{"id":2031,"date":"2024-10-19T11:18:02","date_gmt":"2024-10-19T11:18:02","guid":{"rendered":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/?p=2031"},"modified":"2024-12-23T13:25:13","modified_gmt":"2024-12-23T13:25:13","slug":"salir-en-bolas-a-la-calle-nos-hace-retroceder-en-la-lucha-activismo-travesti-represion-y-espacio-publico-en-buenos-aires-1994-1998","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/jlacs-travesia.online\/es\/2024\/10\/19\/salir-en-bolas-a-la-calle-nos-hace-retroceder-en-la-lucha-activismo-travesti-represion-y-espacio-publico-en-buenos-aires-1994-1998\/","title":{"rendered":"\u201cSalir en bolas a la calle nos hace retroceder en la lucha\u201d: activismo travesti, represi\u00f3n y espacio p\u00fablico en Buenos Aires (1994-1998)"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: center;\">Foto: Jens Andermann\/Ana Alvarez<\/h5>\n<h4><strong>Abstract<\/strong><\/h4>\n<p>Centr\u00e1ndome en el evento de una brutal razzia policial y posterior manifestaci\u00f3n <em>travesti<\/em><sup><a href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/sup> frente a una comisaria en Buenos Aires en noviembre de 1996, en este art\u00edculo propongo analizar el acontecimiento y la posterior discusi\u00f3n entre activistas y trabajadoras sexuales travestis, bas\u00e1ndome en herramientas de an\u00e1lisis etnogr\u00e1fico como la observaci\u00f3n participante con notas y grabaci\u00f3n sonora <em>in loci<\/em> as\u00ed como en an\u00e1lisis de fuentes de archivo y bibliograf\u00eda cr\u00edtica. El evento ser\u00e1 abordado tanto como una disputa por el derecho al uso por el espacio p\u00fablico y a la ciudadan\u00eda, as\u00ed como su corrimiento de figura monstruosa y su insistencia en ser personas y humanas. Como fue documentado por las activistas y sus aliados, la figura del \u2018Esc\u00e1ndalo\u2019 incluida en los edictos policiales era el instrumento burocr\u00e1tico utilizado por la polic\u00eda en todo el pa\u00eds para encarcelar, extorsionar y hasta asesinar a travestis. \u2018Esc\u00e1ndalo\u2019, t\u00edtulo que incluye en su segundo art\u00edculo a \u2018formas de <em>actuaci\u00f3n<\/em> obscena\u2019, en su vaguedad y ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica autoriza a la instituci\u00f3n policial a una <em>interpretaci\u00f3n (re)actualizada<\/em> y a l*s sujet*s bajo su poder, adapt\u00e1ndolo a la aparici\u00f3n de nuevos sujetos sociales \u201cpeligrosos\u201d. El naciente activismo travesti disputar\u00e1 el espacio p\u00fablico corri\u00e9ndose del lugar de sujetos \u201cobscenos\u201d mediante la <em>estrategia de la vestimenta<\/em>, uso de ropas \u201cunisex\u201d. Esta se propone tanto mostrar la arbitrariedad de los arrestos como mostrar a la ciudadan\u00eda porte\u00f1a que son discretas y por tanto, tienen derecho a la calle tambi\u00e9n. Pero estos intentos normativizantes entran en tensi\u00f3n con las exigencias de los clientes de prostituci\u00f3n callejera, que parecen demandar la <em>onscenificaci\u00f3n<\/em> de mujeres espectaculares. Y para las propias travestis, quienes viviendo en constante represi\u00f3n y precariedad, encuentran placer en constituirse como tales.<\/p>\n<h4><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>El mi\u00e9rcoles 24 de noviembre de 1996 particip\u00e9 en una acci\u00f3n activista travesti en una comisar\u00eda de Palermo, en la flamante Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires. La noche anterior hab\u00eda comenzado tranquila en la Godoy Cruz, la calle central del barrio donde hac\u00edan trabajo sexual decenas de travestis. Montadas en tacos altos, minifaldas de cuero, largas cabelleras o pelucas rubias, morochas y rojo fuego, las travestis desfilaban como en una pasarela, mostr\u00e1ndose a los autos que pasaban lentamente y con la ventanilla baja para negociar los precios.<\/p>\n<p>Alrededor de las nueve de la noche se produjo la razzia. Varios autos nuevos sin identificaci\u00f3n, bloquearon las calles de salida de la Godoy Cruz y varones vestidos de civil bajaron con armas en las manos. Algunas lograron esconderse y otras correr. Las atrapadas fueron subidas a golpes y amenazas al patrullero. Los golpes siguieron una vez llegadas a la comisar\u00eda y despu\u00e9s de robarles sus pertenencias, fueron bajadas a los calabozos sin ser registradas como ingresantes. Una vez en los calabozos, siguieron las amenazas de muerte y los golpes.<\/p>\n<p>A la madrugada me llam\u00f3 Lohana Berkins, activista travesti y amiga. Alguna compa\u00f1era la llam\u00f3 para contarle del operativo y pedir ayuda. Lohana me aclar\u00f3: \u201cNo s\u00e9 si las mataron a palos. El tema es que les sacaron la plata y no las largan. Y cuando las larguen no se van a ir y las van a cagar a palos. Hay que ir con otra gente para que vean que no est\u00e1n solas y ver c\u00f3mo est\u00e1n. Si voy yo sola me meten a m\u00ed tambi\u00e9n.\u201d <sup><a href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/sup> (Notas de campo del d\u00eda)<\/p>\n<p>A las ocho de la ma\u00f1ana est\u00e1bamos junto a Manuela, monja oblata, y Alejandro Ferro, pastor de la Iglesia Metropolitana frente a la comisar\u00eda 25, a pocas cuadras de la Godoy Cruz. De las presas, s\u00f3lo ten\u00edamos dos nombres y sin seguridad que fueran los legales.<\/p>\n<p>Cuando entramos e inquirimos sobre las detenidas, el polic\u00eda de la mesa de entradas contest\u00f3 que \u201cuno\u201d no estaba all\u00ed y sin mirarnos, llam\u00f3 por tel\u00e9fono a los calabozos presumiblemente y dijo \u201cTra\u00e9me a A.R.\u201d (nombre estatal de var\u00f3n). Esperamos un rato largo hasta que trajeron a Romina. De contextura peque\u00f1a, llevaba a\u00fan puesto un vestido negro muy corto y unos collares con los que jugaba nerviosa mientras hablaba. A\u00fan conservaba rastros de maquillaje y un ojo enrojecido, consecuencia de la golpiza de la noche anterior. Fue ella la primera en relatar la razia. Pero agreg\u00f3 que en alg\u00fan momento de la noche, un polic\u00eda baj\u00f3 a los calabozos para decirles que si se quedaban tranquilas iban a poder salir por la ma\u00f1ana. Lohana le pidi\u00f3 que volviera al calabozo a averiguar los nombres de las otras arrestadas.<\/p>\n<p>En esa espera lleg\u00f3 Nadia Echaz\u00fa, principal activista travesti de la zona de Palermo, vestida con una remera rosa claro y un jean. Cuando Romina volvi\u00f3 con la lista de nombres le pregunt\u00f3 a Nadia si se quedar\u00edan 24 horas. \u201cEste es el lobby de la polic\u00eda. La nueva constituci\u00f3n no permite que te lleven\u201d dijo Lohana. Y Nadia agreg\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cLa estrategia es hacer ruido. Porque sino ellos quedan bien con las estad\u00edsticas, los vecinos y para pagar la multa\u2026 Hay que hacer quilombo. Patear puertas. Ac\u00e1 vienen a dormir un mont\u00f3n de provincia (de Buenos Aires). Si vos hac\u00e9s quilombo no los dej\u00e1s dormir\u2026 si te qued\u00e1s tranquila, te qued\u00e1s a vivir ac\u00e1.\u201d Y Lohana le pidi\u00f3 \u201cDanos tu nombre \u2018trucho\u2019, tu nombre de var\u00f3n porque tu nombre es el que vos elegiste\u201d.<\/p>\n<p>Romina se levant\u00f3 r\u00e1pido y dijo \u201cAhora vamos a hacer quilombo. Habl\u00e1 con el Principal.\u201d<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto, y con tiras y aflojes, el comisario accedi\u00f3 a hablar con nosotros, mientras afuera un grupo de travestis se agrupaban y manifestaban. Despu\u00e9s de la charla con el comisario, nos fuimos caminando a uno de los hoteles cercanos donde viv\u00edan muchas de las participantes y donde las \u201crepresentantes\u201d relataron la discusi\u00f3n con el comisario y se discutieron estrategias a seguir de all\u00ed en m\u00e1s. (Descripci\u00f3n m\u00e1s adelante)<\/p>\n<h4><strong>El momento pol\u00edtico <\/strong><\/h4>\n<p>La brutal razzia y la violencia eran pr\u00e1cticas cotidianas de la polic\u00eda hacia las travestis en todo el pa\u00eds y estaban amparadas legalmente en los edictos policiales vigentes. Para las estad\u00edsticas burocr\u00e1ticas, las quince travestis hab\u00edan sido arrestadas por infringir el art\u00edculo \u201c2 f\u201d y \u201ch\u201d de la figura de \u201cEsc\u00e1ndalo\u201d de los edictos policiales: el f) \u201clos que se exhibieren en la v\u00eda p\u00fablica o lugares p\u00fablicos vestidos o disfrazados con ropas del sexo contrario\u201d, h) \u201clas personas de uno u otro sexo que p\u00fablicamente incitaren o se ofrecieren al acto carnal\u201d <sup><a href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/sup>(Gentili 1995, 61).<\/p>\n<h4><strong>Breve historia de los Edictos<\/strong><\/h4>\n<p>Los edictos son derivados de los bandos indianos de las ciudades coloniales, en donde la autoridad local establec\u00eda mandamientos que se pregonaban en las calles y escritos pegados en espacios visibles y que pretend\u00edan regular la vida en la ciudad, desde limpieza de calles hasta prohibir la vagancia y mendicidad. Estos eran aplicados por los alcaldes de barrio, \u201cvecinos distinguidos entre la gente <em>decente<\/em>\u201d (Tiscornia 2008, 27) Con las reformas administrativas de 1821, se cre\u00f3 el Departamento General de Polic\u00eda y la ciudad qued\u00f3 dividida en 32 secciones con un \u201ccomisario\u201d dirigiendo cada secci\u00f3n. Diego Galeano muestra que a partir de esa d\u00e9cada el poder creciente de los comisarios se expander\u00e1 al el poder contravencional -detectar contravenciones y apresar contraventores\u2019 y el sumarial -producir las pruebas. Durante la segunda mitad del siglo XIX la misi\u00f3n de la fuerza policial pas\u00f3 a ser preventiva: \u201cla eficacia de la polic\u00eda resid\u00eda m\u00e1s en los cr\u00edmenes y des\u00f3rdenes que evitaba, que en los delincuentes que persegu\u00eda y capturaba en la ciudad\u201d (Galeano 2016, 26). Las contravenciones eran borrosas, ambiguas y se superpon\u00edan ya que \u201cla mayor parte de los edictos policiales provienen de \u00f3rdenes del d\u00eda, disposiciones, circulares\u2026 muchas de ellas elaboradas ad-hoc conforme surg\u00edan diversos tipos de hechos sociales \u2026 que (se consideraban) pon\u00edan en riesgo \u2026 el orden social\u201d (Pita 2003, 22). Y tambi\u00e9n el jefe de polic\u00eda era \u201cel juez natural para el juzgamiento de las contravenciones \u2026. As\u00ed, la polic\u00eda era legislador -ya que los jefes de polic\u00eda pod\u00edan \u2018crear\u2019 Edictos- y juez y ejecutor de la pena\u2026\u201d (Tiscornia 2008, 32) El secreto o discrecionalidad rodeaba todo el procedimiento: la misma polic\u00eda era la encargada de recolectar y evaluar la \u2018prueba y de acusar y juzgar la falta; la persona detenida declaraba sola frente al oficial, sin presencia de abogado. Y esto se mantuvo as\u00ed hasta la derogaci\u00f3n de los edictos en 1998 y la creaci\u00f3n de la justicia contravencional en la Ciudad de Buenos Aires.<\/p>\n<p>Otro elemento central para el crecimiento y la visibilizaci\u00f3n de las activistas fue su participaci\u00f3n a programas de televisi\u00f3n sensacionalistas y nacientes talk-shows. En el marco de la privatizaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, particularmente los canales televisivos, la demanda por el \u201crating\u201d y la venta devino central y con ello, la fascinaci\u00f3n con esas \u201cfiguras\u201d de la noche creci\u00f3 en di\u00e1logo con la prostituci\u00f3n travesti en la ciudad (tambi\u00e9n r\u00e1pidamente creciente por demanda y por migraci\u00f3n).<\/p>\n<p>Si bien este procedimiento era parte de la vida cotidiana para maricas y travestis ya desde al menos fin del siglo XIX (Salessi 1995) y y con el advenimiento de la identidad travesti desde comienzos de los a\u00f1os \u201960, (Alvarez 2022, Insausti 2015, Perlongher 1993, Malva 2011), el evento en la comisar\u00eda permite ser le\u00eddo no simplemente como repetici\u00f3n burocr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Por el contrario, si la razzia puede ser le\u00edda como parte de esas rutinas violentas, lo que ocurre despu\u00e9s, es una situaci\u00f3n novedosa tanto para la polic\u00eda como para las propias travestis: el ser acompa\u00f1adas a la comisar\u00eda por activistas de clase media y la aparici\u00f3n de medios de comunicaci\u00f3n en la protesta son una novedad. Pero tambi\u00e9n ocurre en un contexto de disputas pol\u00edticas a nivel nacional y de la ciudad por recortar el creciente poder policial, y que giraba alrededor de la derogaci\u00f3n de los edictos policiales.<\/p>\n<p>La nueva Constituci\u00f3n Nacional de 1994 en su art\u00edculo 129, estableci\u00f3 que la ciudad de Buenos Aires tendr\u00eda un r\u00e9gimen de gobierno aut\u00f3nomo con facultades propias de legislaci\u00f3n y jurisdicci\u00f3n. En agosto de 1996 Fernando de la R\u00faa devino jefe de gobierno y un mes m\u00e1s tarde la Asamblea Constituyente de la ciudad cre\u00f3 la nueva Constituci\u00f3n de la Ciudad de Buenos Aires. La Asamblea, elegida por voto directo, ten\u00eda una composici\u00f3n variada y progresista, incluyendo participantes de organizaciones de derechos humanos. Estos ser\u00edan afines a las demandas de las organizaciones glttb, particularmente las travestis, de recortar el poder policial. <sup><a href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><\/sup> A pesar de que tanto el presidente Menem como De la R\u00faa se opon\u00edan activamente a la derogaci\u00f3n de los edictos, la Asamblea incluy\u00f3 que \u00e9stos deber\u00edan ser derogados a los tres meses del nuevo gobierno.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo propongo observar tres problemas que aparecen en el acontecimiento brevemente narrado:<\/p>\n<p>El primero es enmarcar este evento en la disputa mayor sobre el uso del espacio p\u00fablico o la calle. Por un lado, las travestis (y sus clientes), que un ensamblaje \u00fanico entre identidad sexual y gen\u00e9rica y consumo sexual que transforma las calles de la \u201czona\u201d casi en un espacio cinematogr\u00e1fico. Como propone Josefina Fern\u00e1ndez, \u201cla femeneidad elegida (\u2026) no puede expresarse en otros sitios que nos sean los vinculados al comercio sexual\u201d (Fern\u00e1ndez 2004, 101). Lohana Berkins expres\u00f3 en innumerables entrevistas que el modelo de travesti era Moria Cas\u00e1n, famosa vedette del teatro de revista, el cine y la televisi\u00f3n, mostrando que la femeneidad so\u00f1ada no era la dom\u00e9stica sino la de las mujeres sexys del mundo del espect\u00e1culo. Estas performances develan por contraposici\u00f3n el uso \u201cleg\u00edtimo\u201d del espacio p\u00fablico que sostienen el total de discursos del espectro pol\u00edtico (desde los liberales a los reaccionarios \u201cvecinos\u201d) y la letra y fuerza del aparato policial estatal mediante la figura de Esc\u00e1ndalo o <em>exhibici\u00f3n obscena<\/em>.<\/p>\n<p>Propongo leer esta disputa poniendo en di\u00e1logo las discusiones de activistas y acad\u00e9micos sobre edictos policiales y control estatal con la creciente bibliograf\u00eda sobre la construcci\u00f3n hist\u00f3rica de la obscenidad, la pornograf\u00eda y el trabajo sexual. Si los discursos y participaciones pol\u00edticas progresistas denunciaban en aqu\u00e9l momento -al mismo tiempo que constru\u00edan alianzas- los edictos policiales como un mecanismo de represi\u00f3n y control sobre pobres y \u201cmorochos\u201d (citar alg\u00fan texto), la sexualidad quedaba fuera de discusi\u00f3n dando una pista de su alineamiento con pol\u00edticas heteronormativas que son afirmadas sobre todo en los silencios. Como propone Walter Kendrick, \u201c\u2019pornography\u2019 names an argument, not a thing\u201d (Kendrick 31) que comienza a ser un problema pol\u00edtico estatal y eclesi\u00e1stico, reci\u00e9n en el siglo XIX. Kendrick sit\u00faa esta preocupaci\u00f3n relacionada con la divulgaci\u00f3n de la prensa escrita y la democratizaci\u00f3n de la cultura. Lisa Sigel propone que \u201cthe application of labels such as pornography, obscenity, and indecency hinged upon access. It presumed that certain people could look at representations with limited emotional, social, and legal consequences while others could not.\u201d (Sigel 2002, 4). La figura de \u201cEsc\u00e1ndalo\u201d, como el \u201cargumento\u201d obsceno, autorizaba con su ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica una <em>interpretaci\u00f3n<\/em> policial contextual y cambiante asociada con un dispositivo de sexualidades e identidades sexo-gen\u00e9ricas que se transformaban.<\/p>\n<p>El segundo tema que el evento permite observar es la microf\u00edsica del poder policial y su lugar central en la construcci\u00f3n de la subjetividad travesti, tanto en su performance como en su corporalidad. Si la letra de los edictos permit\u00eda construir ciertos sujetos potencialmente peligrosos, eran los procedimientos policiales incluidos los que creaban sistemas de vigilancia, disciplinamiento y represi\u00f3n sobre \u00e9stos. Pero si esto era com\u00fan a todos los que estaban (y est\u00e1n) bajo el poder policial, en el caso de las travestis, la violencia era \u00fanica. Es su alta visibilidad en la calle (tanto en su performance y corporalidad como en que est\u00e1n ubicadas en \u201cla zona\u201d), lo que las hace target f\u00e1cil. Si bien no hay forma de cuantificar la tortura y deshumanizaci\u00f3n de los otros grupos sometidos, lo que s\u00ed podemos decir es que la mayor\u00eda de las travestis han vivido el encarcelamiento y distintas formas de violencia policial (lo que no ocurre con ninguna otra poblaci\u00f3n). Como veremos en este caso, el comisario estaba reci\u00e9n nombrado, y crea esta razia como un espect\u00e1culo p\u00fablico con distintas audiencias, hacia los \u201cvecinos\u201d, para mostrar que los escucha, y para las poblaciones sojuzgadas (quienes forman parte de las \u201credes de ilegalismos\u201d como las llama Salessi), que tienen que ser d\u00f3ciles. Si el objetivo de cualquier razia es crear \u201cobediencia extrema cumplimiento irrestricto a las \u00f3rdenes y gritos policiales, sumisi\u00f3n, servilismo\u201d (Tiscornia 2008, 20), aqu\u00ed los otros componentes -coches nuevos e importados, polic\u00edas sin identificaci\u00f3n, armas en mano-, tienen por objeto mostrar al comisario nuevo como \u201cmano dura\u201d que trae el gusto de la dictadura. Dentro de la comisar\u00eda y en los calabozos, sobre todo a las que resistieron el arresto, como Romina, son golpeadas, robadas y al no ser \u201cfichadas\u201d, t\u00e9cnicamente desaparecidas.<sup><a href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p>Y finalmente, observaremos las respuestas valientes y creativas al mismo tiempo que contradictorias del naciente activismo travesti a la violencia policial as\u00ed como su aprendizaje de participaci\u00f3n en el espacio p\u00fablico y pol\u00edtico de la ciudad letrada. Los desaf\u00edos a la dominaci\u00f3n policial tomaban diversas formas. Desde las resistencias microf\u00edsicas, que dan cuenta de una relaci\u00f3n \u00edntima y cotidiana de las travestis con la instituci\u00f3n policial y los polic\u00edas y que aparecen como un comando de Nadia hacia Romina, \u201chay que hacer quilombo, patear puertas\u2026 si no los dej\u00e1s dormir, despu\u00e9s se pelean entre ellos. Y \u2026 van a querer evitar problemas entonces te largan.\u201d. Pero tambi\u00e9n intentar escapar durante las razias, resistir el arresto, incluso en situaciones muy violentas cortarse y amenazar con sangre a los polic\u00edas (quienes ten\u00edan terror al contagio de HIV-Sida). Si bien estas resistencias no eran nuevas y formaban parte del acervo travesti (como muestran los apodos \u201cMarcela la Rompecoche\u201d, \u201cRosita La Salvaje\u201d) (Tintilay 2020) su incipiente visibilidad en espacios p\u00fablicos lo es. Pero los intentos de participaci\u00f3n en estos espacios \u201crespetables\u201d, conllevaba tambi\u00e9n aprender y aceptar lo que se consideraban c\u00f3digos comunicacionales leg\u00edtimos (Alvarez 1998). Un componente central pero silenciado (quiz\u00e1s forcluido ser\u00eda m\u00e1s correcto) en los c\u00edrculos \u201cprogresistas\u201d era precisamente su visibilidad como cuerpos y subjetividades travestis. Entonces parte de su aprendizaje de acceso a la esfera p\u00fablica era de borrar esas <em>marcas<\/em> o al menos, hacerlas menos visibles y audibles. Estimuladas por discursos normativizantes, las activistas incorporaban lo que ellas mismas llamaban, en aquel momento, la \u201cestrategia de la vestimenta\u201d \u201d, o como tambi\u00e9n resum\u00edan algunas, \u201cla estrategia de los pantalones\u201d. Como veremos, \u00e9sta consist\u00eda en vestirse con lo que se denomina ropa \u201cunisex\u201d para evitar ser arrestadas por infringir el edicto policial. Pero, como observaremos en la reuni\u00f3n de travestis post-comisar\u00eda, las travestis -incluyendo las activistas- negocian y muchas veces resisten la vestimenta unisex, que parece ponerlas de nuevo en el closet.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n observaremos en la charla colectiva, c\u00f3mo las travestis negocian y resisten esta estrategia, lo que permite ver que la onscenificaci\u00f3n de la \u201cvedette\u201d es parte del \u00e9xito en el mercado sexual callejero pero tambi\u00e9n de la subjetividad de las travestis.<\/p>\n<h4><strong>Ser\u00e1n Reprimidos con multa o arresto<\/strong><\/h4>\n<p>La noche del martes 23 de noviembre de 1996 parece haber comenzado tranquila en la calle Godoy Cruz. Desde el atardecer, las travestis empezaban a salir a trabajar desde las contadas pensiones y viejos hoteles del barrio de Palermo y llegaban r\u00e1pido a su parada. La \u201czona\u201d eran alrededor de 15 manzanas en el circuito comprendido entre las calles G\u00fcemes, Honduras, Oro y Godoy Cruz. Pero alrededor de las nueve de la noche, esta calma fue interrumpida por una violenta razzia policial. Varios autom\u00f3viles cercaron las calles de la \u201czona\u201d bloqueando las salidas y agentes de civil, sin identificaci\u00f3n, bajaron con armas de fuego en la mano. Muchas lograron escabullirse adentro de taxis amigos, pero muchas otras fueron agarradas por varios polic\u00edas, arrastradas por las calles y tiradas a los golpes en los autos.<\/p>\n<p>Si bien la aparici\u00f3n de las travestis en las calles de Palermo hab\u00eda comenzado discretamente a comienzos de la d\u00e9cada con la instalaci\u00f3n de \u201cConfusi\u00f3n\u201d un bar de prostituci\u00f3n travesti exclusivamente, un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde se armar\u00eda una \u201czona\u201d en la calle. Empujadas por el hambre y la represi\u00f3n en las provincias, jovencitas comenzaban a agolparse en los hoteles del barrio y en poco tiempo (quiz\u00e1s dos a\u00f1os) la ciudad se volvi\u00f3 meca de j\u00f3venes <em>travestis<\/em> que buscaban la libertad de la ciudad y tambi\u00e9n sobrevivir.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 buscaban los clientes? O incluso lxs mirones? Nicky Chavez lo dijo en palabras m\u00e1s sabias en una entrevista que le hice unos a\u00f1os despu\u00e9s:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cNo es lo mismo una prostituta que se viste como una chica\u2026 puede estar m\u00e1s pintada, un vestido llamativo, nada m\u00e1s. Pero despu\u00e9s no sale de lo com\u00fan\u2026 En cambio una travesti, no \u00a1Una peluca, unos ojos, desnuda con grados bajo cero, en la esquina! \u00a1Y brillo, lentejuelas, y llena de curiosos a la vuelta! \u2026 Lo ven re-televisi\u00f3n. O sea, chicas de la <em>tele<\/em>, chicas de <em>revista. Se pegan el viaje.\u201d <\/em><sup><em><a href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a><\/em><\/sup><\/p><\/blockquote>\n<p>Tecnolog\u00edas de transformaciones est\u00e9ticas (cirug\u00edas est\u00e9ticas, hormonas femeninas y siliconas) son usadas por las travestis para construir \u201ccuerpos so\u00f1ados\u201d como los llamaban ellas mismas. Las performance y corporalidades dialoga con la de las vedettes y mujeres deseadas de la televisi\u00f3n y el cine. <sup><a href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a><\/sup> Como proponen Fern\u00e1ndez (2004) \u201cen el mercado de los cuerpos la travesti se presenta como mujer espect\u00e1culo\u2026 y este espect\u00e1culo se vuelve una fuente central de autoestima \u2026 (y) reconocimiento econ\u00f3mico\u201d (Fern\u00e1ndez 2004, 99).<\/p>\n<p>Entonces, como astutamente observa Nicky, si los varones de clase media no tendr\u00e1n acceso a esas mujeres de la <em>tele<\/em> o de las <em>revistas<\/em>, las travestis son la <em>reproducci\u00f3n\/copia <\/em>fuera de la pantalla, encarnadas, en el \u201cmundo real\u201d. Desplazan el escenario a sus posibilidades pobres, la calle. La idea de que el cliente (y el mir\u00f3n) se \u201cpega un viaje\u201d -que en el lunfardo porte\u00f1o se aplica inicialmente a los efectos de las drogas, es reinterpretado en el lenguaje travesti a \u201ccreerse la fantas\u00eda\u201d, incluso se verbaliza como \u201cviajarse\u201d. Pero esta fantas\u00eda es una escena en la que participan espectador y actriz.<\/p>\n<p>Vemos entonces que las mujeres a las que \u201ccopian\u201d las travestis son las mujeres <em>sexys<\/em> de la televisi\u00f3n, de las revistas, es decir im\u00e1genes y performances producidas para ser consumidas. Usando el concepto acu\u00f1ado por Linda Williams, las travestis <em>on\/escenifican <\/em>esta paradojal fantas\u00eda, en el sentido en que traen a la escena p\u00fablica, los actos definidos como indecentes y por tanto, obscenos (Williams 2004, 3). \u201cOn\/scenity marks both the controversy and scandal of the increasingly public representations of diverse form of sexuality <em>and<\/em> the fact that they have become increasingly available to the public at large.\u201d (Williams 2004, 3)<\/p>\n<p>Pero no son s\u00f3lo clientes quienes consumen esta perform\u00e1tica fantas\u00eda. Si bien los peri\u00f3dicos sensacionalistas hab\u00edan comenzado a mostrar travestis desde comienzos de la democracia, alrededor de 1995 empezaban a aparecer casi semanalmente en talk-shows de la televisi\u00f3n y los diarios comenzaban a hablar del \u201cproblema\u201d de la prostituci\u00f3n travesti mientras mostraban fotograf\u00edas de cuerpos bellos y exuberantes en las pasarelas de Godoy Cruz, dando pista de la \u201cparadoja de la on\/scenidad\u201d (paradox of on\/scenity), un caption normativo y una imagen seductora que atrapa al lector y enciende deseos (y da datos de d\u00f3nde saciarlos). <sup><a href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p>Pero este colapso de las fronteras entre lo obsceno y lo p\u00fablico propuesto por Williams es reconstruido en los edictos policiales (y en la actuaci\u00f3n policial).<\/p>\n<p>Como dije anteriormente son los edictos policiales, particularmente la figura del Esc\u00e1ndalo o <em>exhibici\u00f3n obscena <\/em>el mecanismo central de regulaci\u00f3n estatal de la sexualidad en el espacio p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consist\u00eda la figura de Esc\u00e1ndalo? Esta constaba de dos art\u00edculos: el primero, que incluye seis incisos, detallar\u00e1 \u201cpalabras, actos o ademanes\u201d obscenos \u201cofendiendo al pudor o corrompiendo las buenas costumbres.\u201d El segundo, con penas de prisi\u00f3n y multas mayores, repite lo que dice en el primer art\u00edculo agregando que \u201cse aplicar\u00e1 un m\u00e1ximo de pena cuando el <em>acto <\/em>se ejecute contra personas del culto, ancianos, d\u00e9biles, se\u00f1oras y ni\u00f1as.\u201d Particularmente el m\u00e1s utilizado para las travestis eran el f)\u201clos que se exhibieren en la v\u00eda p\u00fablica\u2026 vestidos o disfrazados con ropas del sexo contrario\u201d, h) \u201clas personas de uno u otro sexo que p\u00fablicamente incitaren o se ofreciesen al acto carnal<em>\u201d<\/em>. <sup><a href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p>En primer lugar, \u201cser\u00e1n reprimidos quienes\u2026\u201d establece una mano invisible, la polic\u00eda, y un contraventor que \u201cofende p\u00fablicamente\u201d mediante actos, gestos o palabras obscenos. Pero en el segundo art\u00edculo, con penas mayores aparecen tambi\u00e9n una poblaci\u00f3n a la que defender (personas de culto, d\u00e9biles, ancianos, mujeres y ni\u00f1as). Observamos entonces c\u00f3mo se construye la sem\u00e1ntica de la <em>obscenidad<\/em> en las calles: un sujeto-audiencia al cu\u00e1l se dirige la enunciaci\u00f3n; interpelado como un var\u00f3n respetable de las clases medias y encargado de proteger a seres d\u00e9biles (mujeres, ni\u00f1os, ancianos, curas) del acto, gesto y palabra <em>obscenos<\/em> y finalmente de los \u201cindividuos\u201d que perpetran la ofensa. Pero a\u00fan m\u00e1s: son las escuetas y ambiguas palabras que definen la figura de \u201cEsc\u00e1ndalo\u201d\/\u201dexhibici\u00f3n obscena\u201d, las que autorizan una <em>interpretaci\u00f3n<\/em> policial cambiante asociada con un dispositivo de sexualidades e identidades sexo-gen\u00e9ricas que se transforma a la vez que da claves para entender la importancia capital de la sexualidad en la constituci\u00f3n de espacio p\u00fablico y sus reg\u00edmenes de respetabilidad.<\/p>\n<p>Por si quedaran dudas de qui\u00e9n es el sujeto respetable de los edictos, en el Reglamento de Procedimientos Contravencionales de la Polic\u00eda Federal, se estipula que si los contraventores son \u201cpersonas responsables\u201d dedicadas a \u201cactividades l\u00edcitas\u201d y \u201ctienen medios ciertos y honestos de vida, trabajo y domicilio\u201d pueden pagar s\u00f3lo la multa. Si por el contrario, son \u201crufianes, pederastas, prostitutas o toxic\u00f3manos\u2026 y toda otra persona conocida por su amoralidad, vagancia\u2026 o carencia de medios ciertos y honestos de vida\u201d se aplica el arresto (art. 43, cit en Tiscornia 2008: 32-3). En ning\u00fan caso se puede sancionar por Edictos a \u201cjueces, parlamentarios, ministros, oficiales de las fuerzas armadas y de seguridad y eclesi\u00e1sticos del clero nacional.\u201d (art. 181)<\/p>\n<p>As\u00ed vemos en la letra c\u00f3mo se define este r\u00e9gimen de respetabilidad heterosexual burgu\u00e9s: por un lado las fuerzas del orden y los hombres respetables, los seres d\u00e9biles a quienes la polic\u00eda debe cuidar, y finalmente los contraventores, parte de la mala vida. Estas definiciones ser\u00e1n l\u00e1biles y esto permitir\u00e1 incorporar identidades nuevas, como las travestis, ya al menos desde los a\u00f1os sesenta (Alvarez 2022).<\/p>\n<h4><strong>No es amenaza\u2026 pero ustedes van a seguir viniendo o Eramos hijas de la polic\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p>Sin entrar a\u00fan en la particular violencia policial de esa noche, es sabido que las travestis eran constantemente arrestadas en todo el pa\u00eds<sup><a href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a><\/sup>. Como denunciaron las activistas travestis en aquella d\u00e9cada, sin duda hab\u00eda razones burocr\u00e1ticas y econ\u00f3micas atr\u00e1s de estos constantes arrestos. En cuanto a las razones burocr\u00e1ticas: las comisar\u00edas mostraban en las estad\u00edsticas una \u201cmedida o cuantificaci\u00f3n de su actividad\u201d (Pita, 32). Pero tambi\u00e9n el \u201ccontrol de ilegalismos\u201d en el cual las comisar\u00edas extorsionaban y controlaban las actividades ilegales como robo y apuestas pero tambi\u00e9n venta ambulante y prostituci\u00f3n. Esta entrada econ\u00f3mica era ya conocida desde el surgimiento de la polic\u00eda federal como \u201ccaja de polic\u00eda\u201d (Galeano 2016, 34) o como se la llamar\u00eda en los noventa, \u201ccaja chica\u201d. En aqu\u00e9l momento, las travestis pagaban un \u201carreglo\u201d de 50 d\u00f3lares diarios a la comisar\u00eda local para no ser arrestadas.<\/p>\n<p>Pero pagar no garantizaba caminar libres. A\u00fan as\u00ed, pod\u00edan aparecer las brigadas de la divisi\u00f3n Moralidad de la Polic\u00eda Federal o polic\u00edas de una comisar\u00eda vecina quienes tambi\u00e9n pod\u00edan arrestarlas o extorsionarlas. Y si la comisar\u00eda necesitaba llenar estad\u00edsticas, tambi\u00e9n eran arrestadas y adem\u00e1s ten\u00edan que pagar una multa para ser liberadas. Hay que considerar adem\u00e1s, que el estar \u201csolo\u201d 24 horas presas era reciente y s\u00f3lo ocurr\u00eda en la ciudad de Buenos Aires. Fuera de all\u00ed, las penas segu\u00edan siendo de al menos seis d\u00edas, cuando no 20 o 30 d\u00edas. Y si las penas se acumulaban pod\u00edan terminar en c\u00e1rceles de varones.<\/p>\n<p>Con este breve panorama observamos entonces que la razia tiene un componente espect\u00e1culo para los vecinos pero para las travestis el objetivo es el disciplinamiento. Es decir, que acepten el sometimiento sin costo alguno para la instituci\u00f3n o los polic\u00edas que las arrestan. Si bien la mayor\u00eda de las travestis apresadas en esa razia no hab\u00edan sido a\u00fan procesadas, com\u00fanmente se las encarcelaba poniendo en el acta s\u00f3lo el n\u00famero de art\u00edculo (2 f y h), sin necesidad de justificar siendo parte del procedimiento de docilizaci\u00f3n. Reci\u00e9n ser\u00e1 en la discusi\u00f3n con el comisario cuando el montaje discursivo alrededor de la figura <em>deba <\/em>sea enunciado por \u00e9l.<\/p>\n<p>Si bien la razia entonces, formaba (y forma) parte de los procedimientos de rutina, observaremos que tanto la brutalidad del operativo como la estrategia coordinada desplegada muestran que no era un procedimiento m\u00e1s y nos permite indagar en las intenciones de los comisarios de Palermo.<\/p>\n<p>Entrevist\u00e9 a Romina el a\u00f1o pasado por tel\u00e9fono y recordaba el evento con mucha precisi\u00f3n:<\/p>\n<p><em>Yo estaba en Nicaragua y Godoy Cruz cuando aparece un auto y se bajan con rev\u00f3lver en la mano. Sal\u00ed corriendo &#8230;. En ese momento, pasa el negro Fabi\u00e1n en el taxi que tra\u00eda (a otras compa\u00f1eras). \u2026 Me abre la puerta, me tiro, me agacho y en la otra cuadra la alzamos a (otras dos compa\u00f1eras). <\/em><\/p>\n<p><em>Cuando pasamos por Godoy Cruz \u2026 la ten\u00edan a la Coni en el piso, con un polic\u00eda con un pie en su cabeza. La ten\u00edan entre tres polic\u00edas. La Coni era chiquita, le hab\u00edan volado la peluca rubia y ten\u00eda la pollera y la remera blanca, todas manchadas de sangre. La hab\u00edan arrastrado por el asfalto y ten\u00eda toda la parte derecha de la cara lastimada, desfigurada pobrecita. Y eran cuatro milicos en ese momento, porque ven\u00edan dos por patrullero. Les digo \u201cNos bajemos que nosotras somos m\u00e1s.\u201d \u2026\u201d Y yo me baj\u00e9 \u2026 nos tiramos todas contra los polic\u00edas y se arm\u00f3 una que nos pegaban, y nosotras obvio que nos defend\u00edamos. \u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Pero esa vez no reconocimos los autos Ni eran patrulleros\u2026, ni eran los Falcon que usaban los de Moralidad. Por primera vez, la comisar\u00eda 25 en combinaci\u00f3n con la 23 usaron la Brigada de Civil para arrestarnos esa vez. Por eso ca\u00edmos un mont\u00f3n y fue duro. <\/em><\/p>\n<p><em>A m\u00ed me metieron en el patrullero aunque me resist\u00ed y me arrastraron al calabozo ciego esposada de pies y manos. Y ah\u00ed me tiraron agua y vinieron a patotearme y a golpearme. Ellos sab\u00edan d\u00f3nde golpearnos para que no quedaran marcas. Y amanecimos en la comisar\u00eda<\/em>. (Romina Campo 2022)<\/p>\n<p>Como muestra el relato de Romina, el procedimiento coordinado entre las dos comisar\u00edas que controlaban la \u201czona\u201d era extraordinario ya que inclu\u00eda polic\u00edas j\u00f3venes (y por tanto con miedo y armas) y autos pedidos a la Divisi\u00f3n Moralidad de la polic\u00eda Federal. Sin duda la violencia en este evento se enmarca en otras producidas en arrestos y posteriormente en las comisar\u00edas durante estos a\u00f1os (1996-1998) en la ciudad de Buenos Aires<sup><a href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a><\/sup>. El amenazarlas con armas de fuego, el uso de autos no reconocibles as\u00ed como vestidos de civil, el esposarlas en los patrulleros, bajarlas al calabozo sin ficharlas y robarles el dinero, era una situaci\u00f3n cotidiana donde la intenci\u00f3n era producir a las travestis como \u201ccuerpos d\u00f3ciles\u201d. Lo que pretenden es que esos cuerpos acepten que \u201chan hecho algo\u201d aunque no sepan qu\u00e9 es.<\/p>\n<p>Pero si bien las activistas junto con los activismos progresistas de la ciudad enfatizaban una raz\u00f3n policial instrumental, es decir motivada por la ganancia econ\u00f3mica de la extorsi\u00f3n, diversos autores proponen pensar la polic\u00eda como productora de sentidos y hegemon\u00edas, \u201cbeyond reaction, (with) the capacity to <em>produce <\/em>meaning\u201d (Caimari 2022, 7).<\/p>\n<p>En este sentido, la \u201ccharla\u201d con el comisario es altamente reveladora en diversos sentidos. En primer lugar, nos permite observar \u201czona opaca a la mirada p\u00fablica\u201d (Tiscornia 2008), formada tanto por los procedimientos burocr\u00e1ticos de los edictos como tambi\u00e9n las interpretaciones y acciones, mucho menos exploradas, por parte de los propios polic\u00edas. En la discusi\u00f3n observaremos el componente <em>productivo<\/em> de los edictos y de la instituci\u00f3n policial en crear sujetos respetables y \u201camorales\u201d.<\/p>\n<p>El comisario no acept\u00f3 vernos ni liberar a las presas al comienzo. Sin embargo, cuando empezaron a llegar travestis y agruparse, apareci\u00f3 un meg\u00e1fono, llamadas a pol\u00edticos conocidos, y muy importante, medios de comunicaci\u00f3n filmando la manifestaci\u00f3n, el comisario mand\u00f3 un emisario para que entr\u00e1ramos. Lohana y Nadia deliberaron y mandaron a decir que hasta que no se liberaba a las presas, no entraban a hablar.<\/p>\n<p>Finalmente, liberaron a las presas y el comisario nos recibi\u00f3. Esto muestra los r\u00e1pidos cambios que estaba produciendo el activismo travesti en relaci\u00f3n con medios y pol\u00edticos (retomar\u00e9 esto en la pr\u00f3xima secci\u00f3n). Baste decir que unos meses atr\u00e1s, en abril, en una manifestaci\u00f3n similar frente a la comisar\u00eda 23, a unas cuadras de la 25, los polic\u00edas salieron y golpearon a les manifestantes, la abogada Vanni y el activista gay Marcelo Ferreyra y algunas travestis fueron golpeadxs y detenidxs por algunas horas. Sin duda la creciente repercusi\u00f3n medi\u00e1tica fue parte importante de este cambio de actitud.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n con el comisario gir\u00f3 alrededor de dos t\u00f3picos centrales. Por un lado, los procedimientos policiales y los \u201cexcesos\u201d cometidos en esta razzia y por el otro, la letra de los edictos, la exhibici\u00f3n obscena. Si bien las discusiones se intercalan y los cambios en el tono del comisario cambian desde autoritario hasta una suerte de di\u00e1logo, mantendr\u00e1 el no reconocimiento de la estrategia de vestimenta y la insistencia en que las travestis est\u00e1n haciendo exhibici\u00f3n obscena y que las van a seguir arrestando.<\/p>\n<p>Apenas nos sentamos frente al comisario De Farjot, dijo, en tono seco, que hab\u00eda asumido tres d\u00edas atr\u00e1s la jefatura de la comisar\u00eda. \u201cDe la noche del lunes al martes, hice avisar mediante los oficiales que la <em>gente<\/em> se vaya, que no pod\u00edan estar\u2026. En tres d\u00edas, desde que llegu\u00e9 a la comisar\u00eda, limpi\u00e9 <em>la zona de travestis<\/em>, allan\u00e9 casas por usurpaci\u00f3n. A m\u00ed me dan un reglamento para cumplir.\u201d<\/p>\n<p>La novedad de la situaci\u00f3n para el mismo comisario se observa en su imposibilidad inicial de constituir a las travestis como interlocutor en su al decirles \u201c<em>Limpi\u00e9 la zona de travestis<\/em>\u201d. All\u00ed parece estar hablando con la gente \u201crespetable\u201d del barrio, el \u201cvecino\u201d a qui\u00e9n se referir\u00e1 m\u00e1s tarde como el denunciante\/afectado por la presencia de las travestis en las calles. En esta confusi\u00f3n tambi\u00e9n podemos ver que su idea era inaugurar su mandato con una \u201climpieza\u201d del barrio tanto en las calles con travestis, como en las casas \u201cocupadas\u201d, sacando a sus habitantes. Esta met\u00e1fora ubica a las travestis como basura fuera de lugar, quienes deben estar en los calabozos y no en las calles. Las travestis ser\u00e1n \u201cpederastras\u201d y \u201cprostitutas\u201d para el reglamento policial y el rol de la polic\u00eda prevenir su existencia en las calles. Definitivamente no frente a \u00e9l como interlocutor pol\u00edtico, y de all\u00ed probablemente su sorpresa e incapacidad de entender qu\u00e9 estaba ocurriendo.<sup><a href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<p>Si bien el tono autoritario se mantiene durante toda la discusi\u00f3n (y el uso del masculino para nombrarlas) la participaci\u00f3n de Alejandro y m\u00eda en la discusi\u00f3n, los medios de comunicaci\u00f3n afuera, y probables llamados de pol\u00edticos a la seccional, hacen entender al comisario, que este es un evento \u201ccasi\u201d p\u00fablico. Si Nadia insist\u00eda durante toda la discusi\u00f3n en que no estaban infringiendo edictos, el comisario manten\u00eda que cumpl\u00eda la ley: \u201cNo es mi funci\u00f3n discutir la ley con nadie. No es ni amenaza ni otra cosa pero ustedes van a seguir viniendo\u201d. Lohana Berkins al ver que el comisario insist\u00eda con que cumpl\u00eda la ley, comenz\u00f3 a insistir con los \u201cexcesos\u201d: \u201cLo que venimos a reclamar es que se terminen los atropellos. El \u2018yo te mato a golpes\u2019 Esto aparece claro en sus palabras hacia el final, antes de irnos. Dir\u00e1 \u201cLa prostituci\u00f3n y la polic\u00eda es un mal de siempre y hasta ahora se mantuvo un trato. Antes el que estaba trabajando guardaba el <em>secreto<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>En cuanto al \u201cEsc\u00e1ndalo\u201d es discutido directamente en t\u00e9rminos de \u201cobscenidad\u201d.<\/p>\n<p>Nadia discuti\u00f3 la ilegalidad del arresto ya que las travestis apresadas no estaban infringiendo el edicto de Esc\u00e1ndalo al usar ropa unisex. Muchas de ellas ten\u00edan puestos pantalones y remeras, es decir, ropa unisex. El comisario insiste con que se les ve\u00eda el corpi\u00f1o. Nadia insistir\u00e1 que \u201cno estaban exhibiendo el corpi\u00f1o. A la <em>gente<\/em> eso le molesta\u201d. Pero el comisario le contesta: \u201cpero son exhibici\u00f3n obscena. Si usted va <em>insinuantemente<\/em>\u2026\u201d Despu\u00e9s hacia el final de la charla con un tono m\u00e1s conciliador, \u201cUstedes dejen de ser tan <em>notorias<\/em>\u2026 dicen que se abalanzan sobre los coches\u2026. \u201c Si el vecino no se queja para m\u00ed no es problema.\u201d<\/p>\n<p>Si Nadia insiste con que no est\u00e1n vestidas de manera distinta a la del resto de las mujeres (es decir puede ser ropa unisex, m\u00e1s \u201csexy\u201d pero no del sexo contrario), el comisario insistir\u00e1 con que \u201clas van a seguir llevando\u201d y que eso se debe a su \u201ccaminar insinuante\u201d o \u201cser notorias\u201d . En primer lugar, esto muestra<\/p>\n<p>muestra lo l\u00e1bil de la definici\u00f3n de obscenidad y tambi\u00e9n la relaci\u00f3n de fuerzas: en el territorio local, es la polic\u00eda la que tiene la capacidad (y el derecho) de interpretaci\u00f3n. Pero m\u00e1s importante para entender c\u00f3mo es construido \u201clo obsceno\u201d, poco importa si usan corpi\u00f1o o pantalones ya que la obscenidad est\u00e1 ligada a su corporalidad de cualquier manera. En este sentido, el an\u00e1lisis de la palabra obscena de Frappier-Mazur. Reemplazando su idea de palabra obscena por cuerpo travesti, nos da pistas para acercarnos a la l\u00f3gica no s\u00f3lo de las palabras del comisario, sino m\u00e1s abarcativo, c\u00f3mo funciona el deseo de los varones. \u201cAs a fetish, or simulacrum of a part object, the obscene word not only represents, but replaces, its referent. \u2026 Unlike other words, the obscene word not only represents, but is, <em>the thing itself<\/em>\u201d (subr. M\u00edo).\u201d (Frappier-Mazur 1993, 221) Nadia contestar\u00e1 \u201cLa polic\u00eda va a buscarnos debajo de la puerta. Ac\u00e1 las chicas le pueden describir los \u00f3rganos sexuales de algunos canas.\u201d As\u00ed, el cuerpo travesti es obsceno en s\u00ed, y para la polic\u00eda el cambio de vestimenta no constituye una radical diferencia.<\/p>\n<h4><strong>Potencia activista travesti<\/strong><\/h4>\n<p>La estrategia de la vestimenta aparec\u00eda como la estrategia expl\u00edcita para luchar contra los edictos y daba un horizonte de devenir ciudadanas (Alvarez 1998) Ser\u00e1 por sugerencia de la abogada de muchas travestis, Angela Vanni, que las activistas travestis adoptar\u00e1n un atuendo \u201cunisex\u201d para salir a la calle, incluso para trabajar en prostituci\u00f3n. As\u00ed, seg\u00fan la l\u00f3gica de la abogada (expresada por Nadia en el evento), la polic\u00eda no pod\u00eda arrestar travestis ya que no estaban haciendo ni exhibici\u00f3n obscena ni utilizando \u201cropas del sexo contrario\u201d. Esta intenci\u00f3n de des-obscenizarlas adem\u00e1s, les permitir\u00eda ser aceptadas en el espacio p\u00fablico y las autorizar\u00eda a devenir en ciudadanas. En la charla de las compa\u00f1eras en el hotel al salir de la comisar\u00eda, Nadia explicar\u00e1 a sus compa\u00f1eras de qu\u00e9 se habl\u00f3 con el comisario centr\u00e1ndose en la estrategia de la vestimenta, los cambios en los edictos y la nueva justicia contravencional.<\/p>\n<p>\u201cSabemos que en la nueva Constituci\u00f3n se derogan los todos los edictos policiales\u2026 (Pero) ellos no tienen la orden que les impide detenernos. El comisario dijo que se dejen conducir a la comisar\u00eda cuando las detengan\u2026 (y) que \u00e9l va a dar la orden que cuando las lleven de pantalones o no est\u00e9n infringiendo un edicto van a salir de la guardia directamente\u2026 Tenemos que entender de una vez por todas que <em>salir en bolas a la calle<\/em> lo \u00fanico que va a lograr es retroceder toda la lucha.\u201d Pero su explicaci\u00f3n es interrumpida varias veces (o algunas hablando entre s\u00ed cerca m\u00edo) para preguntar espec\u00edficamente qu\u00e9 tipo de prenda est\u00e1 permitida: \u201c\u00bfcon vestido?\u201d, \u201clos zapatos?\u201d \u201c\u00bfEl corpi\u00f1o?\u201d Nadia les contesta \u201cno vamos a sacarnos el corpi\u00f1o\u2026. Es m\u00e1s indecente que andemos con las tetas al aire que con corpi\u00f1o\u201d. \u201cCalza o pantal\u00f3n?\u201d \u201cPollera pero no con tajo?\u201d \u201cclaro, le contesta otra, que no te salga todo el orto para afuera\u201d. Cada comentario creaba un corifeo de di\u00e1logos entre ellas que muestra la imposibilidad de establecer l\u00edmites claros entre qu\u00e9 ropas (y hasta dise\u00f1os) son obscenos y cu\u00e1les no. Pero este pedido de de-onscenification parec\u00eda tener similaridades con el closet de su juventud. <sup><a href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a><\/sup> Como se observa, muchas de las activistas ten\u00edan fe en la estrategia y de alguna manera, en la posibilidad de despegar sus cuerpos y subjetividades travestis de <em>lo obsceno<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cSi llega a pasar que a alguna la llevan de jean y la dejan detenida, bueno. Aguantemos un poquito\u2026 Hoy no vamos a salir a la calle y la polic\u00eda nos va a tirar flores. Esto nos va a llevar un tiempito m\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p>Pero como mostraron las palabras del comisario, y m\u00e1s claramente, las estad\u00edsticas de infracci\u00f3n de edictos de esos a\u00f1os, esta estrategia no garantizar\u00e1 que las dejen arrestar. Por el contrario, los edictos son utilizados por la polic\u00eda con mayor frecuencia, permiti\u00e9ndonos verlos como un instrumento contra el creciente activismo travesti.<sup> <a href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a> <\/sup>Pero a\u00fan no siendo exitosa, la estrategia mostr\u00f3 que para alcanzar un status <em>humano<\/em> y quiz\u00e1s ciudadan\u00eda, hab\u00eda que buscar otros caminos. Como reflexionaba Nadia a\u00f1os m\u00e1s tarde: \u201cY hab\u00edamos aceptado cosas, que hoy no aceptar\u00edamos, como la de usar pantal\u00f3n para que la polic\u00eda no nos llevara. O sea, nosotras cedimos a un mont\u00f3n de cosas que, en realidad, nunca sirvieron para nada. Con pantal\u00f3n y todo nos llevaban presas igual. Nosotras pens\u00e1bamos que si llev\u00e1bamos pantal\u00f3n, como no es una prenda muy femenina, pod\u00edamos frenar a la polic\u00eda.\u201d (Alvarez &amp; Fern\u00e1ndez, 2021)<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, en el evento aparecen otras resistencias que, aunque \u201cmenores\u201d son tan o m\u00e1s importantes que \u00e9sta. Como present\u00e9 al comienzo del art\u00edculo, las activistas se resist\u00edan al arresto, hac\u00edan ruido en los calabozos, defend\u00edan a otras compa\u00f1eras cuando eran golpeadas y otras muchas estrategias \u201cmenores\u201d<sup> <a href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a> <\/sup>durante los d\u00edas y hasta meses que ten\u00edan que vivir en calabozos. Y ya el ir a \u201chablar\u201d con el comisario en un evento casi p\u00fablico, requer\u00eda un coraje indescriptible. Nadia hab\u00eda sido y ser\u00eda despu\u00e9s de ese d\u00eda, arrestada en numerosas ocasiones en esta misma comisar\u00eda, golpeada y violentada de manera sistem\u00e1tica hasta su muerte en el 2004. A\u00fan as\u00ed, Lohana y ella hablaron con el comisario. <sup><a href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a><\/sup> Incluso los gritos de Lohana cuando un polic\u00eda nos amenaz\u00f3 con arrestarnos si segu\u00edamos haciendo \u201cesc\u00e1ndalo\u201d tambi\u00e9n muestra de la capacidad que estaban adquiriendo de entender c\u00f3mo funcionaban los derechos para aquellos que los pose\u00edan. <sup><a href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n<h4><strong>Conclusiones<\/strong><\/h4>\n<p>En el acontecimiento relatado pudimos observar el crecimiento de un activismo travesti durante de la d\u00e9cada de 1990 en Buenos Aires que demandaba el fin de la persecuci\u00f3n policial hacia ellas y particularmente denunciaba los edictos policiales como la herramienta central de encarcelamiento, persecuci\u00f3n y muerte. Era la figura del \u201cEsc\u00e1ndalo\u201d o \u201cExhibici\u00f3n Obscena,\u201d como sintetizar\u00e1 el comisario, en su ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica, la que era utilizada para unir <em>travesti<\/em> a <em>obscenidad<\/em> como un solo significado.<\/p>\n<p>Pero a pesar del disciplinamiento violento en el que viv\u00edan, las activistas lograron comenzar a crear estrategias colectivas de resistencia tanto a la letra de los edictos como a los procedimientos. Una de estas estrategias fue la de la vestimenta. El di\u00e1logo de algunas de las participantes del encuentro en el hotel mostr\u00f3 el esfuerzo interpretativo de las travestis por entender qu\u00e9 significar\u00eda ropas y comportamientos no obscenos. Esta explicitaci\u00f3n devel\u00f3 al mismo tiempo la imbricaci\u00f3n que exist\u00eda en ese momento entre identidad <em>travesti,<\/em> prostituci\u00f3n y obscenidad. Pero en los medios de comunicaci\u00f3n la onscenidad de estas figuras de sexualidades desbordantes, adquir\u00eda un \u00e9xito creciente. Las activistas lograron usarla, dentro de sus posibilidades, para visibilizarse y denunciar la persecuci\u00f3n policial y estatal. La intenci\u00f3n de la polic\u00eda de mantener oculto tanto su poder como a las travestis en cuanto poblaci\u00f3n d\u00f3cil y subordinada, se observa en lo que les dice el comisario al final, \u201cla prostituci\u00f3n y la polic\u00eda es un mal de siempre y hasta ahora se mantuvo un trato. Antes el que estaba trabajando guardaba el secreto\u201d da cuenta de que la exposici\u00f3n p\u00fablica que significa la manifestaci\u00f3n con medios y aliadxs no es deseada, sino que el secreto (de la represi\u00f3n) fue quebrado.<\/p>\n<p>En los m\u00e1s de veinte a\u00f1os que han pasado desde este acontecimiento, ha habido mejoras notables para las personas trans (entre las que se incluyen las travestis). Una central es la ley de Identidad de G\u00e9nero aprobada a nivel nacional en el 2012 que sint\u00e9ticamente permite que una persona modifique su nombre, imagen y sexo as\u00ed como abre el acceso a terapias hormonales y quir\u00fargicas para adecuar su cuerpo a la identidad elegida. Esta ley fue un logro de las activistas nombradas, la mayor\u00eda ya fallecidas. Pero otros datos son menos promisorios: en el 2012 la primera \u201cEncuesta sobre la Poblaci\u00f3n Trans\u201d muestra que a\u00fan en ese momento, el 70% de la poblaci\u00f3n travesti segu\u00eda trabajando en prostituci\u00f3n y un 60 % de las mujeres trans hab\u00edan estado detenidas por infringir contravenciones. Si bien los c\u00f3digos contravencionales, de faltas y convivencia han sido modificados, lo \u00fanico que ha sido quitado es \u201cropas del sexo contrario\u201d. Con respecto a la oferta de sexo en la calle, las figuras han sido mantenidas o incluso expandidas (Ministerio de las Mujeres, G\u00e9neros y Diversidad, 2021). En s\u00edntesis, la persecuci\u00f3n policial no ha desaparecido a pesar de que los c\u00f3digos contravencionales hayan borrado hoy d\u00eda la figura relacionada con el g\u00e9nero <em>travesti<\/em>, gracias a la expansi\u00f3n simult\u00e1nea de las contravenciones por \u201cprostituci\u00f3n esc\u00e1ndalosa,\u201d \u201cservicios sexuales,\u201d \u201cprostituci\u00f3n en la v\u00eda p\u00fablica\u201d, etc.<\/p>\n<p>Esta transformaci\u00f3n de la figura del Esc\u00e1ndalo en algo similar -con la salvedad de que quita cualquier referencia a g\u00e9nero- viene hoy de la mano de la transnacionalizaci\u00f3n de las campa\u00f1as contra la trata de personas con fines de explotaci\u00f3n sexual. Si antes eran los vecinos airados quienes ped\u00edan que \u201climpiaran las calles de travestis\u201d, ahora son ciertos grupos feministas, blancas y de clases medias urbanas, las que piden que se termine \u201ccon la trata\u201d (Morcillo y Varela, 2021). Entre tanto, las travestis y mujeres trans vuelven a desaparecer del debate p\u00fablico que las impacta directamente.<\/p>\n<h4><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h5>Alvarez, Ana. 1998. \u201cEl sexo de la ciudadan\u00eda. Problemas de construcci\u00f3n de una identidad de g\u00e9nero en militantes travestis: ambig\u00fcedades, hegemon\u00edas y resistencias.\u201d Tesis de Licenciatura en Ciencias Antropol\u00f3gicas, UBA.<\/h5>\n<h5>&#8212;. 2000. \u201cThe City Cross-Dressed: Sexual Rights and Roll-backs in De la R\u00faa\u2019s Buenos Aires.\u201d <em>Journal of Latin American Culture Studies<\/em> VOl 9, N2. 137-153<\/h5>\n<h5>2022.<\/h5>\n<h5>&#8212;. 2022. Maricas chicharras y travestis: mercados, espect\u00e1culos e intercambios transnacionales en los or\u00edgenes de la identidad de mujeres trans (Buenos Aires, a\u00f1os 1960-1970). <em>Revista Uruguaya De Ciencia Pol\u00edtica<\/em>, <em>31<\/em>(1), 103-126. https:\/\/doi.org\/10.26851\/RUCP.31.1.5<\/h5>\n<h5>Alvarez, Ana y Josefina Fern\u00e1ndez. 2021. \u201cNadia y sus amigas. Un di\u00e1logo entre Nadia Echaz\u00fa, Lohana Berkins y Marlene Wayar\u201d, <em>Mol\u00e9culas Malucas<\/em>, acceso 15 de junio 2022: <a href=\"https:\/\/www.moleculasmalucas.com\/post\/nadia-y-sus-amigas\"><u>https:\/\/www.moleculasmalucas.com\/post\/nadia-y-sus-amigas<\/u><\/a><\/h5>\n<h5>Amnist\u00eda Internacional. 2001. \u201cTortura y temor por la seguridad,\u201d acceso 19-06-2022: <a href=\"https:\/\/www.amnesty.org\/es\/documents\/amr13\/022\/2001\/es\/\"><u>https:\/\/www.amnesty.org\/es\/documents\/amr13\/022\/2001\/es\/<\/u><\/a><\/h5>\n<h5>Berkins, Lohana y Josefina Fern\u00e1ndez. 2005. <em>La Gesta del Nombre Propio. Informe sobre la situaci\u00f3n de la comunidad travesti en la Argentina. <\/em>Buenos Aires: Edici\u00f3n Madres de Plaza de Mayo.<\/h5>\n<h5>Berkins, Lohana. 2007. <em>Cumbia, Copeteo y L\u00e1grimas. Informe sobre la situaci\u00f3n de las travestis, transexuales y transg\u00e9neros<\/em>. 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A partir de la d\u00e9cada de 1980, y circunscrito exclusivamente al \u00e1mbito de la prostituci\u00f3n, empieza a ser utilizado por ellas para nombrarse a s\u00ed mismas. Las <em>travestis<\/em> eran en aquel momento personas nacidas con genitales masculinos pero que, con distintos grados, se reconoc\u00edan como construyendo un <em>femenino<\/em> (aunque no como mujeres). (Cytryn 2021, Alvarez 2022).<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Durante toda esa ma\u00f1ana estuve tomando notas. Llev\u00e9 mi grabador y grab\u00e9 todo lo que ocurr\u00eda afuera de la comisar\u00eda. Cuando entr\u00e1bamos a hablar con el comisario, Lohana me dijo que grabara a escondidas pero me negu\u00e9 ya que a\u00fan manten\u00eda el miedo a la polic\u00eda. Fuera de esos momentos, todas las voces reproducidas en este art\u00edculo de las travestis fueron entrevistas grabadas. Los nombres de las activistas principales se mantienen aunque ambas han muerto. En el 2022 le hice una entrevista a Romina, la \u00fanica sobreviviente.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Si bien la Polic\u00eda Federal solo ten\u00eda jurisdicci\u00f3n en la ciudad de Buenos Aires, los edictos provinciales ten\u00edan figuras contravencionales similares.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Desde comienzos de la d\u00e9cada crec\u00edan las denuncias desde organismos de derechos humanos y barriales a las acciones de represi\u00f3n de la polic\u00eda. Activismos barriales (muchos de barrios pobres) y organismos de derechos humanos (que durante los ochenta dirigieron denuncias por cr\u00edmenes estatales durante la dictadura militar) junto con el flamante movimiento glttb comenzaban a denunciar a la polic\u00eda como organizaci\u00f3n mafiosa y para-estatal. Si bien desde comienzos de la d\u00e9cada, la \u201ccorrupci\u00f3n\u201d policial aparec\u00eda constantemente en los medios de comunicaci\u00f3n, hay que resaltar dos casos de alta resonancia: el de Walter Bulascio, un joven de 15 a\u00f1os torturado y asesinado en una comisar\u00eda de la ciudad, que pas\u00f3 a ser el caso m\u00e1s resonante de \u201cgatillo f\u00e1cil) como el del periodista Jos\u00e9 Luis Cabezas por la \u201cBonaerense\u201d, la polic\u00eda de la provincia de Buenos Aires. En la Cuarta Marcha del Orgullo glttb, las travestis lograron imponer la consigna \u201cVigilemos a la polic\u00eda\u201d.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Un a\u00f1o m\u00e1s tarde en esa misma comisar\u00eda, Nadia fue secuestrada por cuatro varones (polic\u00edas), llevada a la comisar\u00eda 25 y torturada de manera tan brutal que devino uno de los casos centrales del Informe de Amnist\u00eda Internacional focalizada en la violencia contra travestis en Argentina (Amnist\u00eda Internacional 2001, 38). Pero su caso no era excepcional, las golpizas en patota, las torturas, amenazas de muerte, violaciones, hacerlas pasar hambre y fr\u00edo en los calabozos, son parte del relato cotidiano de las travestis.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Entrevista a Nicky Chavez 2001.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> El star system, como lo llama Edgar Morin, fabrica estrellas cinematogr\u00e1ficas. \u201c\u2026 una cinta de montaje atrapa a las muchachas bonitas\u2026 elige, elimina las piezas defectuosas, engarza, ensambla, da forma, pule, adorna, en una palabra: \u201cestelariza\u201d\u2026 El producto manufacturado se ha vuelto mercanc\u00eda.\u201d (Mor\u00edn 160-1)<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Photographs \u201caccquire a hidden political significance. They demand a specific kind of approach; free floating contemplation is not appropriate to them. They stir the viewer, he feels challenged by them in a new way\u2026. For the first time captations become obligatory\u201d (Benjamin Illuminations cit in Salessi 359) En este sentido, veremos c\u00f3mo los captions -o, en el caso de la television, la voz en off o el conductor del programa- gu\u00edan a un discurso de \u201cobscenidad\u201d o \u201cinmoralidad\u201d pero la imagen gu\u00eda a una pregunta o un deseo.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Si bien este art\u00edculo analiza los edictos de la Polic\u00eda Federal, los cuales reg\u00edan para la Capital Federal (Buenos Aires), en las provincias, las figuras contravencionales eran (y muchas contin\u00faan siendo) similares a\u00fan en la actualidad.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Salessi en su seminal trabajo muestra que algunos varones <em>maricas <\/em>se vest\u00edan de mujeres y ejerc\u00edan la prostituci\u00f3n y al ser arrestadas pasan a formar parte del archivo policial (Salessi 1995). Entrevistas realizadas a <em>travestis <\/em>que eran j\u00f3venes en la d\u00e9cada del 60\u2019 y 70\u2019 muestra que sus maneras de supervivencia eran similares y que su principal terror era el ser arrestadas por la polic\u00eda, lo que ocurr\u00eda frecuentemente (Alvarez, 2022).<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Durante esos a\u00f1os 1995 a 1998 -que culmin\u00f3 con la derogaci\u00f3n del edicto-, la persecuci\u00f3n policial a activistas se intensific\u00f3 pero continu\u00f3 despu\u00e9s tambi\u00e9n. Una denuncia de Amnesty International de 2001 sobre la detenci\u00f3n y tortura a Nadia Echaz\u00fa y A. Rodriguez en esa misma comisar\u00eda. Nadia fue interrogada en la calle por \u201cthree police officers\u2026 and one \u2026 spat at her. He also threatened to \u201cbreak her\u201d if she was found in the area again. She was beaten around the stomach, held by the hair, pushed to the ground and kicked as she lay there. She was then handcuffed, had tear gas sprayed in her face and reportedly insulted by one of the police officers who said \u201cI am going to give you (human) rights, degenerate faggot\u201d (\u201cyo te voy a dar derechos a vos puto degenerado\u201d). She was put in a p\u00f3lice car and threatened with a gun as shw was being taken to the police station. She was subsequently released..\u201d Amnesty 2011, 1.<\/h5>\n<h5>Pero no se reduc\u00eda a las participantes en organizaciones sino contra toda travesti que se resist\u00eda a la brutalidad policial, como muestra el asesinato de Mocha Celis. Ver Wegsman, Pablx \u201cMocha Celis. De la calle al colegio\u201d. https:\/\/www.moleculasmalucas.com\/post\/mocha-celis-de-la-calle-al-colegio<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Como mostr\u00e9 anteriormente, para los \u201cvecinos\u201d as\u00ed como para el poder ejecutivo de la ciudad, tanto las travestis como los ocupantes de viviendas vac\u00edas(homologados no s\u00f3lo con pobres pero tambi\u00e9n con migrantes peruanxs y bolivianxs), eran vistxs como el peligro central en los barrios. (Alvarez 2000, 148) Ver tambi\u00e9n Boy para una lectura de la zona roja como conflicto urbano desde una lectura de los medios de comunicaci\u00f3n. (Boy 2015)<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Ivana Tintilay resum\u00eda estos comienzos del activismo: \u201chabr\u00e9 ido a tres reuniones donde Angela ped\u00eda que la estrategia era, si se las llevan por mujer, bueno, <em>v\u00edstanse de hombre<\/em>. Ah\u00ed yo me altero, porque yo era la que andaba desnuda. Eramos orgullosas de pagar al patrullero porque era la \u00fanica manera de resistencia. Bueno, una resistencia extra\u00f1a porque era una represi\u00f3n naturalizada.\u201d (Ivana Tintilay, 2021 comunicaci\u00f3n personal)<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> En el informe del CELS de 1995 incluyen el listado de arrestos por contravenciones y edictos policiales. En ebriedad, 52.855 personas en 1994 y 28.449 en primer semestre de 1995. El de esc\u00e1ndalo, 20.475 en 1994 y 15.824 el primer semestre de 1995. Se ve el crecimiento geom\u00e9trico del Esc\u00e1ndalo. Se observa que las travestis eran un target central para la instituci\u00f3n policial y que, con el crecimiento del activismo travesti, se vuelven a\u00fan m\u00e1s reprimidas. (CELS 1995, 34)<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> Como muestran Butierrez y Simonetto (2020), la resistencia travesti al maltrato policial y social comienza al menos en la d\u00e9cada anterior: en 1986, las travestis hicieron protestas frente al Congreso de la Naci\u00f3n para denunciar los asesinatos de sus compa\u00f1eras en manos de la polic\u00eda. A\u00fan m\u00e1s ampliamente, Tintilay (2020) recaba las manifestaciones frente a la comisar\u00eda que rodeaban la Panamericana, ruta de salida de la ciudad y principal zona de prostituci\u00f3n travesti durante los a\u00f1os \u201980. (Tintilay 2020) A\u00fan m\u00e1s expansiva, Tintilay interpreta las resistencias cotidianas y de cuidado en las \u00e9pocas duras, juntar dinero para el entierro, compartir las frazadas en los calabozos fr\u00edos como activismo, aunque no fuera reconocido como tal.<\/h5>\n<h5><a href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> Esto era un esfuerzo inconmensurable en distintos sentidos. Como recordar\u00e1 Nadia en una entrevista en el 2001, \u201cYo no ten\u00eda ni idea en \u00e9poca\u2026 Ven\u00eda de mucha, much\u00edsima persecuci\u00f3n de la polic\u00eda. De estar presa noventa d\u00edas, salir, estar una semana libre y entrar otra vez por sesenta\u2026Me pasaba en el calabozo, me cortaban el pelo y todas esas cosas. Y por todo eso me hab\u00eda cerrado un mont\u00f3n. Me costaba comunicarme con la gente. (\u2026)Incluso cuando estaba en la Estatuyente, no entend\u00eda de qu\u00e9 hablaban\u2026 (Pero) me di cuenta que la presencia era muy importante y entonces me obligaba a estar y tomaba nota de todo.\u201d (Alvarez y Fern\u00e1ndez, 2021)<\/h5>\n<div>\n<h5><a href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Como propone Cutuli, las travestis sab\u00edan utilizar el \u201cesc\u00e1ndalo\u201d en el espacio respetable de la arena p\u00fablica ya desde los comienzos de su activismo. (Cutuli 2014)<\/h5>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Centr\u00e1ndome en el evento de una brutal razzia policial y posterior manifestaci\u00f3n travesti1 frente a una comisaria en Buenos Aires en noviembre de 1996, en este art\u00edculo propongo analizar el acontecimiento y la posterior discusi\u00f3n entre activistas y trabajadoras sexuales travestis, bas\u00e1ndome en herramientas de an\u00e1lisis etnogr\u00e1fico como la observaci\u00f3n participante con notas y grabaci\u00f3n sonora in loci as\u00ed como en an\u00e1lisis de fuentes de archivo y bibliograf\u00eda cr\u00edtica. El evento ser\u00e1 abordado tanto como una disputa por el derecho al uso por el espacio p\u00fablico y a la ciudadan\u00eda, as\u00ed como su corrimiento de figura monstruosa y su insistencia en ser personas y humanas. Como fue documentado por las activistas y sus aliados, la figura del \u2018Esc\u00e1ndalo\u2019 incluida en los edictos policiales era el instrumento burocr\u00e1tico utilizado por la polic\u00eda en todo el pa\u00eds para encarcelar, extorsionar y hasta asesinar a travestis. \u2018Esc\u00e1ndalo\u2019, t\u00edtulo que incluye en su segundo art\u00edculo a \u2018formas de actuaci\u00f3n obscena\u2019, en su vaguedad y ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica autoriza a la instituci\u00f3n policial a una interpretaci\u00f3n (re)actualizada y a l*s sujet*s bajo su poder, adapt\u00e1ndolo a la aparici\u00f3n de nuevos sujetos sociales \u201cpeligrosos\u201d. El naciente activismo travesti disputar\u00e1 el espacio p\u00fablico corri\u00e9ndose del lugar de sujetos \u201cobscenos\u201d mediante la estrategia de la vestimenta, uso de ropas \u201cunisex\u201d. Esta se propone tanto mostrar la arbitrariedad de los arrestos como mostrar a la ciudadan\u00eda porte\u00f1a que son discretas y por tanto, tienen derecho a la calle tambi\u00e9n. Pero estos intentos normativizantes entran en tensi\u00f3n con las exigencias de los clientes de prostituci\u00f3n callejera, que parecen demandar la onscenificaci\u00f3n de mujeres espectaculares. 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