de la escena memorial, ya era evidente. Esto reflej\u00f3, por un lado, el auge de una narrativa enfocada en las v\u00edctimas de la violencia de la guerrilla y el \u201cterrorismo\u201d, y por otro, una transformaci\u00f3n sem\u00e1ntica cuyas repercusiones m\u00e1s importantes alteraron lo que se pod\u00eda decir y escuchar sobre el pasado reciente.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><sup><sup>[28]<\/sup><\/sup><\/a> Los efectos disruptivos de la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica con el kirchnerismo hab\u00edan debilitado de manera inexpugnable los principios ordenadores de la narrativa memorial. La \u201clucha contra la impunidad\u201d y las consignas por \u201cverdad, memoria y justicia\u201d hab\u00edan entrado en el terreno de las arenas movedizas de la contestaci\u00f3n y la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n<h4><strong>Las respuestas ante las controversias memoriales: el negacionismo, la batalla cultural y los avatares de la derecha libertaria<\/strong><\/h4>\n<p>La polarizaci\u00f3n y la emergencia de un escenario contencioso en el campo memorial dieron lugar a\u2014seg\u00fan Foucault (2003)\u2014un momento de \u201cproblematizaci\u00f3n\u201d, un impasse de sentido producido por la insistencia de interrogantes sobre las rutinas y pr\u00e1cticas del orden de la experiencia, que forz\u00f3 al pensamiento y dio lugar a la inventiva para explicar esa problem\u00e1tica persistente.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><sup><sup>[29]<\/sup><\/sup><\/a> Esta polarizaci\u00f3n se vio tambi\u00e9n favorecida por un contexto global de ascenso de las derechas radicales y por la proliferaci\u00f3n de narrativas en redes sociales orientadas a una pol\u00edtica de banalizaci\u00f3n memorial y de cuestionamiento del paradigma de derechos humanos en pa\u00edses como Espa\u00f1a, Alemania e Italia entre otros (Couperus, Tortola and Rensmann, 2023). En efecto, la recurrencia controversial que se desat\u00f3 en la escena memorial que describimos en el apartado anterior, precipit\u00f3 distintas tentativas para abordarla e intervenir sobre sus efectos a trav\u00e9s de figuras pol\u00edticas y categor\u00edas anal\u00edticas diversas.<\/p>\n<p>Una de las respuestas de mayor y temprana circulaci\u00f3n fue aquella impulsada por los organismos de derechos humanos, grupos de izquierda y sectores cercanos al kirchnerismo, con resonancias en el \u00e1mbito period\u00edstico y acad\u00e9mico, basada en la figura de \u201cnegacionismo\u201d.<a href=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><sup><sup>[30]<\/sup><\/sup><\/a> Seg\u00fan esta respuesta, la transformaci\u00f3n del campo de la memoria respond\u00eda a la expansi\u00f3n de actitudes \u201cnegacionistas\u201d sobre la dictadura por parte de dirigentes vinculados a fuerzas pol\u00edticas de derecha y sectores reaccionarios. Esta acusaci\u00f3n ven\u00eda a se\u00f1alar una operaci\u00f3n discursiva percibida como deliberada, denunciando la creciente expansi\u00f3n de significados distorsionados sobre el pasado reciente y sobre sus protagonistas. A trav\u00e9s de esta denuncia, se buscaba establecer l\u00edmites claros para reorganizar el espacio memorial, excluyendo del \u00e1mbito leg\u00edtimo de representaci\u00f3n a quienes rechazaban las narrativas forjadas en el contexto de la lucha de las agrupaciones de derechos humanos y de los gobiernos kirchneristas.<\/p>\n<p>Ahora bien, sin lograr revertir los efectos controversiales en el campo memorial, la figura de \u201cnegacionismo\u201d comenz\u00f3 a expandirse como idea rectora y omnipotente, permitiendo nombrar toda una serie proliferante de pr\u00e1cticas y traspasando las m\u00e1s variadas experiencias sociales y pol\u00edticas.<a href=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><sup><sup>[31]<\/sup><\/sup><\/a> Incluso, esta idea comenz\u00f3 a operar progresivamente como una \u201ccategor\u00eda anal\u00edtica\u201d predominante para explicar el fen\u00f3meno memorial vigente y relacionarlo con otros fen\u00f3menos de caracter\u00edsticas similares provenientes de otras latitudes y momentos hist\u00f3ricos. En efecto, en el campo acad\u00e9mico local, la idea de \u201cnegacionismo\u201d adopt\u00f3 varios sentidos o connotaciones al abarcar diversas pr\u00e1cticas, sentidos, per\u00edodos y disputas del escenario memorial (Thus 2017, Feierstein 2021, Magallanes 2024, Legarralde 2024) En ocasiones, esta categor\u00eda se extendi\u00f3 a los abordajes sobre los a\u00f1os de la dictadura, generando ciertos anacronismos interpretativos y homolog\u00edas dif\u00edcilmente sostenibles (Ranaletti 2022).<\/p>\n<p>El lugar destacado que el \u201cnegacionismo\u201d adquiri\u00f3 en este tiempo, junto con el progresivo desdibujamiento del significado original con el que fue acu\u00f1ado debido a su creciente circulaci\u00f3n, se manifest\u00f3 de manera contundente en la rearticulaci\u00f3n que las propias reivindicaciones de las fuerzas pol\u00edticas originalmente acusadas de \u201cnegacionismo\u201d realizaron sobre esta figura.<\/p>\n<p>Unas semanas despu\u00e9s de las elecciones Primarias Abiertas Simult\u00e1neas y Obligatorias (PASO), cuando LLA se posicion\u00f3 como primera fuerza, la diputada nacional y candidata a vicepresidenta, Victoria Villarruel, organiz\u00f3 un homenaje en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, con motivo del D\u00eda Internacional de las V\u00edctimas del Terrorismo, junto a la legisladora Luc\u00eda Montenegro y al CELTyV que ella misma preside. Villarruel recibi\u00f3 en el \u00e1mbito del poder legislativo a familiares de personas asesinadas por organizaciones armadas en los a\u00f1os setenta quienes recordaron los hechos, enfatizando el car\u00e1cter \u201cterrorista\u201d de las acciones y denunciando al Estado por garantizar \u201cla impunidad de los violentos\u201d. Villarruel destac\u00f3 especialmente la actitud \u201cnegacionista\u201d que hab\u00eda prevalecido en democracia<a href=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><sup><sup>[32]<\/sup><\/sup><\/a>:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cAgradezco a las v\u00edctimas del terrorismo (\u2026) que hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os est\u00e1n sufriendo el dolor m\u00e1s indecible que el propio pa\u00eds te niegue (\u2026) Fueron desaparecidas de la memoria, fueron barridas debajo de la alfombra de la historia, se elimin\u00f3 cualquier rastro de ellas, se las neg\u00f3, se les negaron sus derechos a la verdad, a la justicia, a la reparaci\u00f3n.\u201d(Villarruel, <em>La Naci\u00f3n<\/em>,\u00a0 4-09-2023) <a href=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><sup><sup>[33]<\/sup><\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Invirtiendo y erosionando la unilateralidad de las acusaciones vertidas sobre su espacio pol\u00edtico, Villarruel enumer\u00f3 en un lenguaje humanitario los agravios cometidos sobre las v\u00edctimas de la violencia de las organizaciones armadas desde la reapertura democr\u00e1tica, situ\u00e1ndolas como provenientes de un \u201coscuro territorio del negacionismo actual\u201d (Villarruel, <em>La Naci\u00f3n,<\/em> 4-09-2023). En efecto, en su pronunciamiento, el reconocimiento de la posici\u00f3n de v\u00edctima de los familiares y, con ello, del colectivo pol\u00edtico que los apoya cobra fuerza a trav\u00e9s de la delimitaci\u00f3n de ese territorio de \u201cnegacionistas\u201d, quienes no son identificados como adversarios pol\u00edticos leg\u00edtimos, sino como aquellos que eligen perpetuar \u201cla impunidad de la violencia terrorista en democracia\u201d. Haciendo alusi\u00f3n a cr\u00edticas hacia el acto en la Legislatura por parte de los organismos de derechos humanos y amplios sectores pol\u00edticos y sociales, Villarruel denunci\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cQui\u00e9n podr\u00eda oponerse al homenaje a unas v\u00edctimas inocentes si no fuera que es c\u00f3mplice o es parte de los que pon\u00edan bombas, secuestraban, asesinaban y derramaban la sangre de estos inocentes.\u201d (Villarruel, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 4-09-2023)<\/p><\/blockquote>\n<p>Por medio de la articulaci\u00f3n de un discurso de alcance global, Villarruel apela a la figura de \u201cterrorismo\u201d, amalgamando a los agresores de ayer con los de hoy y construyendo al \u201cotro\u201d como un agresor insidioso que no cesa de \u201coponerse\u201d y \u201cnegar\u201d a una parte de la sociedad argentina. En sus palabras,<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLos que impiden que nuestro dolor sea recordado son los que en nombre de los derechos humanos y de la democracia solo quieren la democracia para ellos y los derechos humanos con exclusividad para ellos. (&#8230;) Quienes se oponen al recuerdo son los que tienen la mano manchadas de nuestros seres queridos. Quienes se oponen son los tienen el monopolio de la memoria.\u201d (Villarruel, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 4-09-2023)<\/p><\/blockquote>\n<p>Las acusaciones de Villarruel toman fuerza en un proceso de alterizaci\u00f3n con un pasado y un presente democr\u00e1tico que involucra el encadenamiento de una serie de <em>otros <\/em>a los que, a la vez que se los degrada moralmente vincul\u00e1ndolos con el \u201cterrorismo\u201d, se les advierte que \u201cya no se les teme\u201d. Desde esa advertencia, y postulando el inicio de una nueva etapa en la escena memorial \u201cdespu\u00e9s de 40 a\u00f1os de una visi\u00f3n amputada de nuestra historia\u201d, Villarruel, por medio de una ret\u00f3rica hiperb\u00f3lica, legitima y activa el reclamo por una \u201cmemoria completa\u201d que d\u00e9 lugar a las v\u00edctimas de la guerrilla en la historia argentina, una \u201cverdad\u201d que reconozca los hechos de la violencia armada y a sus responsables, una \u201creparaci\u00f3n moral\u201d para los muertos y sus familiares, una \u201cjusticia\u201d efectiva como contracara de la \u201cimpunidad de la que gozan los violentos\u201d y, por \u00faltimo, un cese a \u201clas violaciones de los derechos humanos de v\u00edctimas y familiares\u201d. Aunque se sostiene insistentemente\u00a0 que \u201cnadie viene a hablar de otra cosa que no sean espec\u00edficamente de las v\u00edctimas del terrorismo\u201d, el reclamo por\u00a0 una \u201cmemoria completa\u201d adquiere su significado en una trama de sentidos sobre el pasado reciente que no solo revigoriza, sino que tambi\u00e9n sit\u00faa en el centro del discurso memorial la violencia perpetrada por las organizaciones armadas, as\u00ed como la guerra como contexto para comprender los acontecimientos pasados, las acciones de sus protagonistas y el sufrimiento de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>En sinton\u00eda con Villarruel, y en v\u00edsperas a las elecciones presidenciales , Javier Milei, dej\u00f3 en claro que \u00e9l y su fuerza pol\u00edtica se posicionaban,<\/p>\n<blockquote><p>\u201c&#8230; en contra de la visi\u00f3n tuerta de la historia\u201d asumiendo que \u201cdurante los 70 hubo una guerra y las fuerzas del Estado cometieron excesos, pero los terroristas del ERP y Montoneros mataron, pusieron bombas y cometieron delitos de lesa humanidad. No estamos de acuerdo con los curros de los derechos humanos\u201d (&#8230;) Valoramos la visi\u00f3n de memoria, verdad y justicia. Empecemos por la verdad. No fueron 30 mil los desaparecidos, son 8.753\u201d (<em>Todos los diarios,<\/em> 1-10-2023).<\/p><\/blockquote>\n<p>Al calor de la expansi\u00f3n de un campo sem\u00e1ntico de disputa memorial, el entonces candidato se sum\u00f3 a la denuncia de la parcialidad del kirchnerismo y de las agrupaciones de derechos humanos aliadas, y exhibi\u00f3 de manera clara su posicionamiento pol\u00e9mico y beligerante sobre el pasado reciente: \u201c No estamos de acuerdo con los curros de los derechos humanos\u201d (&#8230;) Valoramos la visi\u00f3n de memoria, verdad y justicia. Empecemos por la verdad. No fueron 30 mil los desaparecidos, son 8.753\u201d (Todos los diarios, 1-10-2023) Estructurando su \u201cverdad hist\u00f3rica\u201d en torno a la \u201cguerra\u201d y a los \u201cexcesos\u201d, el candidato pol\u00edtico no limitaba su disputa a las narrativas memoriales recientes, sino tambi\u00e9n a aquellas sostenidas de manera trabajosa a trav\u00e9s de consensos y negociaciones de las fuerzas sociales y pol\u00edticas, y en sede judicial, desde la reapertura democr\u00e1tica.<a href=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><sup><sup>[34]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>Ahora bien, en el vertiginoso inicio del gobierno de LLA, la dupla presidencial, Javier Milei y Victoria Villarruel, afianz\u00f3 su postura beligerante sobre el pasado reciente. A los pocos meses de su asunci\u00f3n, el oficialismo deline\u00f3 los contornos de su pol\u00edtica memorial con la emisi\u00f3n de un audiovisual en conmemoraci\u00f3n del D\u00eda Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.<a href=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><sup><sup>[35]<\/sup><\/sup><\/a> Dirigido por Santiago Or\u00eda, el audiovisual -de aproximadamente trece minutos- articula una propuesta memorial cargada de simbolismo. Con los salones de la Casa Rosada como escenario, otorgando un car\u00e1cter inequ\u00edvocamente institucional, la obra se estructura a partir de testimonios en primera persona que contrastan de manera deliberada dos perspectivas: por un lado, la voz de la hija de un militar asesinado por el Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo en 1974; por otro, la de un ex miembro de la organizaci\u00f3n armada Montoneros.<a href=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\"><sup><sup>[36]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>El enfoque testimonial resulta central para dotar de humanidad a estas experiencias, al permitir que los relatos individuales conecten con el espectador de manera directa y emotiva. Ambos testimonios construyen su fuerza expresiva mediante el uso de primeros planos, que generan una atm\u00f3sfera de intimidad y promueven empat\u00eda.\u00a0En este sentido, el montaje audiovisual se apoya en una narrativa humanitaria que construye su veros\u00edmil a partir de la posici\u00f3n enunciativa de quienes se presentan como testigos directos de los hechos. Este recurso sugiere un acceso aparentemente no mediado al pasado, dotando a los testimonios de un halo de autenticidad que pretende colocarlos m\u00e1s all\u00e1 de toda cr\u00edtica o revisi\u00f3n, posicion\u00e1ndolos como verdades incuestionables. Para reforzar esta percepci\u00f3n de objetividad, el audiovisual incluye la intervenci\u00f3n de Juan Bautista Yofre, periodista, autor de una serie de libros de corte \u00abrevisionista\u00bb y actual Director de la Escuela Nacional de Inteligencia. Su participaci\u00f3n introduce un discurso que se autoproclama imparcial y fundado en hechos hist\u00f3ricos, aportando al relato un peso adicional bajo la apariencia de rigor acad\u00e9mico y neutralidad.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de estas voces \u201cautorizadas\u201d, el audiovisual procura ofrecer una intervenci\u00f3n memorial que se presenta como \u201ccompleta\u201d y libre de parcialidades, con el prop\u00f3sito declarado de corregir la \u201cverdad sesgada\u201d que, seg\u00fan esta narrativa, habr\u00eda dominado gran parte del per\u00edodo democr\u00e1tico.<a href=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\"><sup><sup>[37]<\/sup><\/sup><\/a> En este marco, la idea de una \u201cmemoria completa\u201d se configura como condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> para alcanzar una supuesta \u201cverdad hist\u00f3rica plena\u201d, capaz de clausurar, de manera definitiva, las disputas sobre el pasado reciente.<a href=\"#_ftn38\" name=\"_ftnref38\"><sup><sup>[38]<\/sup><\/sup><\/a><sup>\u00a0<\/sup><\/p>\n<p>As\u00ed pues, el audiovisual construye una narrativa que presenta a <em>una<\/em> v\u00edctima y <em>un<\/em> victimario, centr\u00e1ndose exclusivamente en la violencia originada por los atentados, secuestros y asesinatos perpetrados por las organizaciones armadas durante la d\u00e9cada de los 70. La v\u00edctima evoca el momento de un atentado con una descripci\u00f3n cargada de afectividad, en la que la vida familiar y religiosa ocupa un lugar central.\u00a0 Su testimonio es acompa\u00f1ado por im\u00e1genes que muestran fotograf\u00edas de sus seres queridos, reforzando la dimensi\u00f3n emocional del relato. Por otro lado, el victimario se presenta como un integrante de la juventud de los a\u00f1os 70 que, en sus propias palabras, \u201cse alz\u00f3 en armas, choc\u00f3 contra un muro y qued\u00f3 destruida\u201d. Las im\u00e1genes que ilustran su testimonio muestran una juventud movilizada y potencialmente amenazante, delineando una caracterizaci\u00f3n que contrasta con la victimizaci\u00f3n de su contraparte.<\/p>\n<p>Los testimonios se alternan en el montaje, estableciendo un juego de contrapuntos en el que las voces parecen dialogar indirectamente. Aunque los protagonistas no miran a c\u00e1mara, sus miradas y posturas corporales se disponen como si estuvieran en un reconocimiento mutuo, una suerte de reconciliaci\u00f3n simb\u00f3lica que da fundamento a la \u201cverdad\u201d que el audiovisual intenta restituir. Sin embargo, este aparente equilibrio opera sobre un juego de ocultamiento y silenciamiento deliberado. El relato omite cualquier referencia al car\u00e1cter sistem\u00e1tico del plan de desaparici\u00f3n forzada implementado por la dictadura militar, relegando esta dimensi\u00f3n a una lejana insinuaci\u00f3n. En su lugar, refuerza la idea de una \u201cguerra\u201d en la que ambos bandos se enfrentaron como \u201ccombatientes\u201d, diluyendo la responsabilidad estatal y transformando a los perpetradores de cr\u00edmenes de lesa humanidad en actores de un conflicto sim\u00e9trico.<\/p>\n<p>El audiovisual insiste en esta verdad de la \u201cguerra\u201d mientras alude a una supuesta negaci\u00f3n que origina su propia afirmaci\u00f3n: el rechazo del discurso democratico a se\u00f1alar a los guerrilleros como parte central de la memoria hist\u00f3rica.\u00a0 Fueron justamente estos mismos \u201cguerrilleros\u201d, derrotados en combate, quienes lograron posicionarse como victoriosos con el regreso de la democracia, silenciando la \u201cguerra\u201d y las acciones violentas bajo el amparo de un lenguaje humanitario, dando lugar \u201cal gran negocio de los desaparecidos\u201d.\u00a0 Desde entonces, de acuerdo a esta mirada, la cifra de 30.000 desaparecidos \u2014descrita como una categor\u00eda falsa y manipulada\u2014 se convierte en una causa pol\u00edtica que permite trazar una continuidad entre quienes, sacaron provecho de ella de manera corrupta a lo largo de los a\u00f1os: los terroristas, los organismos de derechos humanos y los gobiernos kirchneristas. La mirada a c\u00e1mara del periodista escenifica esta denuncia &#8211; un desocultamiento- y la traduce en una afirmaci\u00f3n contundente:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cNo se cont\u00f3 de manera completa la historia por varias razones. Lastimosamente se hizo por plata. (&#8230;) Y se hizo por plata, porque hubo un reconocimiento para quienes destrozaron la Argentina (&#8230;) Estamos hablando de cifras enormes, de 200000 d\u00f3lares para cada uno. Como iban a condenar al terrorismo si el terrorismo estaba en el gobierno de Kirchner.\u201d (Yofre, 24 -03-2024)<\/p><\/blockquote>\n<p>Este fragmento condensa el n\u00facleo de la narrativa oficialista que se replicar\u00e1 -con variaciones- en otras intervenciones memoriales del gobierno: el silenciamiento de la \u201cguerra\u201d y sus v\u00edctimas se debe a un acto de corrupci\u00f3n y manipulaci\u00f3n pol\u00edtica orquestada por los mismos\u00a0\u201cterroristas\u201d que, seg\u00fan esta versi\u00f3n, no solo participaron de la violencia armada en los a\u00f1os 70, sino que posteriormente ocuparon el Estado nacional durante los gobiernos kirchneristas.<a href=\"#_ftn39\" name=\"_ftnref39\"><sup><sup>[39]<\/sup><\/sup><\/a> En esta narrativa, pasado y presente se intersectan en una continuidad manifiesta. La historia reciente se reescribe como un conflicto sin resolver, donde el enfrentamiento contra los \u201cterroristas\u201d del pasado se desplaza meton\u00edmicamente hacia los militantes, dirigentes y funcionarios identificados con el kirchnerismo en el presente. De este modo, el relato de la \u201cguerra\u201d no solo adquiere un nuevo vigor, sino que se cuela, nutre y revitaliza la \u201cbatalla cultural\u201d contra los adversarios pol\u00edticos en el presente.<\/p>\n<p>El reclamo por una memoria completa que, como vimos hab\u00eda surgido al interior de la familia militar para disputar sentidos en torno a la memoria de los detenidos-desaparecidos, gana fuerza en su tensi\u00f3n con las pol\u00edticas de memoria implementadas por el kirchnerismo y se actualiza en un nuevo espacio de invocaci\u00f3n y circulaci\u00f3n con el triunfo de la LLA. En efecto, sobre esa \u201cmemoria completa\u201d de la \u201cguerra\u201d, el proyecto pol\u00edtico encabezado por Javier Milei procura nutrir parte de sus rasgos fundacionales y su vocaci\u00f3n de representar una nueva etapa para el pa\u00eds. Una etapa que, no obstante, proyecta nuevas batallas que se nutren de las narrativas memoriales y que prometen, como han sostenido con insistencia, una reparaci\u00f3n moral (y econ\u00f3mica) para las \u201cv\u00edctimas del terrorismo\u201d.<\/p>\n<h4><strong>Conclusiones<\/strong><\/h4>\n<p>Durante la contienda electoral de 2023 y en los primeros meses de gobierno, LLA hizo p\u00fablica su posici\u00f3n respecto de las memorias sobre el pasado reciente en un clima de fuerte polarizaci\u00f3n pol\u00edtica. La trayectoria de Victoria Villaruel fue decisiva en el ordenamiento de un discurso que retoma sentidos y figuras que, hace casi cinco d\u00e9cadas, circularon como justificaci\u00f3n del golpe de Estado y propon\u00edan, en este nuevo contexto, una resignificaci\u00f3n de hechos y personas y de v\u00edctimas y victimarios. Pero, sobre todo, el posicionamiento memorial de la LLA alienta una gram\u00e1tica del enfrentamiento donde se trasvasan los enemigos de ayer con los adversarios de hoy. Esto es, entre los enemigos de aquella \u201cguerra antisubversiva\u201d se\u00f1alados como \u201cterroristas\u201d y los adversarios de hoy quienes, desde la transici\u00f3n, lograron -no sin marchas y contramarchas- universalizar demandas y sentidos en torno al reconocimiento de violencia perpetrada sobre los desaparecidos y sus familias: los organismos de derechos humanos y, con ellos, m\u00e1s recientemente los gobiernos kirchneristas.<\/p>\n<p>Ahora bien, como mostramos en este art\u00edculo, esta nueva configuraci\u00f3n memorial tom\u00f3 forma en tensi\u00f3n y disputa con el ciclo pol\u00edtico iniciado por el gobierno de N\u00e9stor Kirchner en 2003 y especialmente con el devenir de su posicionamiento sobre el pasado reciente. Fue as\u00ed que se abri\u00f3 paso a un tiempo y espacio conflictivo de polarizaci\u00f3n cuyas repercusiones sem\u00e1nticas tensaron y progresivamente alteraron lo que se pod\u00eda decir y escuchar sobre el pasado reciente. Bajo esta nueva coyuntura contenciosa, el reclamo por\u00a0 \u201cmemoria completa\u201d tom\u00f3 fuerza en la medida en que, por un lado, sosten\u00eda la\u00a0 cr\u00edtica de \u201cparcialidad \u201c de una memoria que pon\u00eda en escena al mismo tiempo la condici\u00f3n de v\u00edctima y de militante pol\u00edtico de los desaparecidos -y se reconoc\u00eda en esas trayectorias- y; por el otro, disputaba el discurso de los derechos humanos y la modulaci\u00f3n vern\u00e1cula de la narrativa humanitaria en un intento por inscribir el reconocimiento social de las v\u00edctimas de las organizaciones armadas.<\/p>\n<p>Una vez en el gobierno, la LLA profundiz\u00f3 este repertorio de narrativas y representaciones de \u201cmemoria completa\u201d. Se trata justamente de la apelaci\u00f3n a una memoria que, al mismo tiempo que busca reponer y completar eso que se\u00f1ala cr\u00edticamente como una falta, desconsidera y rechaza la memoria con la que polariza. Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo se manifiesta este doble gesto de afirmaci\u00f3n y rechazo? Por una parte, LLA reclama el reconocimiento de las \u201cv\u00edctimas del terrorismo\u201d y, para eso apela al lenguaje de los derechos humanos y a la narrativa humanitaria con las consignas \u201cmemoria, verdad y justicia\u201d acu\u00f1ada por los familiares de los desaparecidos. Y, por otra parte, acusa de \u201cparcial\u201d y \u201cmentirosa\u201d la memoria de los desaparecidos y se\u00f1ala como \u201ccorruptos\u201d e \u201cinmorales\u201d a los organismos de derechos humanos y, en consecuencia, al kirchnerismo. De modo que es habitual que la demanda de reconocimiento a las \u201cv\u00edctimas del terrorismo\u201d se complete con la afirmaci\u00f3n \u201cNo son 30.000\u201d.<a href=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\"><sup><sup>[40]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>Como ya se\u00f1alamos, estos gestos controversiales han sido mayormente abordados bajo la idea de \u201cnegacionismo\u201d. No obstante, como categor\u00eda de intelecci\u00f3n el \u201cnegacionismo\u201d ha demostrado ciertas dificultades en t\u00e9rminos hist\u00f3rico-pol\u00edticos. Su uso extendido ha tendido a reducir la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno memorial vigente a una operaci\u00f3n dicot\u00f3mica cuyo rasgo central ha sido la negaci\u00f3n y\/o distorsi\u00f3n de los hechos ocurridos durante la \u00faltima dictadura. Estos an\u00e1lisis se han enfocado principalmente en revelar las intenciones y acciones \u2014a menudo encubiertas\u2014 de las fuerzas pol\u00edticas de derecha, con el objetivo de desmentir la sistematicidad de los cr\u00edmenes del terrorismo de Estado y, por ende, la responsabilidad de sus perpetradores. Sin embargo, no han prestado suficiente atenci\u00f3n a otros aspectos igualmente importantes para comprender las iniciativas memoriales de esta fuerza pol\u00edtica. Raramente, los usos de esta categor\u00eda han considerado los posibles efectos normativos y esencialistas que pueden surgir de esta \u201cempresa develadora\u201d. En general, se ha presentado de manera unidimensional como el contrapunto con <em>una<\/em> verdad que se asume cristalizada y garantizada, perdiendo de vista la raigambre \u00e9tico-pol\u00edtica que subyace en su trabajosa tarea de construcci\u00f3n desde los a\u00f1os de la dictadura y en las luchas pol\u00edticas que, en \u00faltima instancia, esa construcci\u00f3n a\u00fan conlleva.<a href=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\"><sup><sup>[41]<\/sup><\/sup><\/a> Por lo tanto, limitar el an\u00e1lisis del discurso de la derecha a la simple negaci\u00f3n de <em>una<\/em> verdad no solo corre el riesgo de simplificar y reificar la condici\u00f3n permanente del trabajo de construcci\u00f3n de esa verdad, sino que tambi\u00e9n degrada el estatuto social y pol\u00edtico de las fuerzas en disputa, que producen su propia narrativa y luchan por resignificar el campo de los derechos humanos y las memorias sociales, y cuyas versiones del pasado tienen implicaciones \u00e9ticas concretas para el futuro democr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Estos se\u00f1alamientos no buscan ignorar los constantes esfuerzos de las fuerzas de la extrema derecha por poner en entredicho la condena amplia de la experiencia dictatorial, ni tampoco menospreciar sus intentos de horadar las luchas colectivas por los derechos humanos de los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os de democracia. Entre estos esfuerzos, se se\u00f1ala el cuestionamiento extendido a la existencia de <em>un <\/em>relato (por caso kirchnerista) que debe ser desarticulado por \u201cmentiroso\u201d en pos de la revalorizaci\u00f3n del discurso de la \u201cguerra\u201d, los \u201cexcesos\u201d y los \u201ccombatientes\u201d. Otros esfuerzos se centran en la acusaci\u00f3n de corrupci\u00f3n como modo de desacralizar la trayectoria de organismos de derechos humanos para reinterpretar su lucha como parte de intereses espurios signados por el c\u00e1lculo econ\u00f3mico y partidista.\u00a0 Por el contrario, se\u00f1alar estos esfuerzos procura -como propusimos en el presente art\u00edculo- complejizar estos gestos controversiales para poder comprender su sentido pol\u00edtico. Pues este fen\u00f3meno memorial no s\u00f3lo alude a una ofensiva provocadora que busca desvirtuar la existencia del terrorismo de Estado y los cr\u00edmenes de lesa humanidad, sino que remite a iniciativas m\u00e1s amplias -y de sesgo autoritario- que implican la configuraci\u00f3n de nuevos modos de identificaci\u00f3n pol\u00edtica construidos sobre huellas y significados del pasado que, si bien parec\u00edan habitar los confines democr\u00e1ticos, no dejaron de permanecer en la vida pol\u00edtica de Argentina. En suma, con sus cr\u00edticas y rechazos, esta fuerza pol\u00edtica busca crear una nueva temporalidad hist\u00f3rica, y establecer una periodizaci\u00f3n alternativa a la narrada desde la reapertura democr\u00e1tica, produciendo nuevas series de acontecimientos y procesos, identificando nuevas responsabilidades y v\u00edctimas, y sobre todo, aspirando a construir una memoria del pasado reciente que interpele a las mayor\u00edas y les permita, sobre todo, fundar un presente donde -distanci\u00e1ndose de los destellos democratizantes del siglo XX- puedan legitimar su propio devenir y la bater\u00eda de iniciativas que proponen.<\/p>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h5>Aboy Carles, Gerardo. 2005. \u201cPopulismo y Democracia en la Argentina Contempor\u00e1nea. 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Una historia moral en el tiempo presente.<\/em> Buenos Aires: Prometeo.<\/h5>\n<h5>Feierstein, Daniel. 2021. \u201cNeofascismos y negacionismo.\u201d En <em>Trabajo Social y Cambio Epocal: una mirada desde el Sur para pensar los tiempos de pandemia. Debates en el marco de los XXV a\u00f1os de la Maestr\u00eda en Trabajo Social. <\/em>La Plata: Facultad de Trabajo Social, UNLP.<\/h5>\n<h5>Feld, Claudia y Valentina Salvi. 2020. \u201cLa palabra de los perpetradores y el problema de la verdad en Argentina: Entre el silencio y la justicia.\u201d <em>Revista Eletr\u00f4nica da ANPHLAC<\/em> 20(29) 13-44. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.46752\/anphlac.29.2020.3905\">https:\/\/doi.org\/10.46752\/anphlac.29.2020.3905<\/a><\/h5>\n<h5>Foucault, Michel. 2003. <em>Historia de la Sexualidad 2: El uso de los placere<\/em>s Buenos Aires: Siglo XXI.<\/h5>\n<h5>Foucault, Michel. 2004. <em>Nietzsche, la genealog\u00eda y la historia. <\/em>Buenos Aires: Pre-textos.<\/h5>\n<h5>Franco, Marina. 2012.<em> Un enemigo para la naci\u00f3n. Orden interno, violencia y \u201csubversi\u00f3n\u201d (1973-1976)<\/em>. Buenos Aires: FCE.<\/h5>\n<h5>Giordano, Ver\u00f3nica y Gina Rodriguez. 2019. \u201cLuchas memoriales y estrategias de poder de las derechas en Am\u00e9rica Latina hoy.\u201d <em>Universitas<\/em> 31:19-36. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.17163\/uni.n31.2019.01\">https:\/\/doi.org\/10.17163\/uni.n31.2019.01<\/a><\/h5>\n<h5>Goldentul, Anal\u00eda. 2021. \u201c\u2018Doblegar la bronca y aprender\u2019. Activismo de la agrupaci\u00f3n Hijos y Nietos de Presos Pol\u00edticos en un entramado pol\u00edtico- cultural de los derechos humanos en disputa (2008\u20132017)\u201d Tesis de Doctorado, Universidad de Buenos Aires.<\/h5>\n<h5>Goldentul, Anal\u00eda y Ezequiel Saferstein. 2020. \u201cEl \u2018di\u00e1logo\u2019 como filosof\u00eda y como praxis: la circulaci\u00f3n de ideas alternativas sobre el pasado reciente y su recepci\u00f3n en la agrupaci\u00f3n Puentes para la Legalidad.\u201d <em>Sociohist\u00f3rica<\/em> 45:e099. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.24215\/18521606e099\">https:\/\/doi.org\/10.24215\/18521606e099<\/a><\/h5>\n<h5>Grinchpun, Mat\u00edas. 2021. \u201cNot Six Million nor Thirty Thousand: From \u2018Holocaust Revisionism\u2019 to \u2018State Terrorism\u2019 Denial in Argentina, 1945\u20132016.\u201d <em>Journal of the History of Ideas<\/em> 82(1) 153-174. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1353\/jhi.2021.0007\">https:\/\/doi.org\/10.1353\/jhi.2021.0007<\/a><\/h5>\n<h5>Hilb, Claudia. 2013. <em>Usos del pasado: Qu\u00e9 hacemos hoy con los setenta<\/em>. Buenos Aires: Siglo XXI.<\/h5>\n<h5>Laclau, Ernesto. (1990) 2000. <em>Nuevas Reflexiones sobre la revoluci\u00f3n de nuestro tiempo<\/em>. Buenos Aires: Nueva Visi\u00f3n.<\/h5>\n<h5>Laclau, Ernesto y Chantal Mouffe (1985) 2004. <em>Hegemon\u00eda y estrategia socialista. Hacia una radicalizaci\u00f3n de la democracia<\/em>. Buenos Aires: FCE.<\/h5>\n<h5>Laclau, Ernesto. 2005. <em>La Raz\u00f3n Populista.<\/em> Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/h5>\n<h5>Legarralde, Mart\u00edn. 2024. \u201cNegacionismo y adoctrinamiento. Confrontaciones educativas a 40 a\u00f1os de la recuperaci\u00f3n de la democracia.\u201d <em>Archivos De Ciencias De La Educaci\u00f3n<\/em> 17(24) e129. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.24215\/23468866e129\">https:\/\/doi.org\/10.24215\/23468866e129<\/a><\/h5>\n<h5>Lvovich, Daniel y Mat\u00edas Grinchpun. 2022. \u201cBanalizaci\u00f3n, relativizaci\u00f3n, negacionismo. Un escenario en los campos de batalla por la memoria del pasado argentino reciente.\u201d <em>Contenciosa<\/em> 12:e0014. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.14409\/rc.10.12.e0014\">https:\/\/doi.org\/10.14409\/rc.10.12.e0014<\/a><\/h5>\n<h5>Magallanes, Juliana. 2024.<em> \u00bfMapuches en Mendoza? Conflictos territoriales y negacionismo en una \u201cprovincia criolla\u201d<\/em>. Buenos Aires: Editorial SB.<\/h5>\n<h5>Montero, Ana Soledad. 2011. <em>\u00a1Y al final un d\u00eda volvimos! Los usos de la memoria en el discurso kirchnerista (2003-2007)<\/em>. Buenos Aires: Prometeo<\/h5>\n<h5>Morales, Virginia. 2022. \u201cEntre reapropiaciones y legados. El l\u00e9xico pol\u00edtico de los derechos humanos en las derechas argentinas del siglo XXI.\u201d <em>Clepsidra &#8211; Revista Interdisciplinaria De Estudios Sobre Memoria<\/em> 9(17) 32\u201353. <a href=\"https:\/\/revistas.ides.org.ar\/clepsidra\/article\/view\/192\">https:\/\/revistas.ides.org.ar\/clepsidra\/article\/view\/192<\/a><\/h5>\n<h5>Morresi, Sergio y Mart\u00edn Vicente. 2023. \u201cRayos en cielo encapotado: la nueva derecha como una constante irregular en la Argentina.\u201d En <em>Est\u00e1n entre nosotros, \u00bfde d\u00f3nde sale y hasta d\u00f3nde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir <\/em>editado por Pablo Sem\u00e1n, 43-80. Buenos Aires: Siglo XXI.<\/h5>\n<h5>Oberti, Alejandra y Roberto Pittaluga. 2016. \u201cApuntes para una discusi\u00f3n sobre la memoria y la pol\u00edtica de los a\u00f1os 60\/70 a partir de algunas intervenciones recientes\u201d, <em>Sociohist\u00f3rica<\/em> 38:e015. <a href=\"https:\/\/www.sociohistorica.fahce.unlp.edu.ar\/article\/view\/SHe015\">https:\/\/www.sociohistorica.fahce.unlp.edu.ar\/article\/view\/SHe015<\/a><\/h5>\n<h5>Quintana, Mar\u00eda Marta. 2023. Derivas de la sangre. Performatividades discursivas en Abuelas de Plaza de Mayo. C\u00f3rdoba: Eduvim.<\/h5>\n<h5>Reato, Ceferino. 2008. <em>Operaci\u00f3n Traviata<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Reato, Ceferino. 2010. <em>Operaci\u00f3n Primicia<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Reato, Ceferino. 2013. <em>\u00a1Viva la Sangre! <\/em>Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Ranaletti, Mario. 2022. \u201cApuntes sobre el negacionismo en Argentina. Uso pol\u00edtico del pasado y reivindicaci\u00f3n de la represi\u00f3n ilegal en la etapa post-1983.\u201d En <em>Negacionismo <\/em>editado por Secretar\u00eda de Derechos Humanos de la Naci\u00f3n, 29-44. Buenos Aires: Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Naci\u00f3n.<\/h5>\n<h5>Romero, Luis Alberto. 2008. \u201cLos nuevos derechos humanos\u201d, <em>La Naci\u00f3n<\/em>, 11 de junio. <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/los-nuevos-derechos-humanos-nid1020372\/\">https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/los-nuevos-derechos-humanos-nid1020372\/<\/a><\/h5>\n<h5>Rousso, Henry. 1987. <em>Le syndrome de Vichy de 1944 \u00e0 nos jours.<\/em> Paris: Seuil.<\/h5>\n<h5>Saferstein, Ezequiel. 2017. \u201cLa edici\u00f3n como intervenci\u00f3n cultural, comercial y pol\u00edtica: best-sellers pol\u00edticos del director de Random House-Sudamericana en el kirchnerismo.\u201d <em>Millcayac- Revista Digital de Ciencias Sociales<\/em> 4(7) 141-164. <a href=\"https:\/\/revistas.uncu.edu.ar\/ojs\/index.php\/millca-digital\/article\/view\/1022\">https:\/\/revistas.uncu.edu.ar\/ojs\/index.php\/millca-digital\/article\/view\/1022<\/a><\/h5>\n<h5>Saferstein, Ezequiel y Anal\u00eda Goldentul. 2019. \u201cEl \u201cdi\u00e1logo\u201d como discurso emergente. La articulaci\u00f3n de un espacio de ideas en torno a la memoria del pasado reciente en Argentina (2008-2018).\u201d <em>Pol\u00edticas de la Memoria<\/em> 19:15-30. <a href=\"https:\/\/ojs.politicasdelamemoria.cedinci.org\/index.php\/PM\/article\/view\/586\">https:\/\/ojs.politicasdelamemoria.cedinci.org\/index.php\/PM\/article\/view\/586<\/a><\/h5>\n<h5>Salvi, Valentina. 2023. \u201cEl dispositivo dial\u00f3gico. L\u00edmites de lo decible en las disputas memoriales en Argentina.\u201d <em>Secuencia<\/em> 117:1-29. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.18234\/secuencia.v0i117.2087\">https:\/\/doi.org\/10.18234\/secuencia.v0i117.2087<\/a><\/h5>\n<h5>Salvi, Valentina. 2015. \u201cGuerra, subversivos y muertos. Un estudio sobre las declaraciones de militares en el primer a\u00f1o de democracia.\u201d En <em>Democracia, hora cero. Actores, pol\u00edticas y debates en los inicios de la posdictadura editado por <\/em>Claudia Feld y Marina Franco, 153-193. Buenos Aires: FCE.<\/h5>\n<h5>Salvi, Valentina. 2012. <em>De vencedores a v\u00edctimas. Memorias militares sobre el pasado reciente en Argentina.<\/em> Buenos Aires: Biblos.<\/h5>\n<h5>Salvi, Valentina y Luciana Messina. 2023. \u201cReconfiguraciones memoriales sobre el terrorismo de Estado durante los a\u00f1os de ascenso de las derechas en Argentina (2008 -2019).\u201d <em>Pol\u00edtica y Sociedad<\/em> 61(1) 1-15. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.5209\/poso.85482\">https:\/\/doi.org\/10.5209\/poso.85482<\/a><\/h5>\n<h5>Sarlo, Beatriz. 2011. <em>La audacia y el c\u00e1lculo. Kirchner 2003-2010.<\/em> Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Schillagi, Carolina. 2012. \u201cMuertes p\u00fablicas: Impunidad e inseguridad en torno a los casos Cabezas y Blumberg.\u201d Tesis de Doctorado, Universidad de General Sarmiento. <a href=\"http:\/\/repositorio.ungs.edu.ar:8080\/xmlui\/handle\/UNGS\/74\">http:\/\/repositorio.ungs.edu.ar:8080\/xmlui\/handle\/UNGS\/74<\/a><\/h5>\n<h5>Sem\u00e1n, Pablo, ed, 2023. <em>Est\u00e1 entre nosotros. \u00bfDe d\u00f3nde sale y hasta d\u00f3nde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir?<\/em> Buenos Aires: Siglo XXI.<\/h5>\n<h5>Sem\u00e1n, P., &amp; Welschinger, N. 2023. Juventudes mejoristas. La cr\u00edtica al Estado, la pol\u00edtica y la econom\u00eda en la generaci\u00f3n pand\u00e9mica. Cuadernos De antropolog\u00eda Social, (58), 29-52. https:\/\/doi.org\/10.34096\/cas.i58.13357<\/h5>\n<h5>Stefanoni, Pablo. 2021. \u00bf<em>La rebeld\u00eda se volvi\u00f3 de derecha? C\u00f3mo el antiprogresismo y la anticorrecci\u00f3n pol\u00edtica est\u00e1n construyendo un nuevo sentido com\u00fan (y por qu\u00e9 la izquierda deber\u00eda tomarlos en serio)<\/em>. Buenos Aires: Siglo XXI.<\/h5>\n<h5>Thus, Valeria. 2017. \u201cLos desaparecidos seg\u00fan Macri. \u00bfEncarna Argentina un negacionismo estatal?\u201d <em>Espacios<\/em> 53:117- 135.<\/h5>\n<h5>Tr\u00edmboli, Javier. 2017. <em>Sublunar: entre el kirchnerismo y la revoluci\u00f3n. <\/em>Buenos Aires. Cuarenta R\u00edos.<\/h5>\n<h5>Torre, Juan Carlos. 2004. \u201cLa Operaci\u00f3n pol\u00edtica de la transversalidad. El presidente Kirchner y el Partido Justicialista.\u201d Ponencia presentada en Argentina en Perspectiva, Buenos Aires, Argentina, noviembre 2004.<\/h5>\n<h5>V\u00e1zquez, Melina. 2023. \u201cLos picantes del liberalismo. J\u00f3venes militantes de Miley y \u201cnuevas derechas.\u201d En En <em>Est\u00e1n entre nosotros, \u00bfde d\u00f3nde sale y hasta d\u00f3nde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir <\/em>editado por Pablo Sem\u00e1n, 81-122. Buenos Aires: Siglo XXI..<\/h5>\n<h5>Vecchioli, Virginia y Eduardo Fioravanti. 2020. \u201cLas demandas de memoria, verdad y justicia en el testimonio p\u00fablico de los responsables del terrorismo de Estado en Argentina.\u201d <em>Desacatos <\/em>62: 54-71. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.29340\/62.2199\">https:\/\/doi.org\/10.29340\/62.2199<\/a><\/h5>\n<h5>Vezzetti, Hugo. 2009. <em>Sobre la violencia revolucionaria. Memorias y olvidos<\/em>. Buenos Aires: Siglo XXI.<\/h5>\n<h5>Yofre, Juan Bautista. 2007. <em>Fuimos todos: Cronolog\u00eda de un fracaso, 1976-1983<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Yofre, Juan Bautista. 2008. <em>Nadie fue: Cr\u00f3nica, documentos y testimonios de los \u00faltimos meses, los \u00faltimos d\u00edas, las \u00faltimas horas de Isabel Per\u00f3n en el poder<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Yofre, Juan Bautista. 2009. <em>Volver a matar: Los archivos ocultos de la \u201cC\u00e1mara del terror\u201d (1971-1973)<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5>Yofre, Juan Bautista. 2010. <em>El escarmiento. La ofensiva de Per\u00f3n contra C\u00e1mpora y los Montoneros (1973-1974). <\/em>Buenos Aires: Sudamericana.<\/h5>\n<h5><\/h5>\n<h5><\/h5>\n<h5><\/h5>\n<h5><\/h5>\n<h5><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a> Este art\u00edculo forma parte del proyecto \u00abReconfiguraciones y nuevas emergencias memoriales en torno al pasado reciente: disputas, narrativas, actores y pol\u00edticas durante el ascenso de la derecha en Argentina (2008\u20132019)\u00bb, dirigido por Valentina Salvi y radicado en el Centro de Investigaciones Sociales, Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (CONICET)\/Instituto de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (IDES), Universidad Nacional de Tres de Febrero. El proyecto fue financiado por la Agencia Nacional de Promoci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n, el Desarrollo Tecnol\u00f3gico y la Innovaci\u00f3n a trav\u00e9s del Fondo para la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica, Proyecto de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica (PICT 2020-00470). Agradecemos a los miembros del proyecto y, asimismo, especialmente a Cinthia Bale, Virginia Morales y Sebasti\u00e1n Barros por sus atentas lecturas y sus valiosos comentarios.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a> LLA es una coalici\u00f3n pol\u00edtica de orientaci\u00f3n libertaria fundada en el a\u00f1o 2021 y considerada como una manifestaci\u00f3n de la nueva derecha radical en Argentina. Su posicionamiento pol\u00edtico resulta de la \u201cfusi\u00f3n\u201d de diversas tradiciones de derecha existentes en el pa\u00eds (Morresi y Vicente 2023), y su novedad radica en su giro anti-elitista y popular, con fuerte presencia en las redes sociales y una postura neoliberal agresiva (Sem\u00e1n 2023).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup><sup>[3]<\/sup><\/sup><\/a> Entre los que se encuentran Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS, Familiares de detenidos-desaparecidos y Asociaci\u00f3n de Ex detenidos-desaparecidos.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup><\/a> Cabe se\u00f1alar que el estudio de las memorias promovidas por las fuerzas pol\u00edticas de extrema derecha es a\u00fan incipiente en Argentina (Barros y Salvi 2022) y a menudo se aborda de manera tangencial en investigaciones que buscan comprender el origen y funcionamiento de este espacio de representaci\u00f3n pol\u00edtica ciertamente novedoso (Sem\u00e1n 2023; Stefanoni 2021). No obstante, en los \u00faltimos a\u00f1os, el proceso de resemantizaci\u00f3n memorial desencadenado por la polarizaci\u00f3n a partir del ciclo pol\u00edtico kirchnerista ha recibido mayor atenci\u00f3n. Estos estudios se han centrado en diversos aspectos de este proceso en el marco de la expansi\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas de derecha dispuestas a poner en entredicho ciertos acuerdos post-dictatoriales. Por un lado, se ha destacado el \u00edmpetu de cambio en las pol\u00edticas de memoria y derechos humanos durante el gobierno de la Alianza Cambiemos liderada por Mauricio Macri (2015-2019) (Barros 2017; Bal\u00e9 2023). Con ese tel\u00f3n de fondo, se ha subrayado la aparici\u00f3n del \u201cdi\u00e1logo\u201d como dispositivo y modo de gesti\u00f3n del pasado reciente (Saferstein y Goldentul 2019; Goldentul y Saferstein 2020; Salvi 2023) y se ha advertido sobre las transformaciones memoriales m\u00e1s amplias en t\u00e9rminos sociales y pol\u00edticos que se produjeron y profundizaron entre los a\u00f1os que van desde 2008 al 2019 (Salvi y Messina 2023; Morales 2022; Barros y Morales 2019; Quintana, 2023). Adem\u00e1s, se ha observado la emergencia del activismo de los hijos e hijas de represores condenados (Goldentul 2021) y la proliferaci\u00f3n de producciones culturales y acad\u00e9micas consideradas \u201crevisionistas\u201d (Saferstein 2017; Oberti y Pittaluga 2016; Campos 2021). Por otro lado, se ha abordado la din\u00e1mica de este proceso de reconfiguraci\u00f3n memorial en clave de \u201cnegacionismo\u201d (Thus 2017; Canelo 2019; Giordano y Rodr\u00edguez 2019), aunque tambi\u00e9n, en algunas ocasiones se ha puesto en entredicho estas valoraciones en favor de la figura de \u201cafirmacionismo\u201d (Lvovich y Grinchpun 2022).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a> Aqu\u00ed interesa se\u00f1alar que nuestra indagaci\u00f3n se enfoca principalmente en el discurso pol\u00edtico que se despliega en las voces de los principales protagonistas de LLA a los fines de aportar a la comprensi\u00f3n de los esfuerzos que dicho proyecto pol\u00edtico lleva adelante. Por lo tanto, no es nuestra intenci\u00f3n, indagar en las implicancias de dicho discurso a nivel de las subjetividades de sus militantes, seguidores y simpatizantes, ni tampoco avanzar en la exploraci\u00f3n de los procesos de rearticulaci\u00f3n que se producen en la base de la sociedad. V\u00e9ase los trabajos de V\u00e1zquez (2023) y Sem\u00e1n y Welschinger (2023).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup><sup>[6]<\/sup><\/sup><\/a> Se analizar\u00e1n tambi\u00e9n las declaraciones individuales y oficiales en medios nacionales y a las intervenciones en redes sociales y el corpus se completa con notas period\u00edsticas de los principales diarios de tirada nacional.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup><sup>[7]<\/sup><\/sup><\/a> La \u201cimpunidad\u201d se convirti\u00f3 en problema p\u00fablico en la crisis del 2001, poniendo en primer plano la clausura de la persecuci\u00f3n penal a los represores tras las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987) y los indultos presidenciales (1989-1990), como tambi\u00e9n las denuncias de corrupci\u00f3n que afectaron a la administraci\u00f3n menemista (Schillagi 2012, Barros, 2009).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup><sup>[8]<\/sup><\/sup><\/a> Desde 2006, se celebraron, en los tribunales federales de todo el pa\u00eds, juicios por cr\u00edmenes de lesa humanidad, en los que el Estado Nacional fue querellante. Al final del gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, 632 represores fueron condenados y m\u00e1s de la mitad se encontraban detenidos en c\u00e1rceles a pesar de su avanzada edad (CELS 2013).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup><sup>[9]<\/sup><\/sup><\/a> Entre otras iniciativas, el Poder Ejecutivo orden\u00f3 desclasificar la informaci\u00f3n vinculada al accionar de las Fuerzas Armadas durante la \u00faltima dictadura, mediante el decreto presidencial 4\/2010. Tambi\u00e9n se fortalecieron las pol\u00edticas de apoyo al Bando Nacional de Datos Gen\u00e9ticos y a la Comisi\u00f3n Nacional por el Derecho a la Identidad para la b\u00fasqueda de ni\u00f1os y ni\u00f1as apropiados durante la dictadura.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup><sup>[10]<\/sup><\/sup><\/a> Entre 2003 y 2015, 32 centros de detenciones ilegales se convirtieron en Sitios de Memoria y Promoci\u00f3n de los Derechos Humanos, y se se\u00f1alizaron otros 219.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup><sup>[11]<\/sup><\/sup><\/a> Esta interpretaci\u00f3n se nutri\u00f3 de las lecturas que las propias organizaciones de familiares hab\u00edan sostenido a partir de los a\u00f1os noventa (Cueto Rua 2009)<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup><sup>[12]<\/sup><\/sup><\/a> Tras una medida que modificaba el sistema de retenciones impositivas a la exportaci\u00f3n de productos primarios, se produjo una reacci\u00f3n corporativa de las entidades agropecuarias que sum\u00f3 el apoyo de otros sectores sociales conformando un arco opositor al kirchnerismo. (Barsky y D\u00e1vila 2008)<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup><sup>[13]<\/sup><\/sup><\/a> Como se\u00f1ala Tr\u00edmboli (2017), durante el kirchnerismo, se retom\u00f3 la voz de los sobrevivientes y de aquellos militantes que buscaban reparaci\u00f3n siendo convocados en la escena estatal. Sin embargo, el relato de los derechos humanos se institucionaliz\u00f3 y se convirti\u00f3 en una narrativa dominante que, si bien reparadora, tambi\u00e9n tendi\u00f3 a simplificar y homogeneizar las complejidades del pasado reciente.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup><sup>[14]<\/sup><\/sup><\/a>La relaci\u00f3n entre el todo y la parte es importante para comprender las din\u00e1micas pol\u00edticas de los discursos populistas (Laclau 2005). Como bien se\u00f1ala Aboy Carl\u00e9s (2005), siguiendo a Ernesto Laclau, el discurso populista oscila entre la parte y el todo: a veces es la parte la que se presenta como v\u00edctima de un agravio, mientras que en otras ocasiones se afirma como la representaci\u00f3n del todo comunitario. V\u00e9ase tambi\u00e9n la interpretaci\u00f3n de Sebasti\u00e1n Barros al respecto (Aboy et al., 2013).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup><sup>[15]<\/sup><\/sup><\/a> El Encuentro Memoria Verdad y Justicia que congrega a m\u00e1s de 100 organizaciones mantuvo una posici\u00f3n cr\u00edtica al gobierno. Ver Documentos en <a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20160809091838\/https:\/encuentromvyj.org\/\">https:\/\/web.archive.org\/web\/20160809091838\/https:\/\/encuentromvyj.org\/<\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup><sup>[16]<\/sup><\/sup><\/a> La consigna \u201cmemoria completa\u201d es una demanda que nace en el seno de la familia militar a mediados de la d\u00e9cada del 90\u2019 y, con la judicializaci\u00f3n de las violaciones a los derechos humanos a partir de 2006, comenz\u00f3 a tener mayor visibilidad en el espacio p\u00fablico (Salvi 2012).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup><sup>[17]<\/sup><\/sup><\/a> Entre las m\u00e1s destacadas ver Juan Bautista Yofre (2007, 2008, 2009 y 2010) y Ceferino Reato (2008, 2010 y 2013)<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup><sup>[18]<\/sup><\/sup><\/a> Ver Vezzetti (2009) y Hilb (2013).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup><sup>[19]<\/sup><\/sup><\/a> Ver tambi\u00e9n Torre (2004), Carnovale (2006) y Sarlo (2011).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup><sup>[20]<\/sup><\/sup><\/a> Ver Romero (2008). En reiteradas ocasiones, se cuestion\u00f3 tambi\u00e9n al gobierno de evadir un debate pendiente en torno a las responsabilidades pol\u00edticas de los protagonistas de las luchas armadas de los a\u00f1os setenta (Hilb 2013).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup><sup>[21]<\/sup><\/sup><\/a> En 2011 se inici\u00f3 la causa judicial por desv\u00edos de fondos p\u00fablicos efectuados en el marco de la construcci\u00f3n de viviendas realizadas por la misi\u00f3n \u201cSue\u00f1os Compartidos\u201d de la Asociaci\u00f3n Madres de Plaza de Mayo a cargo de Hebe de Bonafini.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><sup><sup>[22]<\/sup><\/sup><\/a> Mauricio Macri sostuvo que \u201cMi gobierno ha sido defensor de los derechos humanos, de la libertad de prensa, acceso a la salud y la educaci\u00f3n. Ahora los derechos humanos no son Sue\u00f1os Compartidos y los curros que han inventado. Con nosotros, todos esos curros se acabaron\u00bb (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, 8-12-14).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><sup><sup>[23]<\/sup><\/sup><\/a>Dicha expresi\u00f3n fue utilizada por funcionarios de la Secretar\u00eda de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural al anunciar la \u201cnecesidad de deskirchnerizar la ESMA\u201d, (<em>La Naci\u00f3n<\/em>, 03-01-2016).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\"><sup><sup>[24]<\/sup><\/sup><\/a> Claudio Avruj, Secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultura (Infobae, 28-01-2016).<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\"><sup><sup>[25]<\/sup><\/sup><\/a> Plan Nacional de Acci\u00f3n de Derechos Humanos aplicable al per\u00edodo 2017-2020. <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/plan_nacional_de_derechos_humanos_2018.pdf\">https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/plan_nacional_de_derechos_humanos_2018.pdf<\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\"><sup><sup>[26]<\/sup><\/sup><\/a> De este modo, no s\u00f3lo se considerar\u00eda a las v\u00edctimas de la violencia del terrorismo de Estado, sino tambi\u00e9n a las v\u00edctimas de la violencia pol\u00edtica de los a\u00f1os 70, as\u00ed como a las v\u00edctimas de la inseguridad, del terrorismo internacional, de la corrupci\u00f3n, de la guerra de Malvinas, entre otras.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\"><sup><sup>[27]<\/sup><\/sup><\/a> La agrupaci\u00f3n J\u00f3venes Republicanos coloc\u00f3 \u201cbolsas mortuorias\u201d, con carteles que nombraban a funcionarios kirchneristas y activistas en derechos humanos, en las puertas de la Casa Rosada para evocar a las personas muertas por COVID 19. (<em>P\u00e1gina 12<\/em>, 28-02-2021)<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\"><sup><sup>[28]<\/sup><\/sup><\/a> En noviembre del 2021, Victoria Villarruel y Javier Milei fueron electos diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\"><sup><sup>[29]<\/sup><\/sup><\/a> Un momento en el que, en palabras de Foucault (2003, 74), \u201cun campo de experiencia se vuelve un problema, provoca discusi\u00f3n y debate, incita nuevas reacciones e inducen una crisis en la conducta, h\u00e1bitos, pr\u00e1cticas e instituciones previamente silentes\u201d.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><sup><sup>[30]<\/sup><\/sup><\/a> El historiador franc\u00e9s Henry Rousso (1987) acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino <em>negacionismo<\/em> en el marco de los debates tras la aparici\u00f3n de los libros de Paul Rassinier y Robert Faurisson que negaban la existencia de los campos de concentraci\u00f3n y la magnitud y las causas del exterminio de jud\u00edos por el nazismo.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref31\" name=\"_ftn31\"><sup><sup>[31]<\/sup><\/sup><\/a> La transversalidad que adquiri\u00f3 esta categor\u00eda involucra tanto los descr\u00e9ditos a los genocidios cometidos sobre los pueblos ind\u00edgenas hasta el rechazo a la vacunaci\u00f3n en tiempos de pandemia o el desconocimiento del cambio clim\u00e1tico.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref32\" name=\"_ftn32\"><sup><sup>[32]<\/sup><\/sup><\/a> A fines de los 90\u2019, con el surgimiento de la consigna de \u201cmemoria completa\u201d en el seno de la familia militar, la figura de \u201cv\u00edctima del terrorismo\u201d se construy\u00f3 en reflejo y tensi\u00f3n con la categor\u00eda socialmente legitimada de \u201cv\u00edctima del terrorismo de Estado\u201d. Eso permiti\u00f3 la igualaci\u00f3n de las trayectorias y padecimientos con los desaparecidos y la actualizaci\u00f3n de la teor\u00eda de los dos demonios y, en consecuencia, la deshistorizaci\u00f3n de las diferentes violencias (violencia estatal y la violencia pol\u00edtica), diluyendo as\u00ed la responsabilidad de las fuerzas armadas. (Salvi 2012)<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref33\" name=\"_ftn33\"><sup><sup>[33]<\/sup><\/sup><\/a> La grabaci\u00f3n completa del Acto puede se encuentra\u00a0 disponible en <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=mmdhQAd5HM8&amp;t=2482s\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=mmdhQAd5HM8&amp;t=2482s<\/a>.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref34\" name=\"_ftn34\"><sup><sup>[34]<\/sup><\/sup><\/a> La noci\u00f3n de guerra junto con la de \u201cguerra antisubversiva\u201d o \u201cguerra sucia\u201d perdi\u00f3 legitimidad a medida que las acciones represivas fueron asociadas con acciones criminales cometidas por el Estado tras el informe de la CONADEP y el Juicio a las Juntas Militares (Salvi 2015). De igual modo, la reaparici\u00f3n de la noci\u00f3n de \u201cexcesos\u201d elaborada por los miembros de la Junta Militar para se\u00f1alar el car\u00e1cter individual y fuera del control por parte de los superiores del secuestro, tortura, asesinato y desaparici\u00f3n de personas cometidos por las Fuerzas Armadas resulta un quiebre simb\u00f3lico y pol\u00edtico con la planificaci\u00f3n y sistematicidad demostradas en 300 sentencias judiciales.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref35\" name=\"_ftn35\"><sup><sup>[35]<\/sup><\/sup><\/a> \u00a0La emisi\u00f3n de un video como \u00fanica iniciativa conmemorativa institucional, al igual que lo ocurrido durante el gobierno de Mauricio Macri, permiti\u00f3 no solo restar relevancia a la conmemoraci\u00f3n instaurada por el gobierno kirchnerista al declarar el 24 de marzo como feriado, sino que tambi\u00e9n busc\u00f3 resignificar el sentido de esta fecha.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref36\" name=\"_ftn36\"><sup><sup>[36]<\/sup><\/sup><\/a> Se trata de Maria Fernanda Viola y de Luis Labra\u00f1a. Ver <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=dcHv_BNdVAI\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=dcHv_BNdVAI<\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref37\" name=\"_ftn37\"><sup><sup>[37]<\/sup><\/sup><\/a> El \u00e9nfasis en esta noci\u00f3n de completitud se manifiesta de manera expl\u00edcita desde el inicio del audiovisual. La obra abre con una placa en la que se lee: \u201cD\u00eda de la Verdad, Memoria y Justicia,\u201d a la que se le a\u00f1ade la palabra \u201ccompleta.\u201d Este gesto inicial no busca negar la conmemoraci\u00f3n, (como podr\u00eda esperarse desde una actitud negacionista) sino hacer con eso algo distinto, resignificarlo a trav\u00e9s de un nuevo desplazamiento significativo.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref38\" name=\"_ftn38\"><sup><sup>[38]<\/sup><\/sup><\/a> Como sugieren las palabras del periodista, \u201csi no se recupera la memoria completa, la Naci\u00f3n pierde su esencia\u201d, y \u201colvida lo que es y ha sido\u201d.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref39\" name=\"_ftn39\"><sup><sup>[39]<\/sup><\/sup><\/a> Los dos videos conmemorativos posteriores retoman y despliegan esta misma matriz argumental, din\u00e1mica que tambi\u00e9n se verifica en intervenciones de funcionarios del gobierno en foros internacionales, en la adopci\u00f3n de medidas concretas y en diversas declaraciones p\u00fablicas.<\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref40\" name=\"_ftn40\"><sup><sup>[40]<\/sup><\/sup><\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=gOC6RqzYLmI\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=gOC6RqzYLmI<\/a><\/h5>\n<h5><a href=\"#_ftnref41\" name=\"_ftn41\"><sup><sup>[41]<\/sup><\/sup><\/a> Entendemos con Feld y Salvi (2020, 28) la noci\u00f3n de verdad como una categor\u00eda hist\u00f3rica nacida al calor del proceso social desde finales de la dictadura. Esta categor\u00eda refiere al mismo tiempo a la denuncia p\u00fablica del silencio que implica la desaparici\u00f3n (la \u201cVerdad\u201d como demanda) y a una pr\u00e1ctica activa de construcci\u00f3n llevada adelante por organismos e instituciones que, a lo largo del tiempo, han permitido reconstruir la modalidad represiva (la Verdad como construcci\u00f3n colectiva). Ahora bien, esta noci\u00f3n de verdad no se reduce al sentido estrictamente literal de las formulaciones f\u00e1cticas, esto es, a esa informaci\u00f3n, sin dudas, vital e imprescindible sobre la desaparici\u00f3n de personas, sino que conlleva una dimensi\u00f3n \u00e9tica de reconocimiento y comprensi\u00f3n del horror de los cr\u00edmenes cometidos.<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00abLo dije en campa\u00f1a, hay que revisar las millonarias indemnizaciones que se dieron en nombre de los Derechos Humanos. Auditar el curro de los derechos humanos que sirve a los fines pol\u00edticos de un sector que siempre ha combatido al pa\u00eds y sus instituciones.\u201d (Villarruel, Todos los diarios, 23 de abril 2024) Introducci\u00f3n\u00a0 \u00a0 El triunfo de la f\u00f3rmula presidencial de Javier Milei y Victoria Villaruel en las elecciones de 2023 en Argentina profundiz\u00f3 la circulaci\u00f3n de un discurso pol\u00edtico contencioso sobre el pasado reciente con efectos disruptivos en el escenario de las memorias sociales en torno a la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[48,12],"tags":[],"class_list":["post-2330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","category-blog-es"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2330"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2332,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2330\/revisions\/2332"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}